sábado, 27 de mayo de 2017

Patas de Araña en M13

Cuando la Luna se encuentra brillando en el 85% de su superficie no es aconsejable centrar nuestras observaciones en objetos difusos de cielo profundo, así que la noche del 6 de mayo de 2017, después de haber echado un vistazo a la Luna y a Júpiter, decidí apuntar mi SC de 235mm a un viejo conocido que nunca defrauda, el cúmulo globular M13 en Hercules.

Carta generada con Cartes du Ciel
Durante todos estos años aficionado a la observación astronómica he tenido ocasión de verlo bajo diferentes condiciones de contaminación lumínica y estabilidad atmosférica, y con diversos instrumentos.

Ha habido veces que lo he visto como una simple manchita redondeada y difusa, sin poder resolverlo; otras lo he podido resolver, pero sin poder percibirlo en todo su esplendor por culpa de las luces urbanas; y bajo condiciones óptimas he sido testigo de una bacanal estelar explotando en mi retina. Pero lo que no había notado tan claramente hasta esta noche de mayo, era lo que el maestro Comellas en su libro “Catálogo Messier”, describía como “patas de araña”.

Supongo que la presencia de la Luna, paradójicamente, ha amortiguado el brillo de las estrellas periféricas más débiles ofreciéndome esas patas arácnidas de una manera más evidente de lo que podía percibir en otras ocasiones.

No siempre me atrevo a dibujar lo que veo, especialmente en el caso de los globulares brillantes y ricos, pero ante la excepcionalidad de la observación, decidí intentarlo.

No suelo hacerlo, pero esta vez me vi obligado a romper tres dibujos que había empezado. No me acababa de convencer tal como quedaban, alejados de la impresión que tenía por el ocular. Finalmente, sin estar del todo satisfecho, decidí dar por buena esta versión:



Era impresionante, cuatro brazos estelares que emanan de un núcleo brillante, extenso y perfectamente resoluble. Una de las vistas más bellas y emotivas que podemos ver con nuestros telescopios.

sábado, 20 de mayo de 2017

Cometa C/2015 V2 (Johnson) el 6-5-2017

El pasado 6 de mayo de 2017 tuve la oportunidad de desplazarme para observar el cometa C/2015 V2 (Johnson) con mi telescopio de 235mm. Las condiciones de observación no eran las más adecuadas, más que nada por la presencia de la Luna en el cielo. Iluminada en el 85% de su superficie, no ayudaba demasiado a la hora de percibir los objetos más difusos y débiles.

Pero como hay que aprovechar las pocas ocasiones que tengo actualmente de practicar la afición, no dudé en apuntar hacia el lugar donde según las efemérides del MPC debería encontrarse el cometa.

Con la Luna tan presente no tenía demasiadas esperanzas de percibir demasiados detalles del C/2015 V2, pero la estimación de brillo que me daba el MPC de 7,2 me hacía pensar que por lo menos sería capaz de ver su núcleo.

Y la verdad es que fue poner el ojo en el ocular y notarlo sin demasiados problemas. Y digo notarlo, porqué en un primer momento sólo se adivinaba una pequeña manchita al lado de una débil estrella de mag. 12,7 (USNO J1540423 +413639). A medida que voy adaptando mejor la vista voy viendo un núcleo relativamente brillante, y con paciencia logro percibir una cola bastante grande y difusa. Al cabo de un buen rato concentrado llego a la conclusión que no puedo sacar más del cometa, así que lamentando la presencia de la Luna me dispongo a dibujar lo que veo:




Al día siguiente, mientras pasaba el dibujo y las notas a limpio, busqué un poco de información sobre este bonito y asequible cometa y me encontré con una verdadera sorpresa.

Como se puede comprobar en las fotografías de la entrada correspondiente al C/2015 V2 en la página de José J. Chambó (http://cometografia.es/2015-V2/), creo que lo que yo consideré como cola, en realidad se trata de la coma del cometa. Y el hecho de ver en el Stellarium que la cola se extiende en dirección a la estrella que he comentado antes de magnitud 12,6 ayuda a confirmar mis temores.

Stellarium

Espero poder volver a observarlo desde unos cielos oscuros y sin Luna estas próximas semanas. Sin duda, un cometa que promete.

El C/2015 V2 fue descubierto el 3 de noviembre de 2015 por Jess Johnson cuando brillaba con una magnitud 17. El 5 de junio de 2017 llegará a encontrarse a 0,8 UA de la Tierra y alcanzará su perihelio el 12 de junio a 1,6 UA del Sol.

Actualmente el MPC da una magnitud prevista estimada alrededor de de 6,9-6,7, por lo que es perfectamente asequible con unos prismáticos.

MPC

Stellarium

viernes, 12 de mayo de 2017

Júpiter con la sombra de Io el 6 de mayo de 2017

Ahora que no puedo observar tanto como me gustaría, me resulta difícil hacer un seguimiento de los diferentes planetas. Sin ir más lejos, el pasado 7 de abril se produjo la oposición de Júpiter en este 2017, y hasta el 6 de mayo no fui capaz de apuntar el telescopio hacia él.

Pero tengo que reconocer que cuando puedo por fin observarlo, me resulta tan emocionante como el primer día.

La Luna, brillando en el 85% de su superficie, era la gran protagonista de la noche, haciendo que fuera impensable intentar cazar objetos débiles de cielo profundo. Así que decidí centrarme, como no, en la Luna, en algunos Messier brillantes y en el majestuoso Júpiter.

Eran cerca de las 20,00h T.U. y pude comprobar, tal como había visto en el Starry Night mientras me preparaba la sesión de observación, que la sombra de Io se encontraba reflejada en la superficie del planeta y que el satélite empezaba a sobrepasar el limbo de Júpiter.

Dejé de lado todo lo que estaba haciendo y me concentré en cómo el satélite se iba alejando del planeta. Resulta impresionante ver por uno mismo esta danza planetaria, y no puedo evitar recordar a Galileo e imaginar qué debía sentir cuando vio por primera vez esto que estoy contemplando.

Cuando Io ya se estaba alejando de Júpiter me animé a poner la cámara ASI120MM y grabar unos cuantos vídeos con los filtros LRGB. Más tarde con Fitswork acoplé las diferentes imágenes resultantes para sacar el planeta en color. La atmósfera no se encontraba demasiado estable, y me resultó complicado sacar algo decente, pero hoy por hoy, no estoy en condiciones de ser exigente con las condiciones de observación.

A pesar de todo, creo que me queda un bonito recuerdo de la noche.


Probé a continuación una toma única en blanco y negro utilizando el filtro IR Pro 742 para ver si era capaz de mejorar en nitidez, pero aunque algo mejora, no es como para echar cohetes. Sin duda, con más tiempo debo afinar un poco más la colimación del telescopio y esperar una noche con mejor “seeing”. Casi nada.


Para acabar con la observación joviana saqué papel y lápiz y me puse a dibujar lo que podía percibir a través del ocular. Europa, Io y Ganímedes acompañaban al planeta, que se mostraba de color ocre claro con sus bandas bien definidas. Un verdadero espectáculo.


El gigante de nuestro Sistema Solar ha respondido perfectamente a mis expectativas.

Júpiter, 6 de mayo de 2017
AR: 12h 56m
Dec: -04º 21’
Constelación: Virgo
Magnitud Aparente: -2,4
Tamaño Angular: 43,1”
Disco iluminado: 99,8%
Distancia desde la Tierra: 4,571 U.A.