domingo, 25 de julio de 2021

M89 - Galaxia en Virgo con el SC de 235mm

 Después de observar a una atractiva M90, le toca el turno a M89, la compañera que se encuentra separada visualmente por tan solo 40’.

Carta generada con Cartes du Ciel

Mentiría si dijera que me ha decepcionado su observación, porque no ha sido así, pero tengo que reconocer que viniendo de estar un buen rato con M90, la experiencia con esta, ha resultado más gratificante que no con M89.

Y antes de entrar un poco con lo que me ha ofrecido M89, comentar que durante el rato que la he estado observando, han pasado dos satélites artificiales por el campo de 26’ que abarca el ocular Delos de 14mm en el SC de 235mm. Una barbaridad. Lo que hace unos años era algo anecdótico y curioso, últimamente se está convirtiendo en algo preocupante.

Y no pienso tanto en los que mayormente hacemos observación visual, como en los que se dedican a la astrofotografía y a los astrónomos profesionales. Un verdadero problema.

Pero centrémonos en M89:


Adaptando bien la vista a la oscuridad, intentando evitar la contaminación lumínica que me afecta directamente desde la calle, tengo una curiosa impresión a la hora de observar esta galaxia elíptica situada a unos 55 millones de años luz en el Cúmulo de Virgo, y no es otra que pensar que si no supiera que estoy observando una galaxia, y me preguntaran qué es lo que estoy viendo, diría sin dudarlo, un típico cúmulo globular.

Y es que M89 ofrece un brillante y compacto núcleo envuelto en un tenue halo redondeado. Aunque no es pequeño, tampoco puede decirse que sea demasiado grande. Tampoco es demasiado espectacular, pero tampoco se puede decir que resulte decepcionante, en definitiva, como complemento de la observación de M90, es una muy buena opción.

Credit: ESA/Hubble & NASA, S. Faber et al.



 





sábado, 10 de julio de 2021

M90, galaxia en Virgo con el SC de 235mm

La verdad es que cuando decidimos observar galaxias pertenecientes al Cúmulo de Virgo, no nos debería extrañar encontrar a más de una en el mismo campo del ocular por el que observamos. Comenté ya el caso de M84 (La orilla del Cosmos: M84 - Galaxia en Virgo con el SC de 235mm) y M86, (La orilla del Cosmos: M86, galaxia en Virgo con el SC de 235mm) y ahora le toca el turno a la pareja formada por M89 y M 90.

Ambas se encuentran separadas por unos 40’ y resulta bonito ver el contraste que ofrecen al presentar dos formas bien diferentes, la primera redondeada, la segunda ovalada.

Carta generada con Cartes du Ciel

Pero, como siempre, es mejor forzar aumentos y observarlas de manera personalizada.

Me decanto en primer lugar por M90, ya que me parece la más atractiva de las dos.



Debido a la contaminación lumínica que ahora sufro y en vista de las dificultades de observación que he tenido debido a ello, con M90 intenté una aproximación diferente. Primero me dediqué a dibujar las estrellas que aparecen en el campo del Delos de 14mm, he marcado el lugar donde empezaba a adivinar la galaxia y he cerrado los ojos durante un buen rato. Cuando he vuelto a poner el ojo en el ocular, poco a poco he ido adaptando bien la vista  la oscuridad mientras hacía pantalla con las dos manos.

El esfuerzo ha merecido la pena. Espectacular. Complicada, nada fácil, pero espectacular.

El núcleo galáctico se aprecia muy condensado, puntual, prácticamente con apariencia estelar. De hecho, sin adaptar la vista, eso parecía, una estrella más. Pero poco a poco, la paciencia obtiene su recompensa. Va apareciendo un halo extenso, ovalado, de aspecto fantasmagórico, pero realmente presente.

La pena es que a la que separo el ojo del ocular para dibujar lo que percibo de M90, a la que vuelo a mirar, el halo ha vuelto a desaparecer.

Si el cielo en el que observamos no  está excesivamente afectado por la contaminación lumínica y nuestro telescopio tiene una abertura generosa, es posible ver otra galaxia en el mismo campo en el que he hecho el dibujo. Se trata de IC3583, una galaxia irregular situada a unos 30 millones de años luz de distancia que brilla con una magnitud aparente 13,3 y una tamaño de 2,2’ x 1,1’. Es un buen reto, un aliciente más mientras observamos a M90.

IC 3583 - Crédito: NASA / ESA / Hubble

Lamentablemente, no tuve suerte y no pude percibirla. Sin embargo, dejo el dibujo que hice rotulado indicando en lugar donde debería poder verse:

A pesar de todo, quedo muy satisfecho con la observación, M90 no decepciona.

M90 es una galaxia espiral de clase Sb situada a unos 55 millones de años luz de distancia, que brilla con una magnitud de 9,5 y presenta una extensión aparente de 9,5’ x 4,4’. Fue descubierta por Messier el 18 de marzo de 1781 quien dejó anotado “Nebulosa sin estrellas en Virgo. Su luz es tan débil como la de la precedente M89”.

Me hubiera gustado ver la cara de Messier si en su momento hubiera podido contemplar esta fotografía detallada que nos ha regalado el Hubble:

Credit:
ESA/Hubble & NASA, W. Sargent et al.

domingo, 4 de julio de 2021

M86, galaxia en Virgo con el SC de 235mm

Cuando tenemos previsto observar las galaxias Messier de Virgo, M84 y M86 han de ir siempre de la mano, ya que se encuentran separadas visualmente entre ellas por tan solo 17’, con lo que con un ocular que nos ofrezca un campo generoso, podremos verlas juntas.

Carta generada con Cartes du Ciel

Una vez se ha disfrutado de esta visión en conjunto, lo mejor es centrarnos particularmente en cada una de ellas. La noche del 12 de junio de 2021 empecé con M84 (https://laorilladelcosmos.blogspot.com/2021/06/m84-galaxia-en-virgo-con-el-sc-de-235mm.html), por lo que, M86 era el siguiente objetivo.

Las nuevas condiciones de contaminación lumínica en mi lugar de observación habitual hacen que cuando pongo el ojo en el ocular después de haber tomado notas y dibujado a M84, no vea nada de nada. Tengo que adaptar de nuevo la vista a la oscuridad.


Al cabo de unos minutos consigo ver ya algo decente. Con el ocular Delos de 14mm y el SC de 235mm, el campo estelar que aparece es pobre. Solo percibo con claridad una estrella que se encuentra cerca de la galaxia y que brilla con una magnitud 13,0.

La galaxia presenta un pequeño pero potente núcleo central, rodeado por un halo redondeado con ciertas irregularidades. Zonas con menos brillo que otras, pero que resultan difíciles de plasmar en concreto en el dibujo.

A pesar de las dificultades, observar tanto a M84 como a M86 es una bonita experiencia que no nos dejará indiferentes.

Credit: ESA/Hubble & NASA, P. Cote et al.

sábado, 26 de junio de 2021

Venus el 25 de junio de 2021

Estos días, cuando el Sol ya se despide de nosotros, podemos disfrutar de la presencia de un espectacular Venus, que con su magnitud actual de -3,9, nos ofrece un bonito espectáculo a medida que la oscuridad de la noche se va adueñando del cielo.

El 25 de junio de 2021, con un poco más de tranquilidad a puertas del fin de semana, monté mi cámara Nikon D5100 sobre el trípode y me dispuse a intentar sacar alguna fotografía para el recuerdo.

La cosa empezó bien, ya que algunas nubes se encendieron con los últimos rayos de Sol y me permitieron contemplar un colorido realmente fascinante:

El cielo se encontraba bastante despejado, a excepción de estas nubes, que precisamente, se encontraban justo en el camino de Venus. Pensaba que aquí terminaría mi excursión, pero avanzada un poco más la noche, el planeta apareció en medio de un azulado mar celeste.

Finalmente, a punto de desaparecer Venus detrás de la montaña, pude fotografiarlo dándole mayor protagonismo a modo de despedida.

A veces hasta yo me sorprendo de lo poco que necesito para disfrutar de lo que nos ofrece el cielo.

sábado, 19 de junio de 2021

M84 - Galaxia en Virgo con el SC de 235mm

Sin duda, la observación astronómica nos ofrece una serie de experiencias que, a poco que reflexionemos sobre lo que estamos viendo, no nos dejarán indiferentes en absoluto.

Sin ir más lejos, la constelación de Virgo incluye un buen número de galaxias, galaxias que podemos ver de diferentes tamaños, formas y aspectos, y cada una de ellas, nos recuerda la inmensidad del Cosmos.

La distancia a la que se encuentran, su tamaño real, tal como las vemos, a menudo como una simple mancha blanquecina, las estrellas y planetas que contienen… todo ello es un reto para nuestra capacidad de asimilar todo el conjunto.

Y con esto en mente, la noche del 12 de junio de 2021, la primera que observaba con el nuevo y desagradable hándicap de la contaminación lumínica en mi lugar de observación habitual (La orilla del Cosmos: Reflexiones de la observación del 2021-06-12 bajo las nuevas condiciones de contaminación lumínica) decidí apuntar el telescopio hacia algunas galaxias de Virgo.

La primera a la que apunto es M84, que con el SC de 235mm y el ocular de 25mm, aparece junto a M86 en el mismo campo del ocular. Con el SC de 127mm hace diez años también  las observé conjuntamente (https://laorilladelcosmos.blogspot.com/2011/06/m84-y-m86-galaxias-en-virgo.html), esta vez, sin embargo, prefiero centrarme de manera individual en cada una de ellas.

Como comento, llega el turno de M84:

Carta generada con Cartes du Ciel

Fuerzo aumentos con el Delos de 14mm (167x), y sólo poner el ojo en el ocular, veo pasar un satélite a toda velocidad por su reducido campo. Hace unos años que pasara esto era algo anecdótico, e incluso hacía gracia. Ahora, gracia bien poca.

Intento protegerme del brillo de los focos con una sudadera con capucha, y no mentiré, con un gran alivio por mi parte, puedo percibir ya en un primer momento a M84.

En el campo del ocular se distinguen, además de la galaxia, cuatro estrellas brillantes, alrededor de las magnitudes 10-11, de las que tres de ellas, sirven de excelente referencia para localizarla, ya que se asemejan a un pedestal que sostiene a M84. La imaginación en las observaciones es libre.


Como me temía el gran inconveniente de mis nuevas condiciones de observación no es tanto lo que ahora puedo ver, como el hecho de que en el momento en que aparto el ojo del ocular la fuerte luminosidad de los focos me deja completamente deslumbrado y pierdo toda la adaptación a la oscuridad que tanto cuesta conseguir.

Es un grave problema, sobre todo en la observación de objetos difusos.

Me he puesto a puntear las estrellas en el dibujo, he vuelto a mirar por el ocular para detallar la galaxia, y sólo era capaz, en un primer momento, de ver el núcleo y algo del halo.

Pero dejemos los condicionantes observacionales y centrémonos de nuevo en M84. Puede apreciarse un núcleo brillante y compacto, de forma ovalada, que se encuentra envuelto por un halo, también ovalado, bastante extenso y, con la adaptación a la oscuridad adecuada, bien presente.

Al cabo de un rato y después de varios procesos de vuelta a adaptar la vista, decido dar por concluida la observación de M84. Me ha quedado la sensación de haberle podido sacar un mejor partido desde unos cielos oscuros, pero he quedado razonablemente contento con la experiencia.

Acabo con esta fotografía del Hubble donde se muestra el núcleo de la galaxia conteniendo una banda oscura de gas y polvo.

M84-Credits-ESA-Hubble & NASA

Esta galaxia elíptica situada a unos 55-60 millones de años de la Tierra alberga un agujero negro supermasivo en su núcleo. Como decía al principio, si reflexionamos sobre todos estos datos y lo que vemos por el telescopio, no podemos por menos que quedar fascinados por las maravillas que podemos observar en el cielo nocturno, unas maravillas que deberían poder preservarse de la contaminación lumínica gratuita que sufrimos.

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Nota Aclaratoria:

A raíz de los comentarios de algunos compañeros, empecé a tener dudas acerca de si había estado observando correctamente a M84, y la verdad es que a veces, resulta un poco complicado relacionar lo que uno ha estado viendo con lo que aparece en las diferentes cartas estelares con las que trabajamos.

Sin ir más lejos, en una respuesta que di a BatchDrake, me confundí de estrellas de referencia.

Después de estar un buen rato con Aladin (un maravilloso recurso que nos ofrece el Centre de Données Astronomiques de Strasbourg https://aladin.u-strasbg.fr/aladin.gml), al final he conseguido confirmar que la galaxia que observé y dibujé, realmente era M84, y también he podido identificar las estrellas  que dibujé.

Esta imagen es donde aparece la zona de M84 en Aladin con un campo visual similar al que pude observar yo con el SC de 235mm y el Delos de 14mm:

https://aladin.u-strasbg.fr/aladin.gml

Volteando la imagen para que se vea con la misma configuración que mi telescopio y rotulando las estrellas con su nombre y magnitud, queda de esta manera:

Y volteándola para dejarla tal como la veía yo en el ocular, queda así:

Lo que sí es cierto y que me resulta curioso, es que a diferencia de lo que se aprecia en fotografías de M84 y de M86, yo no las percibo de la misma manera.

En fotografía, M84 aparece más redondeada, pero yo la percibo más ovalada. M86 es al contrario, en fotografía se muestra más ovalada, y en cambio yo la veo más redondeada. De hecho, esta misma apreciación la tuve observándolas con el SC de 127mm (https://laorilladelcosmos.blogspot.com/2011/06/m84-y-m86-galaxias-en-virgo.html).

Estaría bien si algunos de vosotros que las hayáis podido observar comentaseis cómo las visteis.

Gracias a todos por leerme y por vuestros comentarios.

domingo, 13 de junio de 2021

Reflexiones de la observación del 2021-06-12 bajo las nuevas condiciones de contaminación lumínica

Ha pasado bastante tiempo desde la última vez que pude observar por el telescopio. Y ha pasado bastante tiempo desde que vi que me habían arruinado el cielo de mi lugar de observación habitual.

Ayer, 12 de junio de 2021, pude volver a mi pueblo, y con miedo a lo que me encontraría, finalmente me vi con algún ánimo de volver a plantar el telescopio y comprobar en qué se había convertido mi oasis de cielos oscuros.

Y realmente ha sido frustrante. De disfrutar de unos cielos oscuros, en los que la Vía Láctea se mostraba con toda su generosidad, he pasado a no necesitar la linterna roja para tomar estas notas que estoy transcribiendo ahora.

He montado el SC de 235mm en la terraza de mi casa del pueblo cuando todavía había claridad del día. Lo he podido alinear sin ninguna dificultad, en este sentido, ningún problema. Lo que sí me preocupa es la adaptación de la vista a la oscuridad. Los focos instalados en la pared de la iglesia me deslumbran en cuanto me descuido un poco. No puedo estar de pie sin verme expuesto a ellos, lo que implica arruinar cualquier adaptación a la oscuridad que hubiera podido hacer.

Una posible solución sería intentar utilizar un parche ocular, el problema es que con el ojo que me quedaría al descubierto, no puedo valerme por culpa de la miopía, el astigmatismo y un desprendimiento de vítreo posterior.

He hecho una foto donde se puede apreciar el verdadero problema con el que me encuentro:

Antes, la foto hubiera salido completamente negra.

Espero a que avance un poco la noche para comprobar, ahora sí, lo que puedo esperar de la observación visual bajo estas nuevas condiciones.

20h 47m T.U., M57 se aprecia bien, M13 también. M27 no ofrece los detalles a los que estoy acostumbrado, aunque es posible que sea debido  a que no se eleva en este momento demasiado por encima del horizonte.

Con el cielo más oscuro, me dedico a observar algunas galaxias de Virgo, los dibujos y las notas las iré subiendo en cuanto pueda al blog y después de unas cuantas horas de observación he llegado a la conclusión que el gran problema con el que me encuentro actualmente es la adaptación del ojo a la oscuridad. Es quitar el ojo del ocular y perder todo el trabajo previo de aclimatación. No puedo tomar notas ni dibujar sin tener que volver a empezar de cero.

El hecho es que antes, para descansar un poco de la observación telescópica, me levantaba y disfrutaba del cielo a simple vista, ahora no puedo hacerlo, por un lado, porque me deslumbro con los focos, y por otro lado, porque estos mismos focos impiden distinguir bien la Vía Láctea y las estrellas más débiles.

Vienen malos tiempos para mi afición a la astronomía, pero espero que las ganas puedan superar las adversidades.

viernes, 2 de abril de 2021

Contaminación lumínica

En alguna ocasión he comentado que mi fascinación por el cielo nació de pequeño. Durante los meses de verano iba a mí pueblo, que con poco más de 700 habitantes y apartado de grandes núcleos urbanos, ofrecía unos cielos oscuros realmente espectaculares. Mi padre empezó a enseñarme las constelaciones más fáciles de identificar, y mi imaginación hacía el resto.

Más adelante mi afición por la astronomía fue creciendo hasta que finalmente decidí comprar mi primer telescopio. Y realmente fue una decisión muy acertada, ya que las horas que he pasado bajo la noche estrellada, han sido un verdadero bálsamo para mi ajetreado y complicado día a día.

Vivo en Barcelona, pero conservamos la casa familiar en mi pueblo, y ella se convirtió en el centro neurálgico de mi afición, gracias a sus buenos cielos. La contaminación lumínica hace estragos en Barcelona, pero en mi pueblo, aunque no esté completamente libre de ella, sí es bastante contenida. Se puede ver la Vía Láctea perfectamente.

Hasta ahora.

Después de unos cuantos meses de confinamiento, sin poder salir de Barcelona y sin poder acercarme a mi pueblo, finalmente, esta Semana Santa he podido volver. Y lo que me pensaba serían unos días para recuperarme de la mala época que nos está tocando vivir a todos, me encuentro con esto:

En la actualidad mi pueblo tiene poco más de 500 habitantes, como muchos otros, con una preocupante tendencia al despoblamiento, pero curiosamente, la contaminación lumínica va en aumento.

No sé cuáles han sido exactamente las razones para instalar estos focos en la fachada de la iglesia, aunque me las puedo imaginar, pero esto implica que mi casa en el pueblo ha dejado de ser el oasis donde poder practicar con comodidad mi afición a la astronomía. Está visto que si quiero cielos oscuros tendré que desplazarme con el coche, y la verdad, es que tener que mover un SC de 235mm con su CGEM y demás trastos, no es que sea muy motivador.

Antes era un privilegiado al poder disfrutar de unos cielos oscuros sin salir de casa (y no era muy consciente de ello). Ahora estoy muy desanimado viendo que poco a poco van aumentando las dificultades que se me presentan para poder seguir practicando la afición.

Actualmente hay problemas más graves, lo sé, y también los padezco, pero estos focos, realmente me han golpeado el alma.

domingo, 14 de febrero de 2021

La importancia de la libración en la observación lunar: Pythagoras, Babbage y Oenopides

Es probable que quien no esté familiarizado con los diferentes movimientos lunares, piense que el hecho de ver siempre la misma cara de la Luna, implique que sólo seamos capaces de observar desde la Tierra el 50% de su superficie.

Pero esto no es así, el movimiento conocido como libración lunar nos permite ver hasta el 59% de nuestro satélite.

La libración consiste en una serie de movimientos oscilantes de la Luna que son debidos a su traslación alrededor de la Tierra y la inclinación del eje lunar, que no es perpendicular al plano orbital.

A nivel práctico, esto supone que en momentos de libración favorables, por un lado, podremos ver zonas en el limbo lunar que, en otras condiciones, se encuentran inaccesibles; y por otro, tendremos la ocasión de contemplar accidentes lunares que siempre podemos ver en el día de lunación correspondiente, pero en unas mejores condiciones de observación.

Un buen ejemplo de este último caso lo tuve con el cráter Pythagoras.

Una primera observación de él la tuve en 2009, cuando la libración no permitía contemplarlo en las mejores condiciones posibles. Esta es la foto que hice de la zona:

En 2020 la cosa cambió. La libración era favorable y el resultado, como puede verse, ofrece una vista del cráter mucho más accesible:

El excelente programa “Virtual Moon Atlas” nos ofrece la posibilidad de conocer la zona de máxima libración lunar en cada momento. Si no está activada por defecto, esta función la podemos encontrar en el apartado “Configuración – Pantalla – Marcar el punto de máxima libración”.

En estas dos capturas de pantalla se aprecia lo que muestra el programa en los momentos en que tomé las fotografías. El VMA señala el punto de máxima libración con una flecha roja. El nombre de Pythagoras y la fecha los he añadido yo como referencia:


La noche del 30 al 31 de octubre de 2020, como digo, pude observar la zona del cráter Pythagoras en un momento de libración favorable, y no sólo eso, coincidió con unas condiciones atmosféricas de observación óptimas. El resultado fue pasar un rato genial con la Luna.

Debido a ello, también aproveché para dibujar la zona:

Con un diáetro de unos 129 km, Pythagoras presenta unas impresionantes montañas centrales, así como unas muy vistosas paredes amuralladas. Realmente es fantástico.

Junto a él, Babbage, un cráter de 144 km bastante degradado, pero que muestra en su interior un cráter más joven, Babbbage A, de 23 km. Y pegado a Babbage, Oenopides, de 68 km, que añade un plus de vistosidad al conjunto.

En conclusión, vale la pena tener en cuenta las libraciones favorables cuando vamos a observar zonas cercanas al limbo lunar, como se ha podido comprobar en la observación de Pythagoras.

domingo, 24 de enero de 2021

Sacrobosco

Y para terminar con la serie lunar dedicada a los cráteres cercanos a Sacrobosco:

Geber (https://laorilladelcosmos.blogspot.com/2020/12/el-crater-geber-durante-la-octava-noche.html)

Abenezra y Azophi (https://laorilladelcosmos.blogspot.com/2021/01/abenezra-y-azophi.html)

Apianus, Playfair y Krusenstern (https://laorilladelcosmos.blogspot.com/2021/01/apianus-playfair-y-krusenstern.html)

Ha llegado el momento del verdadero protagonista, que no es otro que el propio cráter Sacrobosco.

El mejor momento para ver este rincón lunar es durante la séptima y octava noche de lunación.

VMA

Sacrobosco es un cráter muy antiguo, su formación está datada hacia el periodo Nectariano, por lo que se encuentra bastante dañado. Sus paredes se encuentran derruidas o desaparecidas  en algunos sectores, un buen número de cráteres de menor tamaño han impactado sobre él en épocas más recientes y, cuando la Luna está Llena, podemos apreciar como los rayos de material eyectados por Tycho, se superponen a él.

A pesar de ello, Sacrobosco es todavía un cráter bien reconocible y con una gran presencia. Presenta un diámetro de unos 98 km y sus paredes alcanzan en un mayor altura, unos 3.800m.

Este es el dibujo (rápido boceto) que hice la noche de 24 de octubre de 2020:

En el caso de Sacrobosco, tal vez hubiera sido mejor observarlo el día anterior, durante la 7ª noche de lunación, ya que al tener más cercano el terminador, hubiera podido apreciar un mejor contraste en su superficie. Por poner un ejemplo, en el interior del Sacrobosco encontramos dos cráteres, Sacrobosco A (16 km) y Sacrobosco B (13 km), entre los que pasa una espectacular grieta que está vez, debido al brillo de los rayos solares, sólo pude distinguir con cierta dificultad.

Hacia el Norte encontramos otro importante cráter que ha impactado sobre el circo de Sacrobosco, Sacrobosco C (13 km), y sobre él, proyectado sobre la pared Norte, Scrobosco R (21 km), nos recuerda la convulsa historia que ha sufrido Sacrobosco desde su formación.

De hecho, Sacrobosco consta de 21 cráteres satélites cuya nomenclatura se ha relacionado con él.

La pared Sur se encuentra también castigada por otros impactos, al igual que la Este.

Al Nordeste destacan Sacrobosco D, Q, F y G, que junto con Fermat, Fermat A y Fermat C, forman una cadena concatenada de cráteres.

En definitiva, Sacrobosco es un cráter con muchos alicientes que nos va a proporcionar un buen rato de observación lunar, junto con los mencionados en anteriores entradas Geber, Abenezra, Azphi, Apianus, Playfair y Krusenstern.

VMA

domingo, 17 de enero de 2021

Apianus, Playfair y Krusenstern

Sigo con la observación que hice de la zona de Sacrobosco con el SC de 235mm el 24 de octubre de 2020. Recordando las anteriores entradas:

Geber (https://laorilladelcosmos.blogspot.com/2020/12/el-crater-geber-durante-la-octava-noche.html)

Abenezra y Azophi (https://laorilladelcosmos.blogspot.com/2021/01/abenezra-y-azophi.html)

Ahora le toca el turno a Apianus, Playfair y Krusenstern.

El mejor momento para verlos, durante la séptima y octava noche de lunación.

VMA

Al Oeste de Abenezra y Azophi encontramos a este conjunto de vistosos cráteres que nos permiten disfrutar de una bonita vista. 


Este es el dibujo que pude hacer de la zona:

El que se encuentra situado más al Sur es Apianus, un cráter de unos 63 km de diámetro que muestra un suelo oscuro rodeado por unas murallas que proyectan una pequeña sombra en la zona Este, y muestran una tonalidad más clara que el suelo en el resto que queda bañado por los rayos solares.

Al Noroeste de Apianus , Krusenstern presenta un aspecto similar, aunque su tamaño es menor, unos 46 km de diámetro.

Al Nordeste de Apianus, Apianus P, de 40 km de diámetro, está semienterrado por la lava circundante y sus paredes son poco vistosas. Al Norte linda con otro cráter más vistoso. Se trata de Playfair, un cráter de 50 km de diámetro con unas murallas de unos 3370m de altura que en el momento de mi observación, proyectaba una potente sombra sobre su circo, en el que destaca un pequeño cráter. No se aprecia ninguna montaña interna. Es realmente bonito ver el contraste de oscuridad total, oscuridad del interior y una pared blanquecina.

A su lado Oeste encontramos a Playfair G, el cráter más grande de este grupo, con unos 91 km de diámetro, es también el más perjudicado por el paso del tiempo, habiendo prácticamente desaparecido sus paredes externas. Lo más destacable de él es una zona más brillante en su circo en la parte oeste.

Para finalizar, al norte del conjunto encontramos un curioso y atractivo cráter fantasma, Airy E, de 38 km de diámetro y mostrando en su interior a Airy L, un cratercilo de tan solo 6 km de diámetro.

Realmente, cada rincón de la Luna tiene su propio encanto.

VMA

sábado, 2 de enero de 2021

Abenezra y Azophi

En esta entrada anterior sobre Geber empecé a describir las impresiones que tuve al observar la zona que se encuentra en los alrededores del cráter Sacrobosco. En esta ocasión le toca el turno a Abenezra y Azophi.

El mejor momento para verlos, durante la séptima y octava noche de lunación.

Virtual Moon Atlas

La noche del 24 de octubre de 2020 con el SC de 235mm, después de disfrutar con Geber, me centré en el cuarteto de cráteres formado por Abenezra, Abenezra C, Azophi y Azophi G. Y quedé ciertamente impresionado.

En esta fotografía de la zona que tomé con la ASI120MM a foco primario del SC de 235mm, he rotulado los cráteres que he comentado para facilitar su localización:

Lo primero en que me fijo es que Abenezra C y Azophi G son dos cráteres más viejos que Abenezra y Azophi, ya que estos se encuentran superpuestos a los primeros, siendo Abenezra el más joven de todos ellos.

Presentan un tamaño similar, Abenezra, 41 km, Abenezra C, 44 km, Azophi, 48 km y Azophi G 53 km de diámetro, pero curiosamente, es Abenezra el que más me llama la atención. Tal vez por ser el más joven. 

Este es el dibujo que pude hacer de la zona:

Si se miran en conjunto, los cuatro forman una especie de abanico, pero si nos centramos en Abenezra y Abenezra C, parecen una cabeza coronada por una tiara.

Abenezra C es muy curioso. Da esta sensación de tiara al encontrarse  aplastado por Abenezra por la zona este y al tener en el extremo de su pared oeste un pequeño cratercillo de 7 km de diámetro que representaría una discreta joya encastada en él. Sus paredes presentan una tonalidad más clara que su base, y esta muestra como unos pliegues sombreados horizontales.

Abenezra, por su parte, no se queda atrás en cuanto a peculiaridades. Sus paredes también son más claras, y su circo presenta un pico central y unas retorcidas crestas estriadas realmente bonitas y singulares. En el momento en que las observé yo, todavía se proyectaba la sombra emitida por la pared este y no podía apreciar el suelo en toda su extensión. A medida que esta sombra va desapareciendo, las crestas interiores deberían verse mejor. Un aliciente más para volver a observar la zona en otra ocasión.

Azophi tal vez sea un cráter más estándar, pero a pesar de ello luce majestuoso. Y esto se debe al momento en que lo observé. Así como con Abenezra hubiera sido mejor esperar un poco más, con Azophi el momento era el adecuado. El contraste de la sombra negra proyectada por la pared este, con el gris oscuro homogéneo de su base y con el gris más claro de su extensa pared oeste, era soberbio.  

Y, para terminar el cuarteto, Azophi G, tal vez el menos vistoso de todos al encontrarse su pared norte desaparecida al tener superpuesto a Azophi, y su pared sur desaparecida. Pero su presencia le añade vistosidad al conjunto.

A parte de estos cuatro cráteres principales, a su alrededor también podemos disfrutar de unos cráteres más pequeños, pero ciertamente agradables de observar, como son Abenezra A y B y Azophi A y B.

No será una de las zonas más conocidas o espectaculares de la Luna, pero no defrauda en absoluto. Acabo con una foto extraída del Virtual Moon Atlas:

Virtual Moon Atlas