viernes, 1 de marzo de 2019

Orontius, Saussure, Huggins, Nasireddin y Miller

Actualmente, la Luna puede llegar a parecernos un lugar con un paisaje estático, inamovible, muerto, pero hubo una época completamente opuesta en la que las colisiones sobre su superficie eran de lo más habitual, provocando grandes cambios en su aspecto.

Una impresionante prueba de esta época convulsa es la zona Sur donde encontramos el cráter Orontius.

Virtual Moon Atlas
El mejor momento para observarla es durante la octava noche de lunación. Orontius se encuentra cerca de Tycho, por lo que lo más habitual es que quede eclipsado por el protagonismo de este último. Sin embargo, durante esta noche Tycho se encuentra todavía en la zona oscura, mientras que Orontius ya se muestra completamente iluminado por los rayos solares.

Observando esta zona podemos presenciar la plasmación de lo que Chuck Wood indicaba como uno de los principios generales de la historia lunar: Los grandes impactos, siempre con algunas excepciones, se produjeron en las primeras etapas, disminuyendo su tamaño a medida que avanzaba el tiempo. (https://www2.lpod.org/wiki/September_11,_2009).

Este es el dibujo que hice durante la noche del 12 de febrero de 2019 observando desde ciudad con mi SC de 127mm:


Su juego de luces y sombras es impresionante que unido a la curiosa superposición de cráteres que existe, le proporciona un aspecto soberbio.

Orontius es el cráter más grande y más antiguo. Presenta unos 123 km de diámetro y se formó durante el periodo Pre-Nectariano, entre -4,55 y -3,85 mil millones de años. La mitad de su extensión se encuentra todavía oscura, enmascarando a Orontius F y Orontius A que impactaron de lleno en las paredes noroccidentales de Orontius.

A su lado, se encuentra Saussure, de 55 km de diámetro, que se superpone a ellos. Huggins, algo mayor con 65 km. Ambos se formaron durante el periodo pre-imbriano. En mi retina quedó grabado el relieve recortado de las sombras de los picos de la pared Este de Nasireddin (53 km) sobre el suelo de Huggins.

Al Norte de Nasireedin el último de los cráteres más destacado de la zona, Miller, con 75 km de diámetro y un pico central inmenso que proyecta su sombra sobre la base del cráter. Y más al Norte el cráter satélite Miller A, formado en una época más reciente que Miller.

Para terminar dejo unas fotografías que hice con el SC de 127mm y la ASI 120MM, la primera a foco primario y la segunda con la barlow x2:



Ni el dibujo ni las fotografías son capaces ni de aproximarse a la belleza que transmitía en directo el juego de luces y sombras de esta interesante zona lunar, así que si tenéis ocasión, echadle un vistazo por vosotros mismos.

viernes, 15 de febrero de 2019

Moretus en penumbras junto a Curtius

No sabría bien decir el porqué, pero lo cierto es que una de las vistas que más me impresionan cuando observo la Luna, es en aquellas ocasiones en las que los rayos solares empiezan a reflejarse en algún punto que se encuentra rodeado todavía por la oscuridad, a la espera que el terminador lunar llegue a su altura e ilumine por completo la zona.

Es un espectáculo tétrico, inquietante, fascinante que, como digo, siempre me deja impresionado.

Durante la octava noche de lunación, cerca del Polo Sur lunar, podemos disfrutar de Moretus, que se asemeja a una isla en medio de la oscuridad.

El 12 de febrero después de un día complicado, decidí sacar el SC de 127mm al balcón e intentar despejarme con una tranquila sesión de observación lunar. Y ahí estaba Moretus:


En esta ocasión, teniendo en cuenta que las zonas oscuras tenían más protagonismo que las iluminadas, decidí utilizar la técnica del blanco sobre negro. El Sur lunar quedaba a la derecha del ocular, Moretus, en la parte superior en el dibujo, mostraba iluminada la parte más elevada de su imponente montaña central, de unos 2700m de altura, y la zona superior de sus paredes también se encontraban bañadas por los rayos solares. Sin embargo, los alrededores del cráter y su interior permanecían en penumbra.

Moretus es un cráter circular de unos 114 km de diámetro que debido a su situación, vemos de forma ovalada por nuestra perspectiva.

Para completar el bonito panorama, en el limbo lunar, en plena zona oscura, emerge una pequeña línea iluminada.

Debajo de Moretus, ya completamente visible, se encuentra el cráter Curtius, algo más pequeño con sus 95 km de diámetro, que se convierte en el compañero ideal de nuestro protagonista principal.

Aproveché también el momento para sacar una fotografía de la zona. Este es un recorte de ella donde se aprecia con mejor detalle lo que pude disfrutar:


Para acabar, pongo esta otra de una anterior observación que hice de Clavius donde aparece Moretus completamente iluminado:


Una zona muy sugerente si se observa en el momento adecuado.

Virtual Moon Atlas

lunes, 21 de enero de 2019

Eclipse de Luna del 21 de enero de 2019 – De nuevo otro eclipse urbano

Para observar un eclipse de Luna lo ideal es montar por completo nuestro equipo de observación: telescopio, prismáticos, cámara fotográfica, mesita de soporte, silla cómoda y, como no, nuestro blog de notas.

Y dedicarle todo el tiempo que sea necesario para disfrutar lo máximo posible de la experiencia.

Pero cuando el eclipse tiene lugar aproximadamente a las 04h 41m T.U. (05h 41m Hora local), en un lunes en el que tengo que empezar a trabajar a las 6,30 h, pues uno empieza a plantearse el buscar otras aficiones menos exigentes… bueno, esto sólo pasa de manera fugaz por la mente… los astrónomos aficionados solemos quejarnos de mil y una cosas, pero siempre estamos al pie del cañón cuando hace falta.

Así que me he levantado a las 5,00hme he aseado en tiempo record, me he abrigado hasta las orejas y he salido al balcón armado con mis prismáticos 15x70 y la Nikon D5100.

Instituto Geográfico Nacional
El último eclipse que seguí desde Barcelona ciudad, el 27 de julio de 2018 me resultó extremadamente complicado, ya que no tenía a tiro desde el balcón de mi casa y tuve que salir a la calle a intentar verlo. La contaminación lumínica fue un gran hándicap y me impidió disfrutarlo como me hubiera gustado.

Esta vez tuve la suerte de tenerlo enfrente mismo del balcón, y pude verlo sin ningún problema. En su día ya comenté que el eclipse de julio del 18 me pareció muy oscuro L0-L1 en la escala de Danjon. Esta vez lo he estimado entre L2 y L3.

He estado un buen rato con los 15x70 a pulso y realmente la Luna se veía preciosa. El tiempo se echaba encima y he tenido que sacar las fotos sin trípode. Aun así, creo que como recuerdo me valen:



A ver si el próximo eclipse puedo verlo en condiciones.