miércoles, 11 de septiembre de 2019

Observación de M22 y M28 con prismáticos 10x50

Actualmente, debido a circunstancias familiares, no puedo ser demasiado activo a la hora de practicar la observación astronómica. Pero esto no significa que mi interés en ella haya decrecido, así que sin haberlo buscado, me encuentro con que he vuelto a mis inicios en la afición, cuando la ilusión superaba todos los condicionantes debido a la falta de equipos adecuados.

Eso sí, ahora con mayor experiencia.

Así, la noche del 8 de agosto de 2019, a pesar de disfrutar de los cielos oscuros de mi pueblo, tan sólo pude coger mis prismáticos Celestron Ultima 10x50, pero no me quejo. Si algo he aprendido durante todos estos años es que podemos pasar un buen rato mirando al cielo con cualquier instrumento que tengamos, tan sólo hay que buscar los objetos más adecuados para él.

Sentado en la tumbona, apunté sin dudarlo hacia Kaus Borealis (Lambda Sagittarii) y sin ningún problema, pude percibir a M22, uno de los cúmulos globulares más bellos y espectaculares que podemos contemplar durante las calurosas noches de verano.

Un redondel blanquecino, fácilmente distinguible, que impresiona por el sólo hecho de ser capaces de saber lo que realmente estamos viendo. Un enjambre estelar situado a unos 10.000 años luz de distancia.

Volviendo a Kaus Borealis y con la vista mejor adaptada a la oscuridad, ya soy capaz de percibir otro globular asequible a los 10x50, M28. Situado a unos 34.500 años luz, se muestra pequeñito, pero bien presente. Lo curioso del caso es que tanto M22 como M28 tienen una extensión de 100 años luz, lo que representa un excelente ejemplo sobre lo que puede llegar a condicionar el aspecto de los objetos que observamos la distancia a la que se encuentran.

Satisfecho por la caza y por lo observado, decido sacar lápiz y papel y plasmar lo que estoy viendo.

   
Añado esta observación con los prismáticos 10x50 a mis experiencias observacionales de M22. Dejo los enlaces por si alguien tiene interés en ellas:

M22 y 24 Sagittarii - Observación con prismáticos 15x70 en Sagittarius:

https://laorilladelcosmos.blogspot.com/2012/08/tiempo-de-verano.html

M22 - Cúmulo globular en Sagittarius con el SC de 235mm:

https://laorilladelcosmos.blogspot.com/2017/09/m22-cumulo-globular-en-sagittarius-con.html

M22 - Cúmulo globular en Sagittarius con el SC de 127mm:

https://laorilladelcosmos.blogspot.com/2009/07/m22-cumulo-globular-en-sagittarius.html

jueves, 29 de agosto de 2019

Júpiter con la GMR y la sombra de Ganímedes el 22 de agosto de 2019

Hacía muchas semanas que podía contemplar al brillante Júpiter en el cielo, y no paraba de lamentarme por el hecho de no tener ocasión de apuntar el telescopio hacia él. Había visto algunas fotografías de compañeros de afición y me había llamado especialmente la atención el aspecto de la Gran Mancha Roja. Daba una extraña sensación de aislamiento debido a lo poco marcada que se mostraba la banda ecuatorial que se encuentra en su latitud.

En agosto de 2010 pude presenciar por primera vez este desvanecimiento de la banda ecuatorial sur, que resultó muy evidente (https://laorilladelcosmos.blogspot.com/2010/08/jupiter-esconde-su-banda-ecuatorial-sur.html) y tenía ganas de ver qué aspecto ofrecía el planeta este 2019.

La noche del 22 de agosto de 2019, pude por fin echarle un vistazo y, aunque la banda ecuatorial sur se muestra más débil de lo habitual, no llega al punto que alcanzó en 2010. Con todo, la Gran Mancha Roja se ve impresionante.

En ese momento, no sólo la Gran Mancha Roja estaba presente, también se podía apreciar la sombra que proyectaba Ganímedes sobre el planeta. Quise sacar una buena fotografía para inmortalizar el momento, pero la turbulencia atmosférica era bastante marcada y no me permitió utilizar la barlow x2, así que tuve que contentarme con este “pequeñito” Júpiter:


A pesar de los inconvenientes, siempre que observo a nuestros vecinos del Sistema Solar paso momentos inolvidables.

lunes, 26 de agosto de 2019

Saturno en Sagittarius a simple vista

De vuelta a la ciudad, me gustaría compartir en el blog el dibujo de lo que considero lo más significativo de este mes de agosto en cuanto a astronomía visual se refiere.

Durante estas calurosas noches de verano, cuando levantaba la vista hacia los cielos oscuros de mi pueblo, lo primero que llamaba la atención era Júpiter. Brillaba con magnitud -2,36 y su cercanía a la rojiza Antares, contrastaba con gran belleza.

Pero lo que de verdad me acababa atrayendo era el siempre vistoso asterismo de la constelación de Sagittarius con un distinguido visitante: Saturno.

El 8 de agosto de 2019, esperando la oportunidad de poder disfrutar del cielo con el telescopio, saqué lápiz y papel e hice el dibujo tal y como podía verlo a simple vista:




Cuando vi Saturno por primera vez a través de un telescopio viví una de las mejores experiencias que he tenido durante todos estos años de afición, y siempre que lo veo a simple vista, viene a mi memoria la bonita y gratificante sensación que tuve en su momento.

Este verano le he enseñado por primera vez a mi sobrina de 8 años la Luna y Saturno, y su cara de sorpresa y excitación mientras pasaba de ver a simple vista a pegar el ojo en el ocular, no está pagada con dinero… El único peaje ha sido tener que limpiar del ocular sus pequeñas huellas dactilares.