viernes, 15 de febrero de 2019

Moretus en penumbras junto a Curtius

No sabría bien decir el porqué, pero lo cierto es que una de las vistas que más me impresionan cuando observo la Luna, es en aquellas ocasiones en las que los rayos solares empiezan a reflejarse en algún punto que se encuentra rodeado todavía por la oscuridad, a la espera que el terminador lunar llegue a su altura e ilumine por completo la zona.

Es un espectáculo tétrico, inquietante, fascinante que, como digo, siempre me deja impresionado.

Durante la octava noche de lunación, cerca del Polo Sur lunar, podemos disfrutar de Moretus, que se asemeja a una isla en medio de la oscuridad.

El 12 de febrero después de un día complicado, decidí sacar el SC de 127mm al balcón e intentar despejarme con una tranquila sesión de observación lunar. Y ahí estaba Moretus:


En esta ocasión, teniendo en cuenta que las zonas oscuras tenían más protagonismo que las iluminadas, decidí utilizar la técnica del blanco sobre negro. El Sur lunar quedaba a la derecha del ocular, Moretus, en la parte superior en el dibujo, mostraba iluminada la parte más elevada de su imponente montaña central, de unos 2700m de altura, y la zona superior de sus paredes también se encontraban bañadas por los rayos solares. Sin embargo, los alrededores del cráter y su interior permanecían en penumbra.

Moretus es un cráter circular de unos 114 km de diámetro que debido a su situación, vemos de forma ovalada por nuestra perspectiva.

Para completar el bonito panorama, en el limbo lunar, en plena zona oscura, emerge una pequeña línea iluminada.

Debajo de Moretus, ya completamente visible, se encuentra el cráter Curtius, algo más pequeño con sus 95 km de diámetro, que se convierte en el compañero ideal de nuestro protagonista principal.

Aproveché también el momento para sacar una fotografía de la zona. Este es un recorte de ella donde se aprecia con mejor detalle lo que pude disfrutar:


Para acabar, pongo esta otra de una anterior observación que hice de Clavius donde aparece Moretus completamente iluminado:


Una zona muy sugerente si se observa en el momento adecuado.

Virtual Moon Atlas

lunes, 21 de enero de 2019

Eclipse de Luna del 21 de enero de 2019 – De nuevo otro eclipse urbano

Para observar un eclipse de Luna lo ideal es montar por completo nuestro equipo de observación: telescopio, prismáticos, cámara fotográfica, mesita de soporte, silla cómoda y, como no, nuestro blog de notas.

Y dedicarle todo el tiempo que sea necesario para disfrutar lo máximo posible de la experiencia.

Pero cuando el eclipse tiene lugar aproximadamente a las 04h 41m T.U. (05h 41m Hora local), en un lunes en el que tengo que empezar a trabajar a las 6,30 h, pues uno empieza a plantearse el buscar otras aficiones menos exigentes… bueno, esto sólo pasa de manera fugaz por la mente… los astrónomos aficionados solemos quejarnos de mil y una cosas, pero siempre estamos al pie del cañón cuando hace falta.

Así que me he levantado a las 5,00hme he aseado en tiempo record, me he abrigado hasta las orejas y he salido al balcón armado con mis prismáticos 15x70 y la Nikon D5100.

Instituto Geográfico Nacional
El último eclipse que seguí desde Barcelona ciudad, el 27 de julio de 2018 me resultó extremadamente complicado, ya que no tenía a tiro desde el balcón de mi casa y tuve que salir a la calle a intentar verlo. La contaminación lumínica fue un gran hándicap y me impidió disfrutarlo como me hubiera gustado.

Esta vez tuve la suerte de tenerlo enfrente mismo del balcón, y pude verlo sin ningún problema. En su día ya comenté que el eclipse de julio del 18 me pareció muy oscuro L0-L1 en la escala de Danjon. Esta vez lo he estimado entre L2 y L3.

He estado un buen rato con los 15x70 a pulso y realmente la Luna se veía preciosa. El tiempo se echaba encima y he tenido que sacar las fotos sin trípode. Aun así, creo que como recuerdo me valen:



A ver si el próximo eclipse puedo verlo en condiciones.

sábado, 12 de enero de 2019

Rimae Triesnecker

A falta de poder sacar el telescopio, me tengo que conformar revisando antiguas observaciones. En este caso he encontrado un boceto que tenía inconcluso de una observación lunar que hice el 8 de octubre de 2016 con mi SC de 235mm.

Fue una noche que cundió mucho, y entre todo lo que pude ver se encontraba una de las zonas más espectaculares de nuestro satélite en cuanto a grietas (rimae) se refiere.

Durante la 7-8 noche de lunación, casi en el centro de la Luna encontraremos tres accidentes ciertamente asequibles y vistosos: Rima Aridaeus, Rima Hyginus, y Rimae Triesnecker.

Virtual Moon Atlas
El dibujo que tenía a medio hacer era el de la zona de Rimae Triesnecker. Viéndolo, no me he podido estar de coger los lápices y adecentarlo un poco para considerarlo terminado.


Tuve la suerte de observar esta zona con la incidencia de los rayos solares ideal para que resaltaran las grietas. Pero esto tiene un precio, el cráter del que toman su nombre, Triesnecker, se muestra con el circo completamente oscuro. Y es una pena, ya que con sus 26 km de diámetro, ofrece unas ligeras terrazas de una altura de unos 2.800 m que rodean un pico central. Alicientes que quedan para una futura noche en la que los rayos solares ya sean capaces de iluminar el interior del cráter.

Pero el conjunto de grietas viene rápidamente a suplir esta pequeña decepción. Con el ojo pegado al ocular, utilizando los 313x que me proporciona el Takahashi LE de 7,5mm, no puedo dejar de maravillarme delante la estremecedora belleza de estas cicatrices que se encuentran agrietando los alrededores de Triesnecker.

Es bueno que le dediquemos un buen rato. Al principio percibiremos las grietas más evidentes, pero poco a poco, en cuanto vayamos acostumbrando nuestra vista, irán apareciendo grietas más sutiles que antes nos habían pasado desapercibidas.

Termino con la foto que hice de esta zona que bien vale una visita.