jueves, 12 de junio de 2014

NGC5529 - Fina y delicada galaxia en Bootes

NGC5529 es una galaxia no muy conocida que podemos encontrar en la constelación de Bootes (El Boyero). No es sencilla de observar, y si no disponemos de cielos oscuros y de un telescopio de abertura generosa, es muy probable que nos pase desapercibida. Sin embargo, una vez la hayamos podido cazar, con un poco de paciencia, se convierte en una galaxia con bastante atractivo.

Fue descubierta en 1785 por Friedrich Wilhelm Herschel y se presenta prácticamente de canto, con un ángulo de posición de 115º.

No debemos dejarnos engañar por su magnitud visual de 12,2, no es tan fácil como pueda parecer en un primer momento, ya que con un tamaño de 6,2’x0,8’, su brillo queda diseminado a lo largo y ancho (mucho más largo que ancho) de la superficie que nos muestra.

Está catalogada como una galaxia espiral de tipo Sc.

La noche del 23 de mayo de 2014 me encontraba bajo los cielos oscuros de mi pueblo, con el telescopio de 235mm y acompañado por el croar de las ranas y el curioso canto de un buen número de pájaros. Esto último me sorprendió y me pregunté si era debido a que nos encontramos en plena primavera, o si en mi pueblo la poca contaminación lumínica que tiene es lo suficiente importante como para que los pájaros tomen la noche por el día. Si es esto último, realmente es un poco preocupante.

Acoplé el ocular Nagler de 16mm al telescopio, que me daba un campo generoso y un aumento más que suficiente (146x) y nada más poner el ojo en el ocular veo algo que bien puede ser la galaxia. Voy adaptando mejor la vista a la oscuridad, y efectivamente, ahí está. Una rayita delgada, huidiza, tímida… que precisa de mucho esfuerzo y paciencia para llegar a disfrutar de todos sus encantos.



A la que enciendo la linterna para dibujarla desaparece de mi vista. Resignado, punteo las estrellas más brillantes que aparecen en el campo, que no es especialmente rico, pero sí bastante curioso en lo que respecta al color de alguna de sus componentes, como puede ser la estrellita débil (mag. 12,9) que se encuentra arriba a la derecha en el dibujo y que veo de un color amarillo-anaranjado muy bonito gracias a su clase espectral M3

Vuelvo a apagar la linterna y a concentrarme en NGC5529. Poco a poco la voy notando de una manera más clara y al final, llega un momento en que me parece notar en su zona central una parte algo más marcada. Sin duda es el núcleo, pero la mayor parte del rato que paso fijándome en la galaxia la veo de un brillo completamente uniforme de una punta a la otra.

Esto me ha llamado la atención, y luego he decidido echar un vistazo a la fotografía de NGC5529 que aparece en Aladín:

Imagen de Simbad/Aladin

Sin duda, el núcleo es más brillante, por lo que mi percepción, aunque fue por pocos instantes fue la correcta. Y además veo que NGC5529, al igual que M104, se encuentra atravesada por una línea oscura de polvo. Por mi parte fui incapaz de verla, pero es posible que con telescopios de mayor abertura, o en cielos realmente oscuros, esta galaxia sea capaz de ofrecer mucho más que lo que yo pude sacarle.

Con todo, pasé un buen rato con ella y la recomiendo como un objeto adecuado si decidimos planificar una excursión por esta bonita constelación, llena de espectaculares estrellas dobles y coronada por la brillante Arcturus.

jueves, 5 de junio de 2014

Luchando por ver M83 en condiciones

En abril de 2011 tuve ocasión de observar M83 (http://laorilladelcosmos.blogspot.com.es/2011/07/m83-galaxia-en-hydra-molinillo-austral.html), una galaxia espectacular de la constelación de Hydra con un gran hándicap en mi caso, que no es otro que la poca altura que alcanza respecto al horizonte desde mi lugar de observación.

Desde mi latitud 40º 43’, M83 no se eleva, en el mejor de los casos, más allá de los 20º respecto al horizonte. En 2011 la cacé a unos 15º con mi SC de 127mm y vi tan sólo una fina línea difusa con una zona central muy brillante, casi puntual, que no era otra cosa que el núcleo de la galaxia.



La noche del 23 de mayo de 2014 me encontraba disfrutando de unos cielos oscuros, disponía de mi SC de 235mm y M83 se elevaba unos 18º respecto al horizonte. Unas condiciones casi ideales. Miré en dirección al Sur y vi con facilidad las constelaciones de Cráter y Corvus. Me dije que no podía desperdiciar la ocasión y apunté el tubo hacia la galaxia.

Teniendo en cuenta esta imagen que se publicó en la página del APOD del 17 de enero de 2014:

http://apod.nasa.gov/apod/ap140117.html

… y muchas descripciones hechas por astrónomos aficionados que disfrutan de los cielos desde una latitud más cercana al Ecuador terrestre, tenía la esperanza de sacarle más partido que la otra vez, pero ante mi sorpresa, por más tiempo que le dediqué, sólo pude percibir esto:



Básicamente, la única diferencia que me aporta la mayor abertura, en este caso, es que puedo percibir estrellas más débiles, por lo que el campo estelar se enriquece un poco. Veo dos estrellitas que flanquean la galaxia y una estrella doble en paralelo al brillante y puntual núcleo. Está catalogada como HJ4599. Sus componentes, que veo blanquecinas, brillan con magnitud 10,8 y 11,7, se encuentran separadas por 8,2” y un ángulo de posición de 205º.

Pero en seguida centro mis esfuerzos en la galaxia, y como en la anterior visita, lo que más me llama la atención es su forma de palillo plano alargado y el potente y compacto núcleo que se encuentra en el centro de M83. Si no supiera realmente lo que estoy viendo, el núcleo se asemejaría a una estrella algo desenfocada, al estilo de ciertas nebulosas planetarias. Una vista muy peculiar.

Lamentablemente, de las estructuras difusas en la parte externa de la galaxia, ni rastro. Ya puedo adaptar la vista, ya puedo utilizar la visión lateral, ya puedo mover un poco el tubo… ni rastro.

Termino la observación con sentimientos encontrados. Otra vez. Lo que he visto de la galaxia me ha gustado, he podido apreciar una bonita galaxia. Sin embargo, viendo fotografías como la que he puesto arriba y recordando observaciones y dibujos de otros compañeros de afición situados en latitudes más favorables, hace que me quede un sentimiento agridulce.

Sin lugar a dudas, si algún día puedo observar desde un lugar más adecuado, M83 será uno de los objetos que no pienso perderme.

jueves, 29 de mayo de 2014

M53, Impresiones visto a través del SC de 235mm

Recientemente Mariano Gibaja publicó en su blog “Dibujo Astronómico” una entrada donde contaba su experiencia de observación con el cúmulo globular M53:

http://www.astrodibujo.blogspot.com.es/2014/04/m-53-cumulo-globular.html

Lo que más me llamó la atención fue el dibujo que hizo de M53 en Viso del Marqués (Ciudad Real). En él nos muestra un cúmulo perfectamente resoluble y de tamaño generoso. Poco que ver con la manchita algodonosa, compacta e irregular que pude percibir yo en 2009 con mi SC de 127mm desde un lugar con cierta contaminación lumínica:


http://laorilladelcosmos.blogspot.com.es/2009/05/m53-cumulo-globular-en-coma-benerices.html

Un aspecto similar al que Mariano pudo ver durante la otra observación que realizó en Pelayos de la Presa (Madrid).

Así que con la esperanza de poder verlo con la mejor de sus caras, la noche del 23 de mayo de 2014, aprovechando que estaba observando desde un cielo oscuro con mi SC de 235mm y que la noche presentaba unas turbulencias atmosféricas mínimas, apunté el telescopio hacia M53.

Al poner el ojo en el ocular empiezo a jugar con M53, o tal vez debería decir que M53 empieza a jugar conmigo.

En un primer momento lo percibo de nuevo como una mancha algodonosa. Esta vez redondeada. Pero a medida que voy adaptando mejor la vista a la oscuridad, el globular empieza a resolverse primero en su brillante y compacto núcleo y paulatinamente van apareciendo más y más estrellitas que lo van envolviendo. A medida que nos alejamos del núcleo la densidad de estas estrellas va disminuyendo hasta que desaparecen por completo.

Me sorprendo, al cabo de unos minutos que estoy observando, al ver lo puntuales que se perciben las estrellas que forman M53, y de entre todas ellas destaca una que parece un poco más brillante y que se encuentra cercana al núcleo del globular. Una componente que, recuerdo, también llamó la atención de Mariano.

En ese momento pienso que tal vez va siendo hora de empezar a dibujar lo que veo… y es entonces cuando me empiezan a entrar sudores fríos. ¿Seré capaz de plasmar lo espectacular que se muestra M53 esta noche? Respiro hondo y empiezo la tarea, con paciencia, mucha paciencia. Y este es el resultado:



Cuando acabo, pienso en el buen ejemplo que es M53 a la hora de plasmar de manera práctica una serie de sentencias que solemos emitir los astrónomos aficionados, a saber:

-Importancia de las condiciones de la estabilidad atmosférica.
-Importancia de la abertura del telescopio para según qué objetos. Y su calidad.
-Importancia de la contaminación lumínica.
-Importancia de las técnicas de observación.
-Importancia de la principal virtud del observador: la paciencia.

Y me atrevería a añadir, la importancia de mantener un cuaderno de notas y dibujos que nos permita poder hacer comparaciones de nuestras propias observaciones teniendo en cuenta las variables que puedan afectarnos durante ellas.

Notas y dibujos que también nos permitirán compararlas con las de otros compañeros de afición (como en este caso ha sido con Mariano) y disfrutar plenamente de la astronomía.

Quedé tan ensimismado con M53 que al final me decidí a intentar sacar una foto, y el resultado no me dejó descontento del todo:



En definitiva, M53, un cúmulo globular de la constelación de Coma Berenices que nos ofrece mil caras dependiendo de las condiciones de observación. Si son favorables estaremos ante un espectáculo que no olvidaremos en mucho tiempo.

Y por cierto, también me queda pendiente la observación de su vecino NGC5053.

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Actualización, 12 de marzo de 2016.

Revisando la fotografía que hice tratándola con el Pixinsight Core 1.8: