domingo, 7 de febrero de 2010

R Leporis - Variable de rojo intenso en Lepus

Cuando empecé a observar a través del telescopio, si me hubieran dicho que algún día estaría más de 10 minutos observando una “simple” estrella no me lo habría creído... y el caso es que ayer, el 6 de febrero de 2010 estuve más de 20 observando R Leporis.

Y, ¿qué tiene de particular esta estrella que la diferencia de todas las otras?... Este es el dibujo que hice a 50x con mi SC de 127mm desde un lugar con una contaminación lumínica moderada:

Su descubridor fue John Hind en 1845, el cual anotó que "... se asemeja a una gota de sangre en el fondo del cielo." Y realmente, considero esta comparación de lo más acertada.

R Leporis, también conocida como “Hind’s Crimson Star” (La estrella Carmesí de Hind), es una estrella variable situada a unos 1.100 años luz de distancia que oscila de la magnitud 5,5 a la 11,7. Es decir, que pasa de ser una estrella fácilmente observable con prismáticos a ser prácticamente un fantasma para telescopios de abertura modesta.

Es una variable de tipo “Mira”, de un período de aproximadamente 427 días y que se enmarca en la familia de las estrellas de carbono, estrellas que se caracterizan por ofrecer un marcado color rojizo...Pues bien, R Leporis tal vez sea la estrella de carbono más “roja” que podemos llegar a observar. Su tipo espectral es muy poco común: C6lle.

En la web de la American Association of Variable Stars Observers (AAVSO) podemos encontrar las estimaciones de brillo más actuales, con las que sabremos si nos resultará más o menos asequible su observación:

http://www.aavso.org/apps/webobs/results/?star=R+LEP&num_results=200

Para hacer una estimación a “grosso modo” del brillo de R Leporis tenemos la ventaja que en el campo a 50x encontramos cuatro estrellas de comparación que nos resultarán muy útiles, ya que presentan magnitudes bastante significativas: 7,37 – 9,06 – 10,00 – 11,53:

Durante mi observación del 6 de febrero me dio la impresión que R Leporis brillaba un poco más que HIP23129 (7,37)... impresión que parece acertada, ya que más tarde comprobé en la web de la AAVSO que para el 4 de febrero se le asignó una magnitud de 7,1.

Hay que hacer mención que parece ser que cuanto más cerca está de su máximo, menos pronunciado se aprecia su color rojo... sin embargo ayer esa extraordinaria gota de sangre me dejó hipnotizado durante varios minutos...

Al final, saliendo de la contemplación, hice una foto de la estrella con mi cámara DBK, colofón ideal para un rato de observación sensacional:

Podemos encontrarla en estas coordenadas:

AR: 4h 59,6m
Dec: -14º 48'

No sé si es necesario decirlo, pero recomiendo que a poco que se pueda se observe esta preciosa variable... seguro que se recordará la experiencia durante mucho tiempo.

Marte el 6 de febrero de 2010

Si queremos sacar el máximo partido a la observación de Marte hay que aprovechar todas las noches que podamos durante su período de oposición.

Después de los problemas que tuve con el ordenador el pasado día 2, ayer ya pude recuperar todos mis recursos y dedicarme a observar Marte con tranquilidad.

Pero cuando no son unas cosas, son otras. Durante el día estuvo soplando el viento de manera insistente, y por la noche continuaron habiendo rachas bastante significativas. A pesar de ello, me decidí sacar el telescopio para probar si podía observar alguna cosa, y cuál fue mi sorpresa al ver que Marte se veía sin ningún tipo de turbulencia.

Esto me rompió un poco los esquemas, ya que pensaba que viento y mal seeing siempre iban de la mano. Hice la consulta en el foro de Astronomía de la AAH:

http://www.asociacionhubble.org/portal/index.php/foro/viewtopic.php?t=37760

... y allí me aclararon que el mal seeing es debido a las turbulencias producidas entre masas de aire de diferente densidad. Si la diferencia de densidad es muy baja y el flujo es laminar no hay mal seeing. (Aprovecho para agradecer desde aquí a todas las personas que dedican su tiempo en esta clase de foros y que nos permiten aprender nuevas cosas cada día).

El caso es que pude disfrutar con el planeta, pudiendo apreciar de manera muy diáfana la zona que es más asequible para telescopios de pequeña abertura, zona que no es otra que Syrtis Major.

El polo Norte y su “collar” oscuro (la zona de Utopía) también destacaban con fuerza. Una de esas noches en las que Marte descubre sus secretos a los pequeños telescopios.
Este es el dibujo que hice:

Y para resarcirme de la falta de documento fotográfico de la noche del 2 de febrero, saqué una foto testimonial de la cara que me ofreció Marte el 6 de febrero de 2010 a las 22h 40m T.U.:

¿Por qué Marte ejercerá tanta atracción y despertará tanto interés? No sabría qué responder. Tan sólo puedo decir que es uno más de los muchos y variados atractivos que nos ofrece la observación astronómica.

viernes, 5 de febrero de 2010

Marte el 2 de febrero de 2010


La noche del 2 de febrero de 2010 acompañaba, y sólo hizo falta poner Marte a 250x con el filtro naranja #21, para ver resaltar de manera evidente la manchita triangular que presenta Syrtis Major (A la izquierda del dibujo). A su lado, se adivinaba también más claramente de lo que me esperaba, una sombra alargada que, después de consultarlo, diría que debía tratarse de Iapygia, Mare Serpentis, Sinus Sabaeus y Sinus Meridiani.

A parte de esto, lo que más me llamó la atención fue ver el Polo Norte tremendamente reluciente, rodeado por una zona delgada oscura a modo de collar. Interpreto que debía tratarse de la zona de Utopia.

Pero de los muchos imprevistos que acechan al astrónomo aficionado, esa noche me topé con uno verdaderamente desagradable: mientras estaba acabando la segunda fotografía del planeta con la cámara DBK el disco duro de mi ordenador, después de unos cuantos años, dijo basta.

Acabé la noche lamentándome, no tanto por la pérdida del disco duro (tenía copia de seguridad), como por el hecho de haber perdido unas fotos de Marte que, tal como estaba la noche, prometían...

Lo único que me quedó de la sesión de observación fue el dibujo que he adjuntado... y la bonita impresión de un Marte espectacular que me quedó grabado en la retina... Ahora, a pelearme con el ordenador... y a recuperar la observación tradicional de los cielos: telescopio, papel y lápiz... y muchas ganas.