martes, 26 de junio de 2018

2018-06-23 - Región Activa AR2751

Nos encontramos en un mínimo del ciclo solar, por lo que es normal que los aficionados no podamos disfrutar del gran número de manchas que nos ofrece el Sol durante los periodos de máxima actividad.

Por eso, cuando vi en la imagen del Sol, gentileza del SOHO, (https://sohowww.nascom.nasa.gov/) la presencia de una pequeña mancha, la AR2715, me propuse echarle un vistazo.

Hacía tiempo que no podía observar ninguna, así que viendo que pasaban los días y no se daban las circunstancias adecuadas para montar el SC de 127mm con el filtro solar, el día 23 de junio de 2018, viendo que el Sol no tardaría en ocultarse detrás de la montaña que tengo enfrente de mi domicilio en Barcelona, decidí desempolvar el “SolarScope” e intentar pillar la AR2751.

Al ser pequeña, me costó horrores poder enfocarla correctamente, y aunque por momentos lo conseguí, el intentar hacer una foto testimonial se convirtió en una ardua tarea.

Al final utilicé una primitiva cámara digital que tengo, la Werlisa PX2010, que curiosamente, me da buenos resultados a la hora de fotografiar la proyección del Sol en el SolarScope. Este es el mejor resultado que conseguí, que teniendo en cuenta las dificultades de enfoque y seguimiento manual, me ha dejado un buen sabor de boca.


Y gracias al Real Observatorio de Bélgica, la puedo disfrutar con mucha mejor calidad:

http://sidc.be/uset/
Pero como digo siempre, el verlo uno en directo con tus propios ojos tiene un encanto especial.

sábado, 23 de junio de 2018

Júpiter e Io el 17 de junio de 2018

Tenía ganas de observar a Júpiter este 2018, pero hasta ahora no pude echarle un vistazo. Y las condiciones tampoco han sido las ideales. Sin embargo, no estoy en disposición de ser demasiado exigente en este aspecto.

La noche del 17 de junio de 2018 saqué el SC de 127mm al balcón de mi domicilio barcelonés. Esperé a que el planeta apareciera por la espalda de mi edificio, y cuando ya había recorrido una distancia razonable para que no tuviera que hacer contorsiones poco naturales para observarlo con comodidad, pude disfrutar, por fin, de la contemplación de uno de los mejores espectáculos que podemos ver con nuestros telescopios: el gigante planetario de nuestro Sistema Solar.

Con el tamaño aparente que ofrece actualmente el planeta, 43”, con el SC de 127mm puedo tener una vista bastante confortable, aunque bien es cierto que para percibir bien los detalles, tengo que dedicarle unos minutos y familiarizarme con lo que me ofrece el ocular.

La sombra de Io, un puntito negro delicado, pequeñito, pero bien presente, destaca justo encima de la banda ecuatorial Norte, que es la que se percibe con mayor claridad y contraste.

La banda ecuatorial Sur también se muestra sin dificultades, eso sí, un poco más tenue que la Norte.

Y las regiones polares, por su parte, puedo verlas con una tonalidad algo más oscura que le resto del planeta, aunque visualmente no consigo percibir ningún detalle de las pequeñas bandas que los cruzan. Aquí la abertura del telescopio no da para más.

Europa, Ganymede y Callisto, algo alejados de Júpiter, se unen al atractivo campo que puedo observar por el ocular de 25mm (50x).

Después de estar un buen rato deleitándome con la bonita sensación que me provoca el estar viendo por mí mismo al gigante gaseoso, y al comprobar que ya no puedo exprimirlo más en visual, decidí hacerle una fotografía con la ASI120MM.

Este fue el resultado final que conseguí con los filtros LRGB:


Y esta la hice con el filtro Astronomik IR Pro 742:


Aunque no está en color, me gusta especialmente por el hecho de poder ver, no sólo la sombra de Io sobre el planeta, sino también cerca del limbo, al propio satélite. Si no recuerdo mal es la primera vez que consigo algo así con el SC de 127mm.

Como siempre digo, las fotografías son mejorables, y su calidad no puede compararse con la de otros compañeros con más experiencia y habilidad a la hora de fotografiar el planeta, pero la satisfacción de conseguir algo así por uno mismo es inmensa.

Júpiter
AR: 14h 47m
Dec: -14º 53’
Constelación: Libra
Magnitud Aparente: -2,38
Tamaño Angular: 43,0”
Disco iluminado: 99,6%
Distancia desde la Tierra: 4,608 U.A.

domingo, 17 de junio de 2018

Nubes

Por cuestiones familiares, de momento, no puedo sacar el telescopio a cielos oscuros, y las ganas de observar, lamentablemente, no desaparecen. Así que este fin de semana tenía previsto montar el Celestron Nexstar 5i en el balcón de mi domicilio en Barcelona y echarle un vistazo a un Júpiter que se pone a tiro. Por fin ya está sobrepasando mi edificio, que está orientado Suroeste-Oeste, a horas medio decentes de la noche.

Pero claro, todo sería muy fácil en nuestra afición si todo lo que planificáramos lo pudiéramos llevar a cabo sin ninguna dificultad. Todo el día despejado, y hacia el atardecer, unas simpáticas nubes se adueñan del cielo.


Y como si se estuvieran riendo de mí, no tienen la decencia de tapar por completo el cielo. Tengo que dejar la observación para otro día, pero aunque mi ánimo no está demasiado alto, no puedo evitar estar unos minutos disfrutando del juego de luces y sombras del Sol reflejado en las cuarteadas nubes.

Júpiter tendrá que esperar.

viernes, 8 de junio de 2018

Cuatro dobles en Draco

Se acerca el verano. Noches cortas, pero que invitan a sacar el telescopio y disfrutar de una agradable sesión de observación. Muchos son los objetos espectaculares que podemos incluir en nuestro itinerario nocturno, y en toda planificación que se precie, no pueden faltar algunas dobles.

En la constelación de Draco, la más bonita y asequible es Nu Draconis (https://laorilladelcosmos.blogspot.com/2012/04/nu-draconis-doble-para-prismaticos-en.html), pero si buscamos un poco, encontraremos algunos pares realmente atractivos. STF1362, STF1872, STTA138 y Mu Draconis son un pequeño ejemplo. Estos son los dibujos que hice en su día y las notas que tomé:

STF1362


Empiezo con 50x y curiosamente, ya puedo desdoblar esta apretada doble. Debe ser por el equilibrio de brillo de sus componentes.

Pongo directamente los 125x y la separación es ya evidente. Puedo ver dos puntitos plateados perfectamente equilibrados, pero no puedo disfrutar demasiado con ellos porqué la turbulencia no me lo permite.

Así que aun reconociendo que estoy delante una doble espectacular, dejo anotado que tengo que volver a ella en una noche de mejor estabilidad atmosférica para sacarle todo el partido que creo se merece.


STF1872


Espectacular. A 50x ya se ve preciosa, pero pide un poco más de aumento. Pongo los 69x y realmente no decepciona. Una principal amarillenta acompañada íntimamente por una compañera azulada, y un poco más allá, percibo con cierta dificultad un puntito débil que me llama la atención que resulta ser la componente C, que brilla tímidamente con magnitud 10,6.

Pongo los 125x y todo es más evidente: tanto los preciosos colores de A y B como la tercera componente. Vale la pena dedicarle un buen rato. Lástima de la turbulencia atmosférica de la noche.


STTA138


Viendo las generosas separaciones de esta doble/triple, pongo directamente los 50x y me doy cuenta que estoy ante una especie de asterismo más que delante la típica doble, pero me gusta.
El triángulo que forman las tres componentes es realmente espectacular. Las tres las veo de un color blanco muy elegante. Las componentes A y B brillan con la misma intensidad, mientras que C lo hace más débilmente, pero tal vez aquí reside en gran medida su encanto.


Mu Draconis / STF2131


Localizo la estrella a 50x y acto seguido pongo los 125x pensando que todavía me quedaría corto de aumentos a la hora de desdoblar esta apretada doble. Pero ante mi sorpresa, me encuentro con una separación clara y limpia.

Realmente, la idéntica magnitud de sus componentes ayuda, al igual que las buenas condiciones de observación de la noche. No quiero forzar más aumentos, a 125x se ve inmejorable. Dos puntos gemelos, blancos, muy dignos.

Un gran reto para comprobar la calidad de nuestro equipo y de las condiciones de la noche.

domingo, 3 de junio de 2018

Halo solar

Menos mal que mi hermano ya me conoce, por qué si no, no sé qué habría pasado este sábado. 2 de junio de 2018, cuando en pleno partido de tenis, cuando voy a sacar, paro el juego, me dirijo a mi bolsa de deporte, cojo el móvil y hago unas fotos al Sol…

Ante la mirada interrogadora de mi hermano, con toda la tranquilidad del mundo le digo: “No, es que es una halo solar…”


Y es que no siendo el primero que veo, sí es el primero que he tenido ocasión de fotografiar, aunque sea con la sencilla cámara del móvil.

Es todo un espectáculo ver este extenso halo colorido alrededor el Sol. De hecho, he tenido que hacer una composición de dos fotografías para abarcarlo por entero.

Un halo solar es un fenómeno atmosférico que puede verse habitualmente en las zonas polares del planeta, aunque dependiendo de las condiciones, también puede apreciarse en cualquier lugar.

Los halos se producen cuando en el cielo hay nubes de tipo cirro o cirroestratos, asociadas normalmente a un frente frío. Lo cual indica en palabras llanas, que se aproxima tormenta (hoy está lloviendo).

El halo más frecuente, como el que pude disfrutar, es el que se conoce como halo de 22º. Se forma alrededor del Sol como un círculo difuso, de un radio angular de 22º y una anchura de 1,5º.

El halo está causado por partículas de hielo en suspensión en la tropósfera que refractan la luz y generan un espectro de colores alrededor del Sol. El halo de 22º está formado por la refracción en cristales de hielo hexagonales. Cuanto más regulares geométricamente sean los cristales el halo producido será más luminoso y perfecto.

En definitiva, un bonito espectáculo cuando menos te los esperas.

Por cierto, acabé perdiendo el partido de tenis.