Fue un día un poco estresante, agotador, tenso, con incertidumbre… pero lleno de emociones y con un balance final claramente positivo.
Muchos años esperando el eclipse total y cada vez que se acercaba la hora, más miedo a perdérmelo por culpa de las nubes u otros imponderables. Pero al final, el día fue perfecto, acompañado por la familia y disfrutando de un eclipse total por primera vez en mi vida desde un lugar privilegiado, el precioso pueblo de Calaceit en la provincia de Teruel.
Tengo bastante material fotográfico y el trabajo de plasmar sobre papel, tanto gráficamente como por escrito, las impresiones que tuve a lo largo del día. No será algo inmediato, pero como adelanto, os dejo la foto de la totalidad que hice con la Nikon D5100 y una foto que hice con el móvil donde se puede apreciar el eclipse observado a cierta distancia por Venus.
Espero que los que hayáis podido, lo hayáis disfrutado tanto como lo he hecho yo.


