lunes, 13 de julio de 2009

La importancia del cuaderno de observación

Cuando se empieza a observar el cielo, se tiene la tendencia de buscar un gran número de objetos, y en una sesión maratoniana, cuantos más veamos... mejor. Pero con la experiencia, al final se prefiere elegir un par o tres de objetivos y dedicarles más tiempo, lo que se traduce en una mejor calidad observacional.

Llegados a este punto, es altamente recomendable empezar a llevar un cuaderno de observación donde anotar nuestras impresiones de lo observado. Cuando pasen los años, estas anotaciones no sólo representarán una excelente fuente de información, sinó que además serán un testimonio entrañable de nuestra evolución como astrónomos aficionados que nos recordarán aquéllas noches memorables donde la observación del Cosmos nos dejó una profunda impresión y nos emocionará enormemente ojear esas páginas que se habrán convertido en una parte de nuestra historia personal.

También hay que valorar que el hecho de tomar notas y dibujar lo que vemos a través del telescopio o de los prismáticos, nos hará ser mejores observadores.

Una vez decidimos llevar un cuaderno de observación se nos plantea una primera duda: qué soporte será el más adecuado.

Libretas cuadriculadas en espiral, libretas con hojas blancas, tamaño cuartilla, folio, hojas sueltas, grabadora, ordenador... muchas son las opciones, y es posible que existan tantas soluciones como gustos tenga cada persona. Por ello, me limitaré a exponer mi metodología, que siendo ya bastante estable, no quiere decir que no pueda seguir evolucionando.

Todo empieza con la planificación de la observación. Para ello utilizo diferentes fuentes, que se pueden resumir en libros especializados, páginas de internet y programas informáticos. A partir de ahí, utilizo el Excel para ir creando listados de objetos. Tanto hago listas basándome en objetos por constelación, como objetos según su clase (como pueden ser listados de dobles) u objetos según la época del año. En los listados incluyo básicamente, el nombre del objeto, sus coordenadas, la constelación a la que pertenece, el tipo de objeto que es y, finalmente, algún comentario que pueda resultarme útil durante la observación. Luego, es tan sencillo como imprimir el listado en una hoja y llevármelo junto al telescopio.

Aquí pongo un ejemplo de un listado de objetos interesantes en Scorpius, ideal para una buena noche de observación estival:


En mis comienzos, utilizaba una libreta donde tomaba las notas, pero en vista que la llenaba de tachones, líneas torcidas, letra ilegible, rectificaciones... más que de información realmente útil, opté por abandonar el uso de libretas y confeccionarme unas plantillas de observación que imprimo en hojas DIN-A4 y que después, paso a “limpio” al día siguiente.

Esto me permite estructurar de una manera coherente mis comentarios, añadir información adicional sobre el objeto observado, dibujarlo con más calidad y precisión... y dejar todo esto en una hoja presentable.

Después, estas hojas las clasifico y las guardo en carpesanos con fundas de plástico:


Básicamente, dispongo de dos tipos de plantillas de observación. La que utilizo para cielo profundo:
Pinchar aquí para bajarse el pdf
Y la que utilizo específicamente para la observación de estrellas dobles:

Pinchar aquí para bajarse el pdf
Hasta aquí el soporte logístico.

Una vez nos encontramos con el ojo pegado al ocular viendo un objeto se nos plantea otra cuestión: ¿Qué podemos anotar en nuestro cuaderno de observación?

En primera instancia debemos anotar una serie de parámetros que nos ayudarán a situar el objeto que estamos observando y las condiciones de la noche. Esta información general es la que tengo incluida por defecto en la ficha de observación:

Objeto, Constelación, Coordenadas (Ascensión Recta / Declinación), fecha, hora de observación (Tiempo Universal y Tiempo Local), Lugar de observación, Instrumento, Abertura, Longitud focal, Ocular, Filtro, Aumento, Campo de visión, Condiciones de la noche, Seeing y Transparencia.

Con la experiencia ya se verá, pero para quién no ha observado nunca a través de un telescopio, comentar que no es lo mismo observar la Nebulosa de Orion (M42) desde un lugar con contaminación lumínica, con Luna Llena y con una atmósfera castigada por las turbulencias, que hacerlo desde un lugar oscuro, sin Luna y con una atmósfera estable. Toda esta información nos ayudará a situar en su contexto nuestra observación.

Por mi parte, una vez he anotado todos estos datos, empiezo a dibujar el objeto que estoy observando. El procedimiento ya lo expliqué en esta entrada de mi blog:

http://laorilladelcosmos.blogspot.com/2009/03/iniciacion-al-dibujo-astronomico.html

Luego, en base al objeto observado, hago hincapié en unos aspectos u otros. A modo de sugerencia tenemos lo siguiente:

Cúmulos Abiertos:
  • Respecto al número de componentes. ¿Tiene muchas o pocas?. ¿Tiene zonas más pobladas que otras? ¿Qué nos sugiere sus forma?, ¿Colores?, ¿Alguna estrella doble?, ¿Alguna variable?
  • Respecto a la magnitud de sus componentes. ¿Cuántas estrellas brillantes tiene?, ¿de qué magnitud aproximada son sus componentes?. ¿Destaca alguna estrella en particular?
  • Respecto a su tamaño: ¿Es extenso o más bien compacto?.

Cúmulos Globulares:
  • Tamaño.
  • ¿Se puede resolver?, es decir, ¿se distiguen sus estrellas?
  • Aspecto general: núcleo concentrado o difuso, aspecto de su periferia.

Galaxias:
  • Forma (¿Elíptica, lenticular, espiral, irregular?)
  • ¿Se puede aceptar algún detalle?
  • ¿Se pueden distinguir brazos espirales?
  • ¿Hay alguna estrella superpuesta a la galaxia que destaque en el campo?

Nebulosas de Emisión o Reflexión:
  • ¿Qué forma presenta?
  • ¿Límites bien definidos?
  • ¿Alguna estrella de referencia?
  • ¿Algún tono de color?

Nebulosas Planetarias:
  • ¿Qué tamaño y forma presenta?.
  • ¿Bordes definidos o difusos?
  • ¿De qué color se aprecia?
  • ¿Se puede ver la estrella central?

Nebulosas Oscuras:
  • ¿Se pueden diferenciar facilmente?
  • ¿Qué forma presenta?
  • ¿Se aprecia alguna estrella en su “interior”?

Estrellas Dobles:
  • ¿A qué aumentos se puede separar?
  • Color de sus componentes.
  • Ángulo de posición estimado.
  • Separación estimada.
  • Descripción del campo en el que se encuentra enmarcada.

Variables:

  • Estimar su brillo en base a otras estrellas de comparación (Yo suelo utilizar el método de Argelander).


Respecto al método de Argelander, aquí dejo una pequeña explicación poniendo como ejemplo a una fácil y conocida varialbe: Beta Lyrae. El método consiste en elegir dos estrellas de brillo fijo próximas a la variable. Asignar la letra A a la más brillante y B a la menos brillante. Se recomienda que entre las estrellas de referencia no haya más de 1,5 ni menos de 0,5 magnitudes de diferencia. (en este caso A=Gamma Lyrae 3,2 y B=Zeta Lyrae 4,3).

Si consideramos que entre las estrellas de referencia y la variable existen 5 grados de diferenciación tendremos que estimar si el brillo de la variable está más cerca de A ó de B según qué grado:

  • Grado 1: En un primer vistazo la variable y la estrella de referencia parece que tienen el mismo brillo, pero si nos fijamos un poco notaremos una ligera diferencia.
  • Grado 2: La estrella parece igual de brillante que la variable, pero rápidamente vemos que existe una pequeña diferencia de brillo.
  • Grado 3: En un primer vistazo se aprecia que hay diferencia de brillo.
  • Grado 4: Existe una notable diferencia de brillo.
  • Grado 5: Existe una clara y desproporcionada diferencia de brillo.
Una vez hemos asignado un grado a cada estrella de referencia se aplica la siguiente fórmula:

mv = mA + gA / gA + gB * (mB – mA)

mag. de la variable = mag. A + grado A / grado A + grado B * (mag B – mag A)

Cometas:
  • Tamaño que presenta.
  • Estimación del brillo de su núcleo
  • Forma de su cabellera.
  • ¿Se ve una, dos o ninguna cola?

En definitiva, esto sólo son una serie de ideas. Lo más importante de todo es que anotemos nuestras impresiones personales durante la observación y seamos metódicos y constantes. A veces, con un simple boceto hecho con cuatro puntos y alguna sombra y un comentario al estilo: “Sensacional”, nos puede servir de referencia al cabo del tiempo para animarnos a volver a observar ese objeto.

Con los años conseguiremos un archivo observacional que nos proporcionará muy buenos ratos cuando lo vayamos releyendo.

2 comentarios:

  1. Hola Óscar, felicidades por esta entrada de tu blog que me ha parecido muy útil e interesante, especialmente para los aficionados que se incien en esta afición.
    Mi lista de objetos a observar en una salida de observación y mi cuaderno de observaciones son parecidos a los tuyos, aunque con menos datos, pero tu has explicado excelentemente cómo hacerlo desde el principio.
    Saludos.
    Eduardo2.

    ResponderEliminar
  2. Gracias Eduardo. Esta es la idea, proponer una serie de pautas que sean útiles a aquéllos que empiezan.

    Estaría bien que algún día se creara una web en la que todos los aficionados a la astronomía pudieramos compartir estos tesoros que representan los cuadernos de observación que llevamos personalmente.

    Gracias por el comentario.

    Saludos

    ResponderEliminar