Pero aunque me encuentre un poco desconectado de la afición, eso no quiere decir que haya perdido la ilusión de mirar hacia arriba y disfrutar de momentos de extremada belleza que, incluso en una gran ciudad como Barcelona, nos ofrece la noche.
Hoy, sin ir más lejos, 18 de octubre de 2018, La Luna, iluminada en el 68,85% de su superficie se encontraba junto a un todavía potente Marte (Mag. -0,85). La separación era de unos 3,5º y la vista con prismáticos era soberbia. Incluso la presencia de las nubes, en esta ocasión, acrecentaba la espectacularidad de la conjunción.
Al final, lidiando con estas nubes, he podido obtener un buen recuerdo con la Nikon D5100. En esta primera fotografía, la Luna enfrentada a un minúsculo sector que parece atravesar el muro de nubes, que sí logran apagar de manera severa a Marte:
Y una segunda donde Marte logra zafarse del acoso y la luz de la Luna domina mejor su entorno:
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