sábado, 5 de marzo de 2022

M42, la nebulosa de Orión observada con el SC de 235mm

 Si existe una nebulosa de obligada visita, esa es sin lugar a dudas M42, la nebulosa de Orión. Observarla con cualquier telescopio desde un lugar oscuro, lejos de la cada vez más presente contaminación lumínica, es una de las experiencias más inolvidables que podemos vivir en nuestra afición.

En el blog podéis encontrar varias entradas en las que comparto mi experiencia con esta impresionante nebulosa: 

https://laorilladelcosmos.blogspot.com/2009/03/m42-la-nebulosa-de-orion.html

https://laorilladelcosmos.blogspot.com/2012/12/exprimiendo-al-maximo-m42-la-nebulosa.html

https://laorilladelcosmos.blogspot.com/2015/01/m42-desde-la-ciudad-de-barcelona.html

https://laorilladelcosmos.blogspot.com/2017/02/estreno-de-los-celestron-skymaster-pro.html

https://laorilladelcosmos.blogspot.com/2019/05/fotografiando-m42-la-nebulosa-de-orion.html

La noche del 29 de diciembre de 2021 estaba disfrutando de unos cielos oscuros con mi SC de 235mm. El único problema es que soplaba algo de viento y no invitaba a la observación de objetos complicados, así que decidí apuntar hacia M42 y dibujarla. Hacía tiempo que quería hacerlo, pero nunca encontraba el momento adecuado.

Tan solo dibujé las estrellas más brillantes que veía a través del ocular Hyperion Aspheric de 31mm, ya que quería centrarme en la nebulosa. Después de dibujar estas estrellas, apagué la luz roja, inserté el filtro UHC-S y fui adaptando la vista a la oscuridad.

Cada vez iban apareciendo más detalles de la nebulosa, lugares donde se hacía muy evidente y otros donde su presencia era más delicada.

Empecé a pensar que no sería capaz de plasmar en mi dibujo el efecto que me provocaba su contemplación, pero entonces recordé algo que a menudo comento: no es tan importante la calidad del dibujo que hacemos como el hecho de representar a grandes rasgos lo que observamos y convertirse en un recuerdo de nuestras impresiones en el momento que lo estamos experimentando.

Y con un poco de paciencia, creo que conseguí mi objetivo.

Sinceramente, reconozco que para muchos, al ver la fotografía que nos regaló el Hubble, les puede pasar por la cabeza que no tiene sentido el observarla tal como la podemos ver a través del telescopio, pero los que hemos tenido la suerte de poder ver esta nebulosa desde un cielo oscuro con nuestros propios ojos, sabemos lo emocionante que es ir descubriendo detalles en ella y pensar que esta parte del universo, situada a unos 1.300 años luz de distancia, es un vivero de estrellas en formación.

Credits: NASA, ESA

Sea en fotografía, o a través de un telescopio, M42 puede considerarse unos de los objetos más bellos que podemos observar en el cielo.

Carta generada con Cartes du Ciel

sábado, 26 de febrero de 2022

M50, cúmulo abierto en Monoceros con el SC de 235mm

 Cuando observé M50, un cúmulo abierto situado en la constelación de Monoceros, con el SC de 127mm, me quedó la sensación de no haber sido capaz de sacarle toda la belleza que era capaz de ofrecer al haberlo observado con cierta contaminación lumínica.

La noche del 30 de diciembre de 2021, me encontraba en plena sesión de observación con el SC de 235mm y decidí, después de intentar cazar algunas galaxias esquivas,  apuntar hacia algunos cúmulos abiertos para descansar un poco la vista.

Uno de ellos fue M50, y este es el dibujo que hice de lo que estaba viendo con el Hyperion Aspheric de 31mm, el ocular que me ofrece el campo más amplio con el telescopio:

Recordando tal como lo había podido observar con el SC de 127mm, lo primero que pensé fue que, efectivamente, esa noche no fui capaz de apreciar en todo su esplendor a este extenso cúmulo abierto.

Destaca desde un principio la estrella más brillante del conjunto, la HIP33959, de magnitud 7,81 y espectro M3. Aunque, así como con el SC de 127mm la vi con un bonito color rojizo, con el SC de 235mm la percibí con cierto color amarillento.

Esto puede ser debido a que mi vista ya no es la misma después de 12 años (Los que sois jóvenes, aprovechad a observar todo lo que podáis, que con la edad se pierden capacidades); o también a que la mayor abertura no me permita discernir el color rojo de las estrellas en las estrellas brillantes. No sé.

Sea como sea, M50 muestra una espectacular cascada estelar de componentes bastante homogéneas, y al decir homogéneas, me refiero a que mantienen un excelente equilibrio de brillo entre todas ellas, alternando estrellas más o menos brillantes, pero ninguna que destaque en exceso respecto a las otras.

Con todo, esta sensación de cascada realmente existe, y junto al gran número de estrellas que puedo percibir con el SC de 235mm desde cielos oscuros, le da un toque de plasticidad muy bonito.

Ahora me gustaría observarlo con el SC de 127mm desde un cielo oscuro.

Como pequeño inciso me gustaría comentar, de nuevo, la importancia de llevar un cuaderno de observación. Es muy enriquecedor para nosotros, los astrónomos aficionados, anotar nuestras experiencias con diferentes condiciones de observación.

M50 se encuentra situado a unos 3.000 años luz de distancia en la constelación de Monoceros, y puede llegar a observarse con facilidad con unos simples prismáticos 10x50.

Carta Generada con Cartes du Ciel

 Fue descubierto en 1771 por Cassini, mientras que Messier no hizo mención de él hasta el 5 de abril de 1772. M50 se extiende a lo largo de unos 13 años luz y tiene una edad cercana a los 100 millones de años.

Aladin


sábado, 12 de febrero de 2022

M93, cúmulo abierto en Puppis con el SC de 235mm

El 20 de marzo de 1781, Charles Messier descubrió M93, un cúmulo abierto situado en la constelación de Puppis con un diámetro aparente de 24’ y una magnitud conjunta de 6,2.

Carta Generada con Cartes du Ciel

M93 se encuentra situado, al igual que nuestro Sol, en el Brazo de Orión de nuestra Vía Láctea, a unos 3.380 años luz de la Tierra. Se extiende a lo largo de 32 años luz y su edad se estima en unos 400 millones de años.

La noche del 30 de diciembre de 2021, a pesar de no elevarse demasiado respecto al horizonte, tan solo unos 17º, decidí apuntar el telescopio hacia este cúmulo para ver qué tal se observaba con el SC de 235mm.


A pesar de la presencia de dos componentes que rondan la magnitud 8 (TYC6540-4176-1 y HIP37729), en conjunto el cúmulo se encuentra formado por estrellas no excesivamente brillantes. Aunque para compensar un poco esto, el número de estrellas que puedo percibir en el campo del ocular Hyperion Aspheric de 31mm es bastante abrumador.

Como comenté ya en la entrada referente a la observación que hice de M93 con el SC de 127mm, muchos observadores reconocen en él la forma de una punta de flecha, un pez, una mariposa, una estrella de mar, una araña… sinceramente, yo no son capaz de ver más allá de un conjunto generoso estelar con una disposición serena y uniforme en cuanto a brillo que, eso sí, lo convierte en un cúmulo estelar realmente atractivo.

Estoy un buen rato contemplándolo, provocándome una serenidad de ánimo y tranquilidad que resulta agradecida a la hora de pasar un rato desconectando de los problemas del día a día.

Debido a sus características, vale la pena planificar su observación para una noche con una turbulencia atmosférica contenida y con poca contaminación lumínica, sea natural o artificial. Lo vamos a agradecer.

Cuando he acabado el dibujo, he dejado de lado el lápiz y el papel y he ido adaptando mejor el ojo a la oscuridad, con lo que poco a poco han ido apareciendo más estrellas que las que he dibujado, con lo que acabo con la sensación de estar perdiéndome bastantes componentes más debido a su débil magnitud. Seguro que con un telescopio de mayor abertura que mi SC de 235mm, observar M93 debe ser impresionante.

Pero no me quejo. Un buen cúmulo para descansar la vista un rato y prepararse para los próximos retos observacionales de la noche.

Aladin