miércoles, 2 de noviembre de 2011

Júpiter, barcazas en la Banda Ecuatorial Norte

Llevo unos meses que no puedo observar todo lo que me gustaría, ya sea por temas personales o por imponderables meteorológicos... el tema es que el pasado 31 de octubre me encontraba en mi pueblo, disfrutando de unos cielos oscuros, con mi SC de 235mm, con una noche despejada y con muy buen seeing, calculé 4/5 (Siendo 5=óptimo). Una de esas noches que pueden contarse con los dedos de una mano a lo largo del año.

Una vez montado y alineado el telescopio, me senté ante él con las hojas de anotaciones y el lápiz... y decidí que después de tantas noches frustradas me merecía una noche tranquila de observación. Dejé todos los bártulos encima de la mesa y estuve dos horas apuntando a diversos objetos con la única intención de disfrutar de su contemplación. De entre todos ellos tan sólo destacaré dos: M42, ocupando todo el campo del ocular de 25mm (94x) y ofreciendo mil y un detalles delicados, una delicia... y M37, un conglomerado espectacular de estrellas, ocupando igualmente todo el campo, que sinceramente me dejó impresionado.

Después de estas dos horas amistosas, vi al brillante Júpiter bien alto en el cielo que parecía invitarme a echarle un vistazo. Acepté encantado, de manera que apunté el tubo hacia él y poniendo el ocular Takahashi de 7,5mm (313,13x), estuve observándolo un buen rato, y al final me decidí a dibujar lo que veía:


El año pasado fue la desaparición/atenuación de una de las bandas de Júpiter, más concretamente la Banda Ecuatorial Sur (SEB), banda que vuelve a ser perfectamente visible. Este año, Júpiter me ha ofrecido (bien, a mi y a todos los que pueden visitarlo con sus telescopios...) unas pequeñas zonas oscuras muy marcadas en la Banda Ecuatorial Norte (NEB).

Leyendo un poco por los foros de astronomía de internet supe que estas manchitas oscuras reciben el nombre de “barcazas” (“Barges”, en inglés). Este término suele utilizarse para referirse a segmentos de poco tamaño, alargados, no muy anchos y muy oscuros que suelen aparecer en los cinturones de Júpiter.

Como comentó Patricio Domínguez (Arbacia) en el foro de la Asociación Astronómica Hubble:

“Los óvalos marrones, son estructuras ciclónicas, de bajas presiones. La banda ecuatorial norte es muy activa, un área fuertemente convectiva y en ella abundan. Los óvalos marrones se suelen formar en el límite de las bandas, una zona de alta fricción atmosférica y por lo tanto son de corta vida.

Literalmente son agujeros y a través de ellos ves lo que hay debajo, en este caso las nubes inferiores más cálidas por eso en imágenes de IR térmico se ven blancas (no en el IR de la banda de absorción del metano)”.

Júpiter no deja de sorprenderme con su dinámica atmósfera.

Para rematar la observación, saqué la cámara DBK y la acoplé directamente al telescopio. Necesito practicar un poco más, sobretodo en cuestión de colores, pero creo que es bastante válida como testimonio de lo que pude observar la magnífica noche del 30 al 31 de octubre:



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