domingo, 17 de junio de 2018

Nubes

Por cuestiones familiares, de momento, no puedo sacar el telescopio a cielos oscuros, y las ganas de observar, lamentablemente, no desaparecen. Así que este fin de semana tenía previsto montar el Celestron Nexstar 5i en el balcón de mi domicilio en Barcelona y echarle un vistazo a un Júpiter que se pone a tiro. Por fin ya está sobrepasando mi edificio, que está orientado Suroeste-Oeste, a horas medio decentes de la noche.

Pero claro, todo sería muy fácil en nuestra afición si todo lo que planificáramos lo pudiéramos llevar a cabo sin ninguna dificultad. Todo el día despejado, y hacia el atardecer, unas simpáticas nubes se adueñan del cielo.


Y como si se estuvieran riendo de mí, no tienen la decencia de tapar por completo el cielo. Tengo que dejar la observación para otro día, pero aunque mi ánimo no está demasiado alto, no puedo evitar estar unos minutos disfrutando del juego de luces y sombras del Sol reflejado en las cuarteadas nubes.

Júpiter tendrá que esperar.

viernes, 8 de junio de 2018

Cuatro dobles en Draco

Se acerca el verano. Noches cortas, pero que invitan a sacar el telescopio y disfrutar de una agradable sesión de observación. Muchos son los objetos espectaculares que podemos incluir en nuestro itinerario nocturno, y en toda planificación que se precie, no pueden faltar algunas dobles.

En la constelación de Draco, la más bonita y asequible es Nu Draconis (https://laorilladelcosmos.blogspot.com/2012/04/nu-draconis-doble-para-prismaticos-en.html), pero si buscamos un poco, encontraremos algunos pares realmente atractivos. STF1362, STF1872, STTA138 y Mu Draconis son un pequeño ejemplo. Estos son los dibujos que hice en su día y las notas que tomé:

STF1362


Empiezo con 50x y curiosamente, ya puedo desdoblar esta apretada doble. Debe ser por el equilibrio de brillo de sus componentes.

Pongo directamente los 125x y la separación es ya evidente. Puedo ver dos puntitos plateados perfectamente equilibrados, pero no puedo disfrutar demasiado con ellos porqué la turbulencia no me lo permite.

Así que aun reconociendo que estoy delante una doble espectacular, dejo anotado que tengo que volver a ella en una noche de mejor estabilidad atmosférica para sacarle todo el partido que creo se merece.


STF1872


Espectacular. A 50x ya se ve preciosa, pero pide un poco más de aumento. Pongo los 69x y realmente no decepciona. Una principal amarillenta acompañada íntimamente por una compañera azulada, y un poco más allá, percibo con cierta dificultad un puntito débil que me llama la atención que resulta ser la componente C, que brilla tímidamente con magnitud 10,6.

Pongo los 125x y todo es más evidente: tanto los preciosos colores de A y B como la tercera componente. Vale la pena dedicarle un buen rato. Lástima de la turbulencia atmosférica de la noche.


STTA138


Viendo las generosas separaciones de esta doble/triple, pongo directamente los 50x y me doy cuenta que estoy ante una especie de asterismo más que delante la típica doble, pero me gusta.
El triángulo que forman las tres componentes es realmente espectacular. Las tres las veo de un color blanco muy elegante. Las componentes A y B brillan con la misma intensidad, mientras que C lo hace más débilmente, pero tal vez aquí reside en gran medida su encanto.


Mu Draconis / STF2131


Localizo la estrella a 50x y acto seguido pongo los 125x pensando que todavía me quedaría corto de aumentos a la hora de desdoblar esta apretada doble. Pero ante mi sorpresa, me encuentro con una separación clara y limpia.

Realmente, la idéntica magnitud de sus componentes ayuda, al igual que las buenas condiciones de observación de la noche. No quiero forzar más aumentos, a 125x se ve inmejorable. Dos puntos gemelos, blancos, muy dignos.

Un gran reto para comprobar la calidad de nuestro equipo y de las condiciones de la noche.

domingo, 3 de junio de 2018

Halo solar

Menos mal que mi hermano ya me conoce, por qué si no, no sé qué habría pasado este sábado. 2 de junio de 2018, cuando en pleno partido de tenis, cuando voy a sacar, paro el juego, me dirijo a mi bolsa de deporte, cojo el móvil y hago unas fotos al Sol…

Ante la mirada interrogadora de mi hermano, con toda la tranquilidad del mundo le digo: “No, es que es una halo solar…”


Y es que no siendo el primero que veo, sí es el primero que he tenido ocasión de fotografiar, aunque sea con la sencilla cámara del móvil.

Es todo un espectáculo ver este extenso halo colorido alrededor el Sol. De hecho, he tenido que hacer una composición de dos fotografías para abarcarlo por entero.

Un halo solar es un fenómeno atmosférico que puede verse habitualmente en las zonas polares del planeta, aunque dependiendo de las condiciones, también puede apreciarse en cualquier lugar.

Los halos se producen cuando en el cielo hay nubes de tipo cirro o cirroestratos, asociadas normalmente a un frente frío. Lo cual indica en palabras llanas, que se aproxima tormenta (hoy está lloviendo).

El halo más frecuente, como el que pude disfrutar, es el que se conoce como halo de 22º. Se forma alrededor del Sol como un círculo difuso, de un radio angular de 22º y una anchura de 1,5º.

El halo está causado por partículas de hielo en suspensión en la tropósfera que refractan la luz y generan un espectro de colores alrededor del Sol. El halo de 22º está formado por la refracción en cristales de hielo hexagonales. Cuanto más regulares geométricamente sean los cristales el halo producido será más luminoso y perfecto.

En definitiva, un bonito espectáculo cuando menos te los esperas.

Por cierto, acabé perdiendo el partido de tenis.

viernes, 25 de mayo de 2018

Billy, Hansteen y Mons Hansteen

Dos cráteres gemelos, cercanos, pero con una historia diferente a sus espaldas, y entre ellos una de las pocas estructuras volcánicas no asociadas a Maria.

Estoy hablando de Billy, Hansteen y Mons Hansteen, en la orilla Sur del Oceanus Procellarum.

Virtual Moon Atlas
En la decimosegunda noche de lunación, con la Luna brillando con fuerza en el 92,6% de su superficie, todavía podemos disfrutar de zonas bastante interesantes a lo largo del terminador.

Esta que comento es especialmente atractiva por la presencia de Billy, un cráter circular con un diámetro de 46 km que, debido al efecto de perspectiva, nosotros vemos con cierta forma ovalada. Su característica más significativa, y que lo hace especialmente bonito, es el color oscuro del suelo del cráter debido a haber sido rellenado con lava basáltica. Sus paredes se elevan unos 1210 m.

A su lado, el cráter Hansteen, que puede considerarse, si nos atenemos a sus 45 km de diámetro y a su altura de 1250 m, como un gemelo de Billy. Sin embargo, a pesar de encontrarse tan cerca el uno del otro, Hansteen no ha sido inundado por lava, y presenta unas pequeñas terrazas, un suelo con ciertos relieves que contrastan de forma espectacular con el oscuro circo de Billy.

Pero si hay algo que realmente atrae la atención de los estudiosos de la geología lunar es la presencia justo al lado de Billy de Mons Hansteen. Los aficionados también lo conocen como “Arrowhead”, Punta de Flecha en castellano,

Mons Hansteen es una montaña de forma triangular que se extiende a lo largo de 30 km y se eleva tan sólo unos 300 m. Sin embargo, se puede apreciar perfectamente, resaltando gracias a su alto albedo. Contrasta de forma espectacular con el oscuro Billy.

El hecho de no estar cubierto por eyectas procedentes de los impactos de Billy o de Hasnteen indica con toda probabilidad que es una formación posterior a estos dos cráteres y debido a su forma, que recuerda la que suele producir las efusiones volcánicas viscosas, se puede constatar que se trata de una formación volcánica no asociada a maria.

La noche del 30 de diciembre de 2017 pude echar un vistazo a esta interesante zona lunar, y aunque las condiciones de estabilidad atmosférica no acompañaban demasiado, me animé a dibujarla.


También hice una fotografía, pero no quedé demasiado contento con ella. El “seeing” no permitió grandes alegrías, así que mejor deleitarnos con la imagen tomada del Virtual Moon Atlas para apreciar la belleza y espectacularidad del grupo formado por Billy, Hansteen y Mons Hansteen.

Virtual Moon Atlas

viernes, 18 de mayo de 2018

Halo venusiano el 14 de mayo de 2018

Durante esta semana he podido disfrutar durante el crepúsculo de la presencia de Venus enfrente del balcón de mi casa en Barcelona. Momentos que representan aquellas sencillas cosas que te animan después de un día duro de trabajo.

La noche del lunes, 14 de mayo de 2018 pude contemplar un fenómeno que no es muy habitual, un precioso halo venusiano fruto de las brumas y finas nubes que se habían adueñado del cielo.

Al final me animé y fotografié el momento como recuerdo:


Venus se encontraba iluminado en el 85% de su superficie y brillaba con potencia, con una magnitud de -3,95, luchando por hacerse visible a través de las brumas.

Cerca de él, a su derecha, a unos 4º, se encontraba Elnath, una estrella de Taurus situada a unos 131 años luz y que brilla con magnitud 1,6.

En la parte inferior izquierda de la fotografía podemos ver la rojiza y espectacular Betelgeuse, la Alpha Orionis, que ya se va despidiendo de nosotros dando paso a las estrellas más propias del verano.

sábado, 5 de mayo de 2018

Nova enana V392 PER el 2 de mayo de 2018

El 29 de abril de 2018, el japonés Yuji Nakamura descubrió una nova en la constelación de Perseus. Una estrella variable que por lo habitual rondaba las magnitudes 15-16,9, pasó a ser invisible para mi telescopio a poderse observar con unos simples prismáticos gracias a la magnitud 6,2 que alcanzó tras su explosión.

Estamos hablando de V392 Persei, que con la ayuda de unas buenas cartas, no resulta, ahora que su brillo ha aumentado, localizarla fácilmente.

Carta generada con Cartes du Ciel

AAVSO
Aunque paulatinamente va disminuyendo su brillo, estos días, si las nubes lo permiten, todavía podemos percibirla con cierta facilidad. En este enlace a la página de la AAVSO podemos seguir la estimación de magnitud reportada por diferentes observadores:

https://www.aavso.org/apps/webobs/results/?star=V392%20PER&num_results=200

V392 Per ha sido catalogada como una Nova Enana (Dwarf Nova) que se caracterizan por estar constituidas por una enana blanca que absorbe materia de una compañera subgigante de tipo espectral K o M. El estallido se produce debido a la inestabilidad del disco de acreción, en el momento en que el gas, al alcanzar una temperatura crítica, produce un colapso hacia la enana blanca que libera una gran cantidad de energía potencial gravitatoria.

Siempre me ha atraído la observación de novas y supernovas, pero como suele ser habitual en nuestra afición, no es tanto por la espectacularidad de lo que veo a través del telescopio, como por el hecho de ser consciente de lo que estoy viendo. Y en este caso, lo que veremos no será nada más que una estrella semejante a otras, pero si somos conscientes de la cantidad de energía liberada como para que varíe su magnitud de la 16 a la 6,2, e imaginamos la situación dada en esa parte de Universo, no podremos evitar sentir una gran fascinación.

Y además, si sabemos que V392 Per se encuentra, según las últimas estimaciones elaboradas a partir de los datos de la misión Gaia, a unos 12.700 años luz de distancia, nos daremos cuenta que lo que estamos viendo, dista mucho de lo que podría ser una simple estrella.

Después de muchos días nublados, la noche del 2 de mayo de 2018 tuve la ocasión de montar mi SC de 127mm en el balcón de mi domicilio en Barcelona para intentar cazar esta nova.

La primera prueba estaba superada: el cielo estaba despejado. La segunda dificultad me preocupó un poco más, ya que la constelación de Perseus, en esta época del año queda al límite de mi campo de visión barcelonés. Pero por suerte, después de entrar las coordenadas de V392 Per en el mando del telescopio y dirigirlo hacia ellas, comprobé que, por poco, la nova se encontraba a mi alcance. Pero no podía entretenerme demasiado, ya que no tardaría en desaparecer detrás de mi edificio.

Lo primero que hice fue echarle un rápido vistazo por el ocular de 25mm (50x) y pude constatar su presencia. A pesar de la fuerte contaminación lumínica de la ciudad, podía percibirla sin dificultad, así como unas cuantas estrellas más que me servirían de referencia para estimar el brillo de la nova.

Pero antes de empezar con las estimaciones, siempre a contra reloj, acoplé la Nikon D5100 al telescopio y saqué una fotografía de la zona, una toma única de 6 segundos de exposición a ISO 1600:


Como comentaba, sólo unas cuantas estrellas dispersas… que esconden un gran cataclismo. Esta es la misma foto rotulada con el nombre de las estrellas y su magnitud:


Ya con más tranquilidad después de haber obtenido el testimonio fotográfico, vuelvo a visual para hacer la estimación de brillo.

Leyendo sobre la experiencia de otros compañeros de afición con esta nova vi que destacaban su color rojizo. Por mi parte, la contaminación lumínica de Barcelona provocaba que la vista por el ocular no quedará muy contrastada, aparte del fondo amarronado… sin embargo, sí pude percibirle cierto color anaranjado, al igual que a la estrella HIP21886, gracias a su clase espectral K0.

Antes de hacer estimaciones dibujé las estrellas que era capaz de ver:


Y a partir de ellas, con la intención de utilizar el sistema de Argelander para hacer las estimaciones elegí la estrella HIP21886 (mag. 7,96) como estrella de referencia A, y la TYC3347-1038-1 (mag. 9,3) como referencia B.

Y aplicando la fórmula, obtengo una magnitud estimada de 8,2 para V932 Per esta noche del 2 de mayo de 2018.

mv = mA + [(gA * (mB – mA)) / (gA + gB)]

mag. de la variable = mag. A + [(grado A * (mag B – mag A)) / (grado A + grado B)]

mag. V932 Per = 7,96 + [(1 * (9,3 – 7,96)) / (1 + 4)]

mag. V932 Per = 8,2

Termino con el dibujo rotulado con el nombre de las estrellas, su magnitud y la estimación de brillo de la nova.


Espero poder echarle un nuevo vistazo antes de que disminuya drásticamente su brillo, aunque las previsiones del tiempo no presagian nada bueno. Sea como sea, por lo menos he podido cazarla, que no es poco.

jueves, 3 de mayo de 2018

2018-05-02-Puesta de Venus junto a HIP21120

La noche del 2 de mayo de 2018 tenía un objetivo, que no era otro que intentar cazar una nueva nova que ha aparecido estos días, la V392 Per. Dentro de las dificultades de hacerlo desde Barcelona ciudad, al final tuve suerte, y después de fotografiarla y dibujarla, vi que Venus estaba a punto de ocultarse detrás de las montañas que tengo enfrente, y decidí sacarle una fotografía con la Nikon D5100 acoplada a foco primario del SC de 127mm. Y sin esperarlo, obtuve una fotografía, que no sabría explicar bien la razón, me gusta mucho como ha quedado.


Y es que la proximidad de Venus (mag. -3,9) a la cresta de la montaña y la presencia inesperada de la estrella HIP21120, de magnitud 7,5 a su lado, le da un encanto especial. Y lo más curioso de todo: ninguna luz de la ciudad aparece en el encuadre. Si no lo viera no lo creería.

A veces, uno disfruta de la astronomía de la manera más inesperada.

domingo, 29 de abril de 2018

Observando la Luna en el cuarto día de lunación

Después de cenar, la noche del 20 de abril de 2018, vi que la temperatura era muy agradable, que el cielo estaba despejado, aunque con cierta humedad en el ambiente, y que la Luna se encontraba a tiro frente al balcón de mi casa en Barcelona.

Una invitación que no pude rechazar.

Monté el SC de 127mm y decidí pasear de manera amistosa por la superficie lunar.

Se encontraba en los 4,75 días de lunación y mostraba un 27,10% de su superficie iluminada.

Lo primero que hice fue acoplar la cámara ASI120MM al telescopio y empezar a tomar imágenes con las que montar un mosaico. Al final fueron 14 teselas que me permitieron elaborar esta imagen que muestra lo que me ofrecía la Luna esta magnífica noche:

Clicar en este enlace para ver el tamaño original:
https://flic.kr/p/Jwrqi1
Clicar en este enlace para ver el tamaño original:
https://flic.kr/p/JwrAnQ
Después, con más tranquilidad  me dispongo a observarla con el ojo pegado al ocular.

La contemplo un buen rato con el ocular de 25mm (50x) que me permite tenerla entera en el campo de visión y a continuación me dispongo a ir al detalle con el Takahasi LE de 7,5mm (166x). Empiezo por el Norte, comprobando que puedo percibir en el limbo lunar, eso sí, con cierta dificultad, el siempre inquietante Mare Humboldtianum.

Frente a él, los cráteres De la Rue y Endymion, de 136 km de diámetro el primero por 126 km el segundo. Ambos circulares, pero con apariencia elongada debido a la perspectiva con la que los vemos. De la Rue se ve bastante perjudicado, con unas paredes derruidas y con dos pequeños cráteres, Strabo y Thales, superpuestos a él en la zona Norte. Sin embargo, Endymion, más entero, mantiene una gran presencia, en parte también gracias a su fondo cubierto de lava oscura.

Continuando el camino hacia el Sur me encuentro con dos de los destacados de la noche: Hércules (70 km) y Atlas (88 km). Su tamaño generoso, su estructura y su gran belleza me obligan a dedicarles un buen rato. Me llama especialmente la atención Hércules G, el cráter de 3 km de diámetro que se encuentra en el suelo de Hércules que lucha con las sombras que emanan de la pared Este del cráter.

En plena frontera del terminador, el magnificente Posidonius empieza a emerger de la oscuridad. Sin duda, en otro momento se podrá ver mejor, pero en este instante, su tétrica belleza es ciertamente sugestiva. Al Este de Posidonius, con esta abertura me resulta un poco complicado percibir con comodidad la Rima G Bond, pero ahí está.
Me detengo unos instantes a las orillas del Mare Crisium, donde encuentro a uno de mis cráteres lunares preferidos, Proclus. Sin duda, viéndolo esta noche, poco o nada hace presagiar que dentro de unos días, con la Luna llena, se va a convertir en un verdadero faro lunar.

Me desplazo de Mare Crisium a Mare Tranquilitatis para contemplar la Rima Cauchy y la Rupes Cauchy, dos impresionantes líneas paralelas que encierran al pequeño cráter Cauchy, de 13 km de diámetro y 2.600 m de altura.

Al Este de Cauchy reparo en un cráter en el que nunca me había fijado, Taruntius. Hago un boceto básico y me dejo apuntado en la libreta que, tan pronto pueda, tengo que observarlo con más detenimiento con el SC de 235mm. Creo que con más abertura y forzando aumentos puede dar mucho juego.

Más al Sur de Taruntius, una de las vistas más peculiares de nuestro satélite, Messier, Messier A y sus dos rayos paralelos extendiéndose a lo largo de unos 100 km sobre la superficie de Mare Fecunditatis.

El juego de luces y sombras que proporciona la cercanía del terminador me ofrece ahora una de las mejores vistas de la noche: Las orillas de Mare Nectaris. Al Norte, un revoltijo de cráteres formado por Capella, Isidorus y los muchos cratercillos que los rodean. Una fuente de lugares intrincados que se esconden o se muestran dependiendo de la incidencia de los rayos solares. Al Sur, Daguerre, un cráter semifantasma muy sugerente.

Al Oeste de Mare Nectaris, igual que ocurría con Posidonius, Theophylus empieza a emerger de las sombras, sugiriendo ya el espectáculo que reserva para posteriores noches. Saliendo de él y alcanzando Beaumont, una escarpadura muy marcada gracias a la proximidad del terminador. En la parte opuesta del Mare, se muestran más escarpaduras frente al pequeño Bohnenberger. Resulta impresionante.

Y en la orilla Sur de Mare Nectaris, Fracastorius, que parece una versión más potente de Daguerre, pero que al igual que este, ha sucumbido a la marea de lava que ha acabado sepultando su pared Norte.

Siguiendo el camino hacia el Sur lunar, me encuentro con un antiguo conocido. El sensacional Piccolomini. Impresionantes sus terrazas que se elevan hasta unos 4.500 m, la sombra cerrada de su pared Este que alcanza a su montaña central que aprecio, con el SC de 127mm, como si estuviera partida en dos y que proyecta asimismo una majestuosa sombra que alcanza la base de las terrazas de la parte Oeste.  Y qué decir del grupo de pequeños cráteres junto a él: Piccolomini A, B, C, D, F, O y M. Cada segundo dedicado a su observación vale su peso en oro.

Continúo con Janssen, un cráter enorme de 191 km de diámetro que presenta un conjunto de rimas en su interior realmente atractivo.

Y llegando al final del camino, acabo deleitándome con la gran densidad de cráteres que pueblan la zona Sur lunar, destacando Vlacq, Rosenberger, Pitiscus, Hagecius y Nearch.

Al final estuve más rato del que pensaba cuando empecé con la observación, pero sin duda mereció la pena. Como siempre digo, la Luna nunca defrauda.

domingo, 22 de abril de 2018

Las fases de Venus - el planeta el 20-4-18

Ya expliqué en el blog mi particular historia de infancia con Venus:

https://laorilladelcosmos.blogspot.com.es/2009/04/la-estrella-luna.html

Y ahora, aunque de una forma diferente, continúa atrayéndome su observación. El hecho de presentar fases como la Luna es un buen aliciente para realizar un seguimiento telescópico de este planeta.

En este gráfico que he elaborado se muestras las diferentes fases que Venus presenta desde la perspectiva de la Tierra. Y de las cosas que más me llaman la atención es que cuanto más reducida es la fase, más brilla Venus en el cielo.


Después de la bonita conjunción que ofreció Venus junto a la Luna el 17 de abril de 2018, recién puesto el Sol el 20 de abril de 2018, decidí sacar el telescopio al balcón para poder observar el aspecto que ofrecía el planeta a través del ocular.

Esta es la foto que hice a foco primario del SC de 127mm con la cámara ASI120MM. Con un diámetro aparente de 11”, brillaba con una magnitud de -3,9 y presentaba una superficie iluminada en un 90,68%


Es interesante compararlo con mi observación de diciembre del 2016, con una magnitud de -4,2 y con un 60,9% de superficie iluminada.


Y esta otra de junio de 2015, magnitud -4,42 y 37% de superficie iluminada.


Venus, siempre espectacular.

viernes, 20 de abril de 2018

Conjunción Luna-Venus el 17-4-18

Suele ser habitual que las circunstancias de la vida provoquen que los aficionados a la gustaría. Cada cual tiene sus condicionantes propios, pero la realidad es que llega un momento en que lamentamos haber perdido esos días en que nuestra única preocupación era planificar observaciones, consultar el tiempo previsto y sacar el telescopio para disfrutar tranquilamente de una noche bajo las estrellas.

Pero si a uno le gusta realmente la observación astronómica, cuando se ve inmerso en una época de vacas flacas no deja completamente de lado la afición, si no que suele volver a los orígenes, cuando observar el cielo a simple vista era capaz de provocarnos una gran admiración.

Esta misma sensación la experimenté el martes pasado, 17 de abril de 2018. Salí al balcón de casa justo después de la puesta de Sol y, al cabo de un rato pude contemplar una joven Luna mostrando una fina línea delgada iluminada enfrentada al resto iluminado por la luz cenicienta y acompañada por un brillante Venus cerca de ella.

Al cabo de un rato no pude resistirme y saqué la cámara para inmortalizar el momento:




Cuando quise darme cuenta, ya empezaban a desaparecer detrás de la montaña, y no pude evitar una sonrisa al recordar cuando era pequeño y mi imaginación volaba cuando contemplaba este tipo de conjunciones.

Estoy contento porqué, en cierto modo, mantengo la capacidad de disfrutar de estas pequeñas cosas de la vida, al igual que cuando era niño.

sábado, 14 de abril de 2018

NGC4725, galaxia en Coma Berenices

NGC4725 es una bonita y asequible galaxia en Coma Berenices, siempre y cuando las condiciones de observación se muestren favorables. De lo contrario pasará lo que me ocurrió la noche del 23 de febrero de 2018 con ella.

La Luna brillaba en un 56% de su superficie y la transparencia no era muy buena por culpa de las brumas que de manera sutil estaban presentes por todas partes, pero a pesar de ello quise echar un vistazo a esta galaxia con mi SC de 235mm.

Después de dejarme la vista y la paciencia con NGC4725, termino apreciando con cierto esfuerzo un núcleo compacto, brillante y, con la vista bien adaptada, ciertamente presente. Con más tiempo, veo que se encuentra envuelto por un halo difuso, esquivo, y que muestra sus límites bien definidos

Este es el dibujo que hice de lo que pude apreciar:



Y después, intentando exprimirla un poco más sin demasiado éxito, pienso: “Mira lo que te ha costado percibirla. Mira lo pequeña que la ves. Y ahora, reflexiona sobre el tamaño real de esta galaxia, y lo que realmente es. E intenta imaginar la distancia a la que se encuentra para que yo la acabe viendo de esta manera”.

Y es entonces, cuando me doy cuenta que el tiempo invertido y los grandes esfuerzos que he dedicado para ver una manchita blanquecina envuelta en un halo evanescente, toma todo su verdadero sentido.

Carta generada con Cartes du Ciel
Situada a unos 2º al Sur-Sureste de 31 Com, NGC4725 se encuentra a unos 42 millones de años luz de distancia, y se trata de una galaxia de tipo SAB(r)ab pec cuya principal peculiaridad es la de tener tan sólo un brazo espiral, a diferencia de los varios que suelen ser habituales.

Brilla con magnitud 10,1 y tiene un tamaño aparente de 10,7’x7,6’, aunque en realidad nos encontramos con una galaxia con una magnitud absoluta de -21,5 y que  se extiende a lo largo de 130.000 años luz.

Aladin Lite
Como comentaba al principio, una galaxia asequible y atractiva que merece que le dediquemos algo de atención cuando naveguemos a través de la constelación de Coma Berenices a la caza de lejanas galaxias.

viernes, 6 de abril de 2018

Aristóteles, Eudoxus y Egede

Hacia el sexto día de lunación podemos contemplar una pareja de cráteres asequibles a cualquier telescopio y que nos van a proporcionar unas bellas vistas lunares. Se trata de Aristóteles y Eudoxus.

Virtual Moon Atlas
Este dibujo lo hice durante la observación de esta interesante zona lunar el 8 de octubre de 2016, ya en los 7,75 días de lunación. Empezaba a practicar con la técnica del dibujo lunar blanco sobre negro y pensé que serían unos cráteres adecuados para ello.


Aristóteles es el cráter más grande que aparece en el dibujo. Presenta unos 87 km de diámetro y se trata de un cráter circular, aunque por su situación y desde nuestra perspectiva, lo vemos de forma ovalada. Sus paredes se elevan unos 3.700m y son realmente espectaculares. En la Oeste se pude apreciar perfectamente las terrazas que lo envuelven, mientras que en su parte Este, los rayos del Sol provocaban un bonito contraste de luces y sombras. El suelo del cráter se veía bastante liso, a excepción de alguna que otra pequeña elevación en el centro. En el borde Este, tocando a Aristóteles, se aprecia un pequeño cráter de 30 km de diámetro, que queda bastante disimulado debido a que el terminador lunar ya queda bastante alejado de la zona.

Eudoxus es el siguiente cráter que podemos encontrar al Sur de Aristóteles. Con sus 68km de diámetro y 3.375km de altura destacaría por méritos propios en cualquier zona lunar, pero en su caso, la presencia de Aristóteles lo eclipsa un poco. Curiosamente, la parte Este se encuentra sumida en una profunda oscuridad, al contrario que pasaba con Aristóteles, que presentaba los claroscuros que comentaba anteriormente, mientras que la vertiente Oeste brilla con más fuerza. La base del cráter se muestra un tanto irregular, apreciando en él bastantes pequeñas colinas.

Además de la magnificencia de estos dos cráteres, me llama la atención la cadena semicircular de colinas que los unen que me sugieren un rabillo de cereza. Al Oeste de esta formación se encuentra Egede, la contraposición a Aristóteles y Eudoxus, ya que es más pequeño, tan sólo 35km de diámetro, menos elevado, 400m, y semi-sumergido por la lava proveniente de Mare Frigoris.

Como la noche acompañaba, además del dibujo quise hacer una fotografía de recuerdo, que enmarca mejor la zona de estos cráteres.


En definitiva, Aristóteles y Eudoxus se encuentran dentro de la categoría de cráteres lunares de visita obligada para cualquier tipo de telescopio.

sábado, 24 de marzo de 2018

NGC3607, NGC3608 y NGC3605 el otro triplete de Leo

No es el famoso Triplete de Leo (M65, M66 y NGC3628), no resulta tan evidente y nos exige mucho más esfuerzo, pero NGC3607, NGC3608 y NGC3605 nos ofrecen también el magnífico espectáculo de estar contemplando tres galaxias en el mismo campo del ocular.

Carta generada con Cartes du Ciel
Empezaré con la frase que anoté cuando terminé de observar este otro trío galáctico en la constelación de Leo: “Tengo que volver a observarlas en una noche con mejores condiciones”.

Y es que la noche del 23 de febrero de 2018, a pesar de disfrutar de los cielos oscuros de mi pueblo y del SC de 235mm, la observación se encontraba condicionada por la presencia de la Luna brillando en el 56% de su superficie, los gélidos 3º C y la mala transparencia debido a cierta bruma y una fuerte humedad en el ambiente.

Definitivamente, la noche no acompañaba. Previamente a apuntar el telescopio hacia NGC3607 y compañía, quise observar las galaxias Messier de la constelación; y fue bastante decepcionante. Las percibí sin problemas, pero mostraban poco detalle. Y algunas NGC menos brillantes, sólo las pude percibir con mucho esfuerzo.

Esto hizo que no albergara demasiadas esperanzas sobre el resultado que me pudiera ofrecer NGC3607/NGC3608/NGC3605, pero como actualmente no estoy como para ir dejando pasar ocasiones de poner el ojo en el ocular, me lie la manta a la cabeza y me puse manos a la obra.




Me encontré con un campo estelar pobre, pero no estaba todo perdido. Justo en el centro veía una galaxia de núcleo brillante y compacto que, a medida que fui adaptando la vista a la oscuridad, aparecía rodeada por un tenue halo que poco a poco se iba haciendo más evidente. Sin duda se trataba de NGC3607, que con su magnitud 9,9 es la más brillante de las tres. Su forma era claramente redondeada.

Cuando empezaba a dibujar el campo estelar para situar ya la galaxia en su sitio, me llamó la atención un triángulo estelar que se encontraba a su izquierda, ya que en uno de sus vértices se encontraba una llamativa pareja estelar.

Posteriormente busqué sus coordenadas exactas para consultar en el listado del WDS si aparecía catalogada como doble, pero ante mi sorpresa, comprobé que no. Así que se trata de hecho, de una pareja de perspectiva.

Por curiosidad, fui a buscar información sobre estas estrellas en la base de datos de Aladin. La componente más brillante se trata de 2MASS J11170899+1759114 (USNO J1117090+175911), de magnitud 12, mientras que la más débil resulta ser la más interesante, ya que 2MASS J11170948+1759242 (USNO J1117094+75927), de magnitud 13,4, es una estrella de alto movimiento propio, como puede comprobarse en esta composición hecha con una foto de 1950 (color azul) y otra de 1995 (color naranja):

Aladin
Con el tiempo veremos las dos estrellas con una separación menor, hasta que finalmente, se irán alejando la una de la otra.

Aunque para movimiento rápido, el de LP 432-27. Su magnitud 16,9 queda por completo fuera de mi alcance en visual, pero en la fotografía se puede ver cómo se ha desplazado unos 14” entre 1950 y 1995.

Pero continuemos con mi experiencia visual.

Con la vista cada vez más adaptada, percibí una pequeña mancha blanquecina ovalada. Consultando las cartas celestes comprobé que se trataba de NGC3608. Tiene asignada una magnitud 10,8, pero por mucho que lo intenté, no conseguí percibir más que lo que interpreté como el núcleo galáctico envuelto en un diminuto halo. Supongo que las condiciones adversas de la noche me impidieron ir más allá. Pero lo que no pudieron condicionar fue a mi imaginación. Junto a ella, cuatro estrellas que brillan alrededor de la magnitud 13, me sugirieron encontrarme ante un escarabajo que se dirigía hacia NGC3607, siendo la galaxia la cabeza del bicho.

¿Qué sería de la afición si no pudiéramos permitir estas licencias a nuestra imaginación mientras estamos bajo las estrellas?

Faltaba la tercera componente del trío, NGC3605, que con su magnitud 12,3 es la más débil del grupo. Moviendo un poco el tubo noto una “presencia” al lado de la pareja de estrellas que estaban, en el campo del ocular, arriba de NGC3607. Y digo “presencia”, porque era sólo eso. Un toque evanescente ovalado, diminuto.

Después de todo, terminé mi observación con la frase que comentaba al principio: “Tengo que volver a observarlas en una noche con mejores condiciones”.

Aladin Lite
NGC3607, NC3608 y NGC3605 fueron descubiertas por William Herschel el 14 de marzo de 1874. Las dos primeras pertenecen al grupo galáctico conocido como Leo II, situadas a 74 y 74,7 millones de años luz de distancia. NGC3605 no aparece como miembro de este grupo estelar aunque se encuentra a unos 67 millones de años luz de distancia.

NGC3607 es una galaxia lenticular, de magnitud 9,9 y 5,5’x5,0’ de tamaño aparente; NGC3608 es elíptica, brilla con magnitud 10,8 y presenta 4,2’x3,0’; mientras que NGC3605, también elíptica, es la más débil y pequeña del trío, con magnitud 12,3 y un tamaño de 1,6’x1,2’.   

Una zona que bien merece una visita si nuestras condiciones de observación (telescopio, contaminación lumínica, turbulencias atmosféricas, transparencia…) acompañan.

viernes, 16 de marzo de 2018

Castor con el SC de 235mm

No hay nada como una espectacular estrella doble asequible, brillante y espectacular, como es Castor (Alpha Geminorum), para recuperar el ánimo en una húmeda y fría noche donde uno va de fracaso en fracaso a la hora de observar objetos difusos debido a una planificación demasiado optimista teniendo en cuenta las condiciones que se van dando.

Ver el blanco inmaculado y el potente brillo de esta pareja estelar, tan próximas entre ellas, es un bálsamo para el ánimo del observador que permite recuperar las fuerzas para continuar con la caza de débiles nebulosas o galaxias esquivas.

Hasta me entretuve a sacarle una fotografía con la DBK:


Y después un dibujo para acabar de descansar la vista:


He observado muchas veces a Castor y nunca me ha defraudado:

https://laorilladelcosmos.blogspot.com.es/2012/01/castor-alpha-gem-sistema-multiple-en.html

Es lo que tiene Castor: presenta una espectacular belleza que emana de una extrema sencillez.

Carta generada con Cartes du Ciel

jueves, 15 de marzo de 2018

Conjunción Venus-Mercurio el 15 de marzo de 2018

Estos días podemos disfrutar de la conjunción que nos ofrecen los dos planetas interiores más cercanos al Sol: Venus y Mercurio. Este último resulta bastante esquivo, y si no estamos familiarizados con la observación celeste, es probable que nunca seamos capaces de verlo.

Pero con esta conjunción, gracias a la presencia del brillante Venus, podemos localizarlo sin ninguna dificultad.

Esta tarde, nada más llegar a casa he ido a buscar la cámara para guardar un bonito recuerdo del momento:


Si podéis, no dejéis de contemplar la belleza que nos regalan nuestros vecinos del Sistema Solar.

sábado, 10 de marzo de 2018

NGC1624 - Cúmulo Abierto asociado a Nebulosidad en Perseus

NGC1624 es un cúmulo abierto asociado a nebulosidad que podemos encontrar en la constelación de Perseus. Se trata de un objeto exigente, por lo que si no disponemos de una buena noche y unos cielos oscuros, lo mejor es dejarlo para otra ocasión.

Es un cúmulo abierto muy joven, se estima que tiene una edad de algo menos de 4 millones de años, y se encuentra situado a unos 20 millones de años luz de nosotros, justo en el brazo más externo de nuestra galaxia. NGC1624 está rodeado todavía de las nubes de gas de las cuales se formó. Brilla con una magnitud de 11,8 y ocupa unos 5’.

Descubierto el 28 de diciembre de 1790 por William Herschel, lo describió como “6 ó 7 pequeñas estrellas, con una débil nebulosidad entre ellas, de considerable extensión y de forma irregular”. Podemos partir de Mu Persei para localizarlo. Se encuentra a unos 4,6º al Nordeste  de esta estrella.

Carta generada con Cartes du Ciel
La noche del 24 de diciembre de 2017 decidí darle una oportunidad y apunté el SC de 235mm hacia él.

Me resultó un objeto ciertamente complicado. Tal vez incluso demasiado para lo que me esperaba, ya que poder observar tanto el cúmulo como la nebulosidad me provocaron un desgaste físico y mental que me dejó tocado para el resto de la observación. Y visto lo visto, como he comentado al principio, el primer consejo que puedo dar es que se deje para otra ocasión si la noche no acompaña o si la contaminación lumínica nos afecta. Y el segundo sería dejar como reto y último objetivo de la noche a NGC1624.

Este es el dibujo que hice después de un buen rato dedicado a su observación:




El primer escollo con el que me topé fue el propio cúmulo, que está formado por estrellas verdaderamente débiles. La más brillante de ellas posee una magnitud de 11,8. Y una vez localizado, la percepción de la nebulosa no es especialmente sencilla.

Hay observadores, como Mark Bratton en su libro “The Complete Guide to the Herschel Objects”, que comentan que la distribución de las estrellas del cúmulo se asemeja a la que muestra las estrellas más brillantes de la constelación de Sagitta. Sea como sea, es necesario un telescopio de buena abertura para afrontar el reto de cazar el cúmulo. Personalmente, esta distribución estelar me ayudó a identificarlo en un primer momento.

Poco a poco y con paciencia fui adaptando lo mejor posible la vista a la oscuridad, y con ello fue apareciendo paulatinamente una nebulosidad fantasmagórica que envuelve las estrellas. Pongo el filtro UHC, y la nebulosa se aprecia un poco más marcada, no demasiado, pero el problema es que entonces, las débiles estrellas del cúmulo desaparecen de la vista. Casi me queda cara de tonto.

El dibujo puede llevar a engaño, ya que primero dibujé las estrellas que pude percibir en el campo del ocular, y posteriormente, con el filtro, la nebulosa asociada. Pero en realidad, para apreciar el conjunto lo mejor es evitar el filtro, aun a pesar de perder fuerza la nebulosidad.

Como digo, un verdadero reto.

Para terminar, añado la fotografía de NGC1624 extraída de Aladin Lite. Fotografía que contribuyó a dejarme un poco más descolocado con este objeto. A tenor de ella, podría dar la impresión de que la nebulosa se presenta con un aspecto ciertamente redondeado, pero mi impresión en visual (y sin querer compararme a él) la de Herschel, es que aparece de forma irregular.

Aladin Lite
Tal vez con telescopios de mayor abertura este cúmulo asociado a nebulosidad daría más juego, pero de momento, yo no he podido hacer nada mejor que lo que he mostrado en el dibujo. Sea como sea, pasé un buen rato con NGC1624.

sábado, 3 de marzo de 2018

Fotografía de NGC2392, la nebulosa del Esquimal en Gemini

Como sabéis, mi fuerte no es la astrofotografía, pero no por ello dejo de intentar también disfrutar con ella dentro de mis limitaciones.

La noche del 23 de diciembre de 2017, después de disfrutar como nunca en visual de la Nebulosa del Esquimal (NGC2392) https://laorilladelcosmos.blogspot.com.es/2018/02/ngc2392-la-nebulosa-del-esquimal-en.html no pude resistirme a intentar fotografiarla con la Nikon D5100. Debería poner a punto la montura, intentar implementar un sistema de guiado y practicar un poco más el procesado con el PixInsight, pero actualmente no tengo suficiente tiempo libre como para hacerlo, de manera que, de momento, tengo que conformarme con este resultado:



No será la mejor fotografía de esta planetaria, pero sea como sea, quiero compartirla. Un bonito recuerdo de la magnífica noche de observación que tuve.

domingo, 25 de febrero de 2018

NGC2392 - La nebulosa del Esquimal en Gemini con el SC de 235mm

Si hay una nebulosa planetaria que se encuentra dentro de mi lista personal  de 10 mejores objetos que observar por un telescopio, esta es NGC2392, la conocida nebulosa del Esquimal o de Cara de Payaso.

Y no es sólo por que fuera una de las primeras cosas que contemplé por mi SC de 127mm, sino también por el hecho de ofrecer muchos detalles sea cual sea el instrumento que utilicemos. NGC2392 me dejó un excelente recuerdo cuando la observé en enero de 2011:

https://laorilladelcosmos.blogspot.com.es/2011/01/ngc2392-nebulosa-del-esquimal-en-gemini.html

Y llegado el turno del SC de 235mm, sólo sirvió para aumentar la debilidad que tengo por esta planetaria.

Y es que no hay para menos. Este es el dibujo que hice de lo que pude llegar a percibir de ella, juntándose unos buenos cielos, buena transparencia, estabilidad atmosférica y buena abertura:



Comencé con el Delos 14mm y ya con estos aumentos resultaba espectacular. El campo estelar era rico y la planetaria se apreciaba perfectamente flanqueada por HIP36370, que con su magnitud 8,2, aparece como perfecta compañera de NGC2392.

Me deleité un buen rato con el espectáculo hasta que me decidí a forzar aumentos. Como he comentado, la noche acompañaba, y pocas veces puedo utilizar el Celestron Ultima de 10mm con tan buena definición y contraste como el que me ofrecía en esos momentos.

Y lo primero que me vino a la mente cuando puse de nuevo el ojo en el ocular fue “Sensacional”. La planetaria no me recordaba a una cara de esquimal, o de payaso, sino más bien a una flor. La estrella central, que no pude apreciar claramente en su día con el SC de 127mm, se percibía sin ninguna dificultad, destacando con fuerte personalidad, coronada por una zona anular bien marcada y con unas zonas externas más débiles y difusas aunque bien presentes.

Parece que del centro emanan delicadas estrías que rodean la estrella central, que curiosamente y en contraposición a lo que percibí en 2011, no quiere ceder ni un ápice de protagonismo.

Y su forma y detalles no es lo único que ofrece visualmente. Además puedo percibirla con una tonalidad entre azulada y grisácea.

Añado el filtro OIII y continúa el espectáculo. Aunque pierdo bastantes referencias estelares, la planetaria se presenta más marcada.

Sin duda una de las nebulosas planetarias más bellas que podemos observar en el cielo y una magnífica experiencia para una noche excelente de invierno.

Carta generada con Cartes du Ciel
Y como colofón final, la maravillosa fotografía que nos regala el Hubble:

NASA, ESA, Andrew Fruchter (STScI), and the ERO team (STScI + ST-ECF)