domingo, 3 de junio de 2012

Anaxágoras, Goldschmidt, Barrow y Metón

Hacía tiempo que no observaba la Luna, y no por falta de ganas, ya que siempre que apunto el telescopio hacia ella siempre encuentro algún aliciente que me hace mantener el ojo pegado al ocular durante un buen rato.

La noche del 31 de mayo de 2012 la Luna se encontraba en su onceava noche de lunación y estaba iluminada en el 82% de su superficie.

Gasendi, Kepler, Schiller, Montes Jura… y alguna que otra formación más ofrecen esta noche vistas espectaculares asequibles a pequeños telescopios. Sin ir más lejos, apuntando mi SC de 127mm al Norte de nuestro satélite, “descubrí” una zona que desconocía y que me atrajo especialmente. Este es el dibujo que hice a 250x de lo que más me llamó la atención:


Lo primero que destaca, es el cráter Anaxágoras, que con un diámetro de 51 km. presenta la típica imagen del cráter recién bañado por el día lunar. Por su vertiente más cercana al terminador el Sol se refleja iluminando con un fuerte brillo su pared interna. Por el otro lado, una negra oscuridad provocada por la pared opuesta, es la única zona que se resiste a la luz solar. Un atractivo juego de luces y sombras. Esta noche también se pueden ver los rayos de eyecta que dejó la reciente formación de Anaxágoras.

Observando este cráter se aprecia claramente que se encuentra superpuesto a otro cráter mucho más antiguo, Goldschmidt. Con sus 121 km. de diámetro se encuentra muy afectado por el paso del tiempo, de tal manera que sus paredes en la zona norte, prácticamente han desaparecido. Es un bonito contraste ver claramente marcado Anaxágoras frente a un disimulado Goldschmidt.

Pero a su lado, se adivina el cráter Barrow, colgado de una manera más uniforme, completamente iluminado ya por el Sol, cosa que le proporciona un aspecto un poco fantasmagórico… igual que el que ofrece su vecino Metón.

Esta sucesión de cráteres: Anaxágoras, Goldschmidt, Barrow y Metón me ha mantenido un buen rato encandilado, tanto que decido sacar la cámara DBK21AU4.AS y la barlow x2 que monto en el SC Nexstar 5i de 127mm:


Vuelvo a poner el ojo en el ocular y continuando el viaje hacia el Norte lunar reparo en Scoresby, un cráter muy parecido a Anaxágoras, y a su lado Challi y Main dos cráteres imbricados vistos en perspectiva que parecen formar un bonito 8 achatado.

Antes de dejar la zona, me fijo en Epígenes, un prometedor cráter medio camuflado de 55 km. de diámetro rodeado de curiosos accidentes que dejo apuntado revisitar en otra ocasión, a ser posible con mi SC de 235mm. Me parece que esta zona agradecerá forzar un poco más los aumentos. Pero no me quejo, mi SC de 127mm se ha portado esta noche como un jabato, aguantando con dignidad los 250x.

Para acabar dejo la misma fotografía rotulada:

miércoles, 30 de mayo de 2012

Relación de tamaños de los planetas del Sistema Solar

El próximo 5-6 de junio de 2012 se va a producir un tránsito del planeta Venus por el Sol. Esto quiere decir que el Sol, Venus y la Tierra se encontrarán alineados de tal manera que desde la perspectiva de la Tierra veremos cruzar Venus por la superficie del Sol.

Algo parecido a lo que sucedió el 8 de junio de 2004:

http://es.wikipedia.org/wiki/Tr%C3%A1nsito_de_Venus

La observación de esta clase de fenómenos es realmente espectacular, y no está exenta de interés científico, sin embargo, personalmente tengo que reconocer que me produce un gran respeto (por no decir miedo) observar el Sol –Nunca debe hacerse de manera directa sin usar un filtro adecuado, ya que nos puede provocar lesiones oculares o incluso ceguera permanente. Lo que no quiere decir que no me gusté seguir estos fenómenos poco frecuentes.

Para hacerlo con total seguridad nada mejor que conectarse a alguna web que lo retransmita en directo, como puede ser ésta:

http://www.sky-live.tv/
http://gloria-project.eu/about-es/

Rebuscando por la sensacional web del SOHO encontré una fotografía que se tomó durante otro tránsito, en este caso, el de Mercurio durante el 8 de noviembre de 2006:

http://sohowww.nascom.nasa.gov

Mercurio es el puntito que se encuentra en el centro del Sol, a los extremos, dos manchas solares espectaculares.

Disfrutando de esta preciosa imagen pensé: conociendo el diámetro de todos los planetas puedo relacionar sus tamaños a partir del puntito que representa Mercurio sobre la superficie del Sol.

Así que en base a esta tabla, establecí las correspondencias:


… e hice el siguiente montaje a partir de la foto del SOHO. Mercurio es el original durante el tránsito, y el resto de planetas están a escala, de manera que representan el tamaño que ofrecerían de encontrarse en la misma órbita que Mercurio:


Pero entonces pensé: Me parece que los planetas están bien, pero el Sol no respeta la escala. Y así es, no puede comparse con los planetas porqué en la foto del tránsito de Mercurio del SOHO, el Sol, obviamente, no se encuentra a la misma distancia de la Tierra que Mercurio. Así que para que todo estuviera en proporción modifiqué el montaje, de manera que estos son los tamaños proporcionales del Sol respecto a los planetas:

Para ver el tamaño correcto pinchar en el enlace: Aquí

Muchas veces cuando observo a través del telescopio galaxias lejanas, por mucho que lo intento no puedo llegar a representarme en mi imaginación lo realmente lejanas que se encuentran, y en consecuencia, el enorme tamaño que tienen. Por lo menos, con este pequeño montaje fotográfico ya soy un poco más consciente de los tamaños de los objetos de nuestro Sistema Solar...

De todas maneras, me vuelvo a marear al leer que la estrella VY Canis Majoris tiene un radio entre 1800 y 2100 veces el del Sol...

domingo, 27 de mayo de 2012

Markov 1 - Markov J1757.2+2929. Asterismo en Hercules

Cuando observo desde un lugar con cierta contaminación lumínica, me veo obligado a centrarme en objetos lo suficientemente brillantes como para que no se vean excesivamente afectados por ella. Estrellas dobles, cúmulos abiertos, planetaria y asterismos son buenas alternativas.

La noche del 11 de mayo de 2012, con mi SC de 127mm montado y preparado para pasar un buen rato de observación, recordé haber leído en el libro de Sue French “Deep-Sky Wonders” un artículo donde recomendaba la observación de un asterismo curioso conocido como Markov 1 (Markov J1757.2+2929).

El asterismo en cuestión se encuentra situado en la constelación de Hércules, más concretamente en las siguientes coordenadas:

AR: 17h 57m
Dec: +29º 29’


Hacia allí dirigí el tubo y pude comprobar que era factible disfrutar un buen rato de este bonito grupo de estrellas a pesar de la contaminación lumínica. Cogí la linterna roja, lápiz y papel y dibujé lo que veía a través del ocular Nagler de 16mm (78,13x):


Paul Markov reparó en este conjunto estelar al recordarle la disposición de las estrellas que forman el famoso asterismo de la “Tetera” en Sagittarius. Por mi parte no fui capaz de relacionarlo de esta manera, supongo que debido a la configuración óptica de mi Schmidt-Cassegrain, sin embargo, para ser sincero, no me importó demasiado, ya que estéticamente es muy atractivo sin tener que hacer ningún tipo de comparación.

Ideal para pequeños telescopios se localiza fácilmente gracias a encontrarse a unos 19’ de la brillante Xi Herculis (mag. 3,7), estrella que destaca en un primer momento gracias a su potente brillo y a su color amarillento.

Buscando un poco de información relativa a esta estrella (por si tenía alguna particularidad curiosa), me encuentro que está catalogada como variable pulsante semi-regular por la AAVSO bajo la denominación de ksi Her. Tiene un período de 120,8 días y su variación de brillo es casi inapreciable.

http://www.aavso.org/vsp

También veo que no hay unanimidad a la hora de asignarle una clase espectral. Por un lado, la ficha de la AAVSO señala KOIII, mientras que la base de datos de Simbad apunta G8III, y el programa Starry Night G5III.

Todo esto me desconcierta un poco, y como no tengo los suficientes conocimientos como para decidir con qué datos me quedo, al final me contento con ver que Xi Herculis (ó 92 Herculis, ó ksi Her, como se prefiera), representa un punto de referencia ideal para localizar el asterismo Markov 1, que a fin de cuentas, es mi principal objetivo.

De todas maneras, no nos engañemos, Xi Herculis acapara nada más poner el ojo en el ocular toda mi atención. Es extremadamente más brillante que todas las estrellas que coinciden con ella en el campo del ocular, pero también tengo que decir que pasados unos instantes, la escena cambia radicalmente de protagonista. La curiosa disposición de las estrellas más débiles gana en presencia al fulgor de Xi Herculis.

Mientras continúo observando, no puedo evitar subdividir en subgrupos las estrellas que forman el asterismo.

Por un lado, una tríada estelar con componentes que brillan alrededor de la magnitud 8,5; dos de ellas azuladas, la otra amarillenta y las tres acompañadas por un débil puntito, que más tarde veo que se trata de una estrellita de magnitud 11,4.

Y por otro lado, las 6 estrellas que quedan un poco más alejadas de Xi Herculis y que, según mi opinión, es lo que permite a esta zona convertirse en un rincón de cielo realmente peculiar.

A todas las percibo con tonalidades blanco-azuladas, dos de ellas formando una doble típica, tres marcando una línea recta y la última, un poco aislada, pero que parece coronar el conjunto. Las magnitudes de todas ellas abarcan de la 10,3 a la 8,9.

No sabría explicar exactamente el porqué –recientemente he acabado de leer la trilogía de Santiago Posteguillo: “Africanus. El hijo del Cónsul”, “Las legiones malditas” y “La traición de Roma- pero es posible que el subconsciente me haya condicionado un poco y este grupo de 6 estrellas me recuerda una trirreme romana. 

Buscando en el WDS, he visto que la doble típica en cuestión que he comentado, está catalogada como D 17:

17567+2929    D17  AP: 130º; Sep. 24.2”; Mag. 9.89 / 10.29; Clase espectral: F0

Esta foto la hice en 2006 con el SC de 127mm y la Nikon D70S, cuando todavía no tenía la sana costumbre de tomar notas de todo lo que observaba…:


En conclusión, dejando de lado cualquier otra consideración, lo que es cierto es que estamos delante de un asterismo que ofrece muchos atractivos, siendo muy remarcable estéticamente. Y lo mejor, ideal para pequeños telescopios y distinguible incluso con cierta contaminación lumínica.