sábado, 14 de abril de 2018

NGC4725, galaxia en Coma Berenices

NGC4725 es una bonita y asequible galaxia en Coma Berenices, siempre y cuando las condiciones de observación se muestren favorables. De lo contrario pasará lo que me ocurrió la noche del 23 de febrero de 2018 con ella.

La Luna brillaba en un 56% de su superficie y la transparencia no era muy buena por culpa de las brumas que de manera sutil estaban presentes por todas partes, pero a pesar de ello quise echar un vistazo a esta galaxia con mi SC de 235mm.

Después de dejarme la vista y la paciencia con NGC4725, termino apreciando con cierto esfuerzo un núcleo compacto, brillante y, con la vista bien adaptada, ciertamente presente. Con más tiempo, veo que se encuentra envuelto por un halo difuso, esquivo, y que muestra sus límites bien definidos

Este es el dibujo que hice de lo que pude apreciar:



Y después, intentando exprimirla un poco más sin demasiado éxito, pienso: “Mira lo que te ha costado percibirla. Mira lo pequeña que la ves. Y ahora, reflexiona sobre el tamaño real de esta galaxia, y lo que realmente es. E intenta imaginar la distancia a la que se encuentra para que yo la acabe viendo de esta manera”.

Y es entonces, cuando me doy cuenta que el tiempo invertido y los grandes esfuerzos que he dedicado para ver una manchita blanquecina envuelta en un halo evanescente, toma todo su verdadero sentido.

Carta generada con Cartes du Ciel
Situada a unos 2º al Sur-Sureste de 31 Com, NGC4725 se encuentra a unos 42 millones de años luz de distancia, y se trata de una galaxia de tipo SAB(r)ab pec cuya principal peculiaridad es la de tener tan sólo un brazo espiral, a diferencia de los varios que suelen ser habituales.

Brilla con magnitud 10,1 y tiene un tamaño aparente de 10,7’x7,6’, aunque en realidad nos encontramos con una galaxia con una magnitud absoluta de -21,5 y que  se extiende a lo largo de 130.000 años luz.

Aladin Lite
Como comentaba al principio, una galaxia asequible y atractiva que merece que le dediquemos algo de atención cuando naveguemos a través de la constelación de Coma Berenices a la caza de lejanas galaxias.

viernes, 6 de abril de 2018

Aristóteles, Eudoxus y Egede

Hacia el sexto día de lunación podemos contemplar una pareja de cráteres asequibles a cualquier telescopio y que nos van a proporcionar unas bellas vistas lunares. Se trata de Aristóteles y Eudoxus.

Virtual Moon Atlas
Este dibujo lo hice durante la observación de esta interesante zona lunar el 8 de octubre de 2016, ya en los 7,75 días de lunación. Empezaba a practicar con la técnica del dibujo lunar blanco sobre negro y pensé que serían unos cráteres adecuados para ello.


Aristóteles es el cráter más grande que aparece en el dibujo. Presenta unos 87 km de diámetro y se trata de un cráter circular, aunque por su situación y desde nuestra perspectiva, lo vemos de forma ovalada. Sus paredes se elevan unos 3.700m y son realmente espectaculares. En la Oeste se pude apreciar perfectamente las terrazas que lo envuelven, mientras que en su parte Este, los rayos del Sol provocaban un bonito contraste de luces y sombras. El suelo del cráter se veía bastante liso, a excepción de alguna que otra pequeña elevación en el centro. En el borde Este, tocando a Aristóteles, se aprecia un pequeño cráter de 30 km de diámetro, que queda bastante disimulado debido a que el terminador lunar ya queda bastante alejado de la zona.

Eudoxus es el siguiente cráter que podemos encontrar al Sur de Aristóteles. Con sus 68km de diámetro y 3.375km de altura destacaría por méritos propios en cualquier zona lunar, pero en su caso, la presencia de Aristóteles lo eclipsa un poco. Curiosamente, la parte Este se encuentra sumida en una profunda oscuridad, al contrario que pasaba con Aristóteles, que presentaba los claroscuros que comentaba anteriormente, mientras que la vertiente Oeste brilla con más fuerza. La base del cráter se muestra un tanto irregular, apreciando en él bastantes pequeñas colinas.

Además de la magnificencia de estos dos cráteres, me llama la atención la cadena semicircular de colinas que los unen que me sugieren un rabillo de cereza. Al Oeste de esta formación se encuentra Egede, la contraposición a Aristóteles y Eudoxus, ya que es más pequeño, tan sólo 35km de diámetro, menos elevado, 400m, y semi-sumergido por la lava proveniente de Mare Frigoris.

Como la noche acompañaba, además del dibujo quise hacer una fotografía de recuerdo, que enmarca mejor la zona de estos cráteres.


En definitiva, Aristóteles y Eudoxus se encuentran dentro de la categoría de cráteres lunares de visita obligada para cualquier tipo de telescopio.

sábado, 24 de marzo de 2018

NGC3607, NGC3608 y NGC3605 el otro triplete de Leo

No es el famoso Triplete de Leo (M65, M66 y NGC3628), no resulta tan evidente y nos exige mucho más esfuerzo, pero NGC3607, NGC3608 y NGC3605 nos ofrecen también el magnífico espectáculo de estar contemplando tres galaxias en el mismo campo del ocular.

Carta generada con Cartes du Ciel
Empezaré con la frase que anoté cuando terminé de observar este otro trío galáctico en la constelación de Leo: “Tengo que volver a observarlas en una noche con mejores condiciones”.

Y es que la noche del 23 de febrero de 2018, a pesar de disfrutar de los cielos oscuros de mi pueblo y del SC de 235mm, la observación se encontraba condicionada por la presencia de la Luna brillando en el 56% de su superficie, los gélidos 3º C y la mala transparencia debido a cierta bruma y una fuerte humedad en el ambiente.

Definitivamente, la noche no acompañaba. Previamente a apuntar el telescopio hacia NGC3607 y compañía, quise observar las galaxias Messier de la constelación; y fue bastante decepcionante. Las percibí sin problemas, pero mostraban poco detalle. Y algunas NGC menos brillantes, sólo las pude percibir con mucho esfuerzo.

Esto hizo que no albergara demasiadas esperanzas sobre el resultado que me pudiera ofrecer NGC3607/NGC3608/NGC3605, pero como actualmente no estoy como para ir dejando pasar ocasiones de poner el ojo en el ocular, me lie la manta a la cabeza y me puse manos a la obra.




Me encontré con un campo estelar pobre, pero no estaba todo perdido. Justo en el centro veía una galaxia de núcleo brillante y compacto que, a medida que fui adaptando la vista a la oscuridad, aparecía rodeada por un tenue halo que poco a poco se iba haciendo más evidente. Sin duda se trataba de NGC3607, que con su magnitud 9,9 es la más brillante de las tres. Su forma era claramente redondeada.

Cuando empezaba a dibujar el campo estelar para situar ya la galaxia en su sitio, me llamó la atención un triángulo estelar que se encontraba a su izquierda, ya que en uno de sus vértices se encontraba una llamativa pareja estelar.

Posteriormente busqué sus coordenadas exactas para consultar en el listado del WDS si aparecía catalogada como doble, pero ante mi sorpresa, comprobé que no. Así que se trata de hecho, de una pareja de perspectiva.

Por curiosidad, fui a buscar información sobre estas estrellas en la base de datos de Aladin. La componente más brillante se trata de 2MASS J11170899+1759114 (USNO J1117090+175911), de magnitud 12, mientras que la más débil resulta ser la más interesante, ya que 2MASS J11170948+1759242 (USNO J1117094+75927), de magnitud 13,4, es una estrella de alto movimiento propio, como puede comprobarse en esta composición hecha con una foto de 1950 (color azul) y otra de 1995 (color naranja):

Aladin
Con el tiempo veremos las dos estrellas con una separación menor, hasta que finalmente, se irán alejando la una de la otra.

Aunque para movimiento rápido, el de LP 432-27. Su magnitud 16,9 queda por completo fuera de mi alcance en visual, pero en la fotografía se puede ver cómo se ha desplazado unos 14” entre 1950 y 1995.

Pero continuemos con mi experiencia visual.

Con la vista cada vez más adaptada, percibí una pequeña mancha blanquecina ovalada. Consultando las cartas celestes comprobé que se trataba de NGC3608. Tiene asignada una magnitud 10,8, pero por mucho que lo intenté, no conseguí percibir más que lo que interpreté como el núcleo galáctico envuelto en un diminuto halo. Supongo que las condiciones adversas de la noche me impidieron ir más allá. Pero lo que no pudieron condicionar fue a mi imaginación. Junto a ella, cuatro estrellas que brillan alrededor de la magnitud 13, me sugirieron encontrarme ante un escarabajo que se dirigía hacia NGC3607, siendo la galaxia la cabeza del bicho.

¿Qué sería de la afición si no pudiéramos permitir estas licencias a nuestra imaginación mientras estamos bajo las estrellas?

Faltaba la tercera componente del trío, NGC3605, que con su magnitud 12,3 es la más débil del grupo. Moviendo un poco el tubo noto una “presencia” al lado de la pareja de estrellas que estaban, en el campo del ocular, arriba de NGC3607. Y digo “presencia”, porque era sólo eso. Un toque evanescente ovalado, diminuto.

Después de todo, terminé mi observación con la frase que comentaba al principio: “Tengo que volver a observarlas en una noche con mejores condiciones”.

Aladin Lite
NGC3607, NC3608 y NGC3605 fueron descubiertas por William Herschel el 14 de marzo de 1874. Las dos primeras pertenecen al grupo galáctico conocido como Leo II, situadas a 74 y 74,7 millones de años luz de distancia. NGC3605 no aparece como miembro de este grupo estelar aunque se encuentra a unos 67 millones de años luz de distancia.

NGC3607 es una galaxia lenticular, de magnitud 9,9 y 5,5’x5,0’ de tamaño aparente; NGC3608 es elíptica, brilla con magnitud 10,8 y presenta 4,2’x3,0’; mientras que NGC3605, también elíptica, es la más débil y pequeña del trío, con magnitud 12,3 y un tamaño de 1,6’x1,2’.   

Una zona que bien merece una visita si nuestras condiciones de observación (telescopio, contaminación lumínica, turbulencias atmosféricas, transparencia…) acompañan.