miércoles, 13 de octubre de 2010

NGC1023 - Galaxia en Perseus

NGC1023 es una galaxia lenticular barrada en la constelación de Perseus que se encuentra a unos 34 millones de años luz. Es la más brillante que podemos observar de su clase, gracias en parte a que se nos presenta en una inclinación de 18º.

Como es habitual en las galaxias, observada desde un lugar oscuro ofrece su mejor aspecto. De hecho, con un buen cielo se puede ver su potente núcleo envuelto por un halo alargado perfectamente reconocible. Sin embargo, desde mi lugar de observación habitual tan sólo puedo apreciar el núcleo... que no es poco.

El hecho de poder observar una galaxia desde un lugar con cierta contaminación lumínica y con un telescopio de no demasiada abertura, se puede considerar como un éxito. Y también como una primera aproximación a ella antes de tener la oportunidad de observarla desde un cielo realmente oscuro.

En este sentido, NGC1023 resultó ser toda una sorpresa. El pasado 6 de octubre de 2010 pude observarla con el Nexstar 5i de 127mm y una nueva adquisición: un Tele Vue Nagler de 16mm. Este es el dibujo que hice:


Antes de continuar con mis anotaciones acerca de la galaxia haré un pequeño inciso para comentar mis primeras impresiones con el Nagler de 16mm: Lo que más me ha impresionado de este ocular es el gran contraste que ofrece y su campo de visión aparente de 82º... lo que se dice un verdadera ventana al cielo.

Pero volvamos a NGC1023. La noche del 6 de octubre disfrutaba de un buen seeing de 4/5 (siendo 5=óptimo), la Luna no estaba presente, había nubes enganchadas en la costa, pero que, en principio, no me molestaban a la hora de observar. En conclusión, una buena noche para intentar observar galaxias.

Apunté al campo donde debería encontrarse a NGC1023 y ya en un primer vistazo pude ver la galaxia como una “bolita” blancuzca, redondeada, con un cierto aspecto de cometa. Curiosa comparación, ya que anteriormente había tenido oportunidad de observar el cometa 103P/Hartley 2... y a decir verdad, vi más fácilmente la galaxia que no el cometa.

A 50x se ve un campo estelar bastante interesante, sobretodo por las dos estrellas que forman una curiosa tríada junto a NGC1023: TYC2845-734-1 (mag. 9,06) y TYC2845-852-1 (mag. 10,18) y que ayudan a localizar el sitio donde se encuentra la galaxia. Esto es especialmente útil cuando observamos desde cielos que no son todo lo oscuros que desearíamos.

También destacan las cuatro estrellas que en forma de cascada puedo ver en la parte inferior del campo del ocular.

En definitiva. NGC1023 es una galaxia asequible a pequeños telescopios cuyo brillante núcleo central aguanta bastante bien la contaminación lumínica moderada. Sin embargo, me apunto observarla desde cielos oscuros en la primera ocasión que tenga. Seguro que la vista será mucho más gratificante.

domingo, 10 de octubre de 2010

El cometa 103P/Hartley 2 el 6 de octubre de 2010

Es desesperante. La contaminación lumínica impide muchas veces que disfrutemos del cielo y nos tenemos que contentar con intentar exprimirlo lo más posible.

En esta situación me encontré el pasado 6 de octubre al intentar observar el cometa 103P/Hartley 2.

El 16 de marzo de 1986 Malcolm Hartley, un astrónomo australiano, descubrió este cometa del que se ha calculado un periodo orbital de 6,46 años. No es muy grande, se estima que presenta un diámetro entre 1,2 y 1,6 km, por lo que sería prácticamente imposible que lo pudiera, ni tan siquiera, intuir con mi telescopio... si no fuera porqué pasa relativamente cerca de la Tierra (aproximadamente unos 18 millones de km de distancia).

También debido a esta cercanía, está previsto que la Sonda Deep Impact, que estudió previamente con gran éxito el cometa 9P/Tempel, lo alcance el próximo 4 de noviembre y pueda aportar más datos sobre estos cometas de corto periodo.

Sin ser un cometa excesivamente brillante, está siendo asequible a telescopios de aficionado, ofreciendo un aspecto muy diferente dependiendo de si se observa desde un lugar oscuro o desde un lugar con contaminación lumínica.

Reportes de aficionados que lo han observado en buenas condiciones indican que presenta un núcleo bastante brillante envuelto en un halo más difuso y extenso... Pero mi observación debe englobarse en la categoría de astrónomos aficionados que lo han obsevado desde un cielo con una contaminación lumínica bastante molesta.

La noche ofrecía un seeing de 4/5 (Siendo 5=óptimo), la Luna no estaba presente y aunque había bastantes nubes costeras, no cubrieron el cielo hasta que acabé con mi observación... También estuve “acompañado” por el sonido que subía de la calle de una batucada que, ajena a cualquier tema astronómico, se dedicó a seguir su ritmo de percusiones... hasta que dije basta y me puse unos auriculares a escuchar música de mi agrado...

Pero no nos desviemos del tema...

A pesar de las buenas condiciones de la noche, sabía que la contaminación lumínica de una localidad de unos 25.000 habitantes me afectaría a la hora de observar el cometa, así que opté por prepararme una pequeña carta estelar ayudado por el Starry Night. En ella me marqué el lugar exacto en el que encontrar el 103/P Hartley 2 en una determinada hora y referenciado con las estrellas más brillantes que aparecían a 50x.

Concretamente, se encontraba en la constelación de Perseus en las coordenadas:

AR: 01h 54,6m
DEC: +56º 49'

Saco el telescopio SC de 127mm y sitúo perfectamente el campo estelar en cuestión... miro donde debería encontrarse el cometa... y no veo nada de nada.

Ya estamos...

Intento adaptar un poco más mi vista a la oscuridad. Intento mirar de reojo. Intento mover un poco el tubo del telescopio. Nada.

Pero no estoy dispuesto a darme por vencido y opto por intentar la aproximación desde otra perspectiva. Cojo mi cámara Nikon D70s, la acoplo a foco primario de mi telescopio y vuelvo a apuntar hacia el lugar donde debería estar el cometa. Y tomo la siguiente fotografía:


Clicar en la imagen para ver la situación del cometa

Ya sé que lo mío no es la fotografía astronómica, pero mi intención era comprobar que el 103P se encontraba, por lo menos, en el lugar donde lo estaba buscando... y después de mirar por el visor de la cámara la foto que había hecho, pude confirmar la presencia del cometa.

Vuelvo a la carga en visual. Esta vez estoy un buen rato con los ojos cerrados intentando adaptarme lo mejor posible a la oscuridad y un cuarto de hora después, pongo otra vez el ojo en el ocular y me centro en el lugar exacto donde se encuentra el cometa. Y, por fin, puedo verlo. Eso sí, con mucha dificultad. No pasa de ser una pequeña manchita evanescente que sólo puedo “notar” mirando de reojo y con mucho tiento.

Y a la que me descuido, ya me ha vuelto a desaparecer. Me vuelvo a concentrar... y ahí vuelve de nuevo. Es cierto que una vez localizado y visto por primera vez, es más fácil detectarlo visualmente en los próximos intentos.

Lo observo a las 20h 22m T.U.; a las 20h 52m T.U. y a las 21h 22m T.U.

Este es el dibujo que hice:

Clicar en la imagen para ver la evolución del cometa

En esta entrada del blog de Jeremy Perez podemos ver el mismo cometa observado desde un cielo oscuro:

http://www.perezmedia.net/beltofvenus/archives/001445.html

Supongo que con unos cielo más contaminados lumínicamente que los míos, ni tan siquiera se podrá observar el núcleo brillante del cometa, que es lo que debo haber visto yo. Y tengo que reconocer que si no fuera porqué ya he tenido unas cuantas “malas” experiencias con otros cometas, esta noche, el 103P/Hartley me habría pasado completamente desapercibido.

El 20 de octubre de 2010 se encontrará en el punto más próximo a la Tierra. Espero tener ocasión de verlo de nuevo, de lo contrario, tendré que esperar hacia el mes de abril... de 2017.

sábado, 9 de octubre de 2010

Artículo en la revista AstronomíA

Esta es una entrada un poco atípica en relación a lo que habitualmente comento en el blog, pero se trata de algo íntimamente ligado a él y que me ha hecho tanta ilusión que me gustaría compartirlo con los que, de una manera más o menos habitual, siguen mis entradas o simplemente consultan mis notas alguna vez para hacer comparaciones con sus propias observaciones.

El 21 de mayo de 2010 tuve una experiencia agridulce mientras estaba observando que decidí comentar en la entrada: “Plato y una pequeña reflexión”.

Fue una experiencia que, según me comentaron algunos amigos de afición, retrataba muy bien el estado de ánimo con el que se habían encontrado ellos mismos alguna noche a pie de telescopio.

Esto me animó a enviar el escrito a la revista mensual “AstronomíA”, editada por “Equipo Sirius”, una de las contadas revistas de referencia que tenemos los aficionados a la astronomía en nuestro país. Y ellos, muy amablemente, decidieron publicarlo en la sección “La Tribuna” del número 136/II Época del mes de octubre de 2010.

Esta es la portada:


Y este es el artículo en cuestión:

Aparte de compartir mi alegría por la publicación de unas reflexiones personales en una revista del prestigio de “AstronomíA”, me gustaría que también sirviera de homenaje a todos aquellos que mediante revistas especializadas, libros, publicaciones en internet, portales, páginas web, foros, blogs, asociaciones astronómicas... aportan su granito de arena para divulgar esta gran afición que es la Astronomía.