viernes, 12 de mayo de 2017

Júpiter con la sombra de Io el 6 de mayo de 2017

Ahora que no puedo observar tanto como me gustaría, me resulta difícil hacer un seguimiento de los diferentes planetas. Sin ir más lejos, el pasado 7 de abril se produjo la oposición de Júpiter en este 2017, y hasta el 6 de mayo no fui capaz de apuntar el telescopio hacia él.

Pero tengo que reconocer que cuando puedo por fin observarlo, me resulta tan emocionante como el primer día.

La Luna, brillando en el 85% de su superficie, era la gran protagonista de la noche, haciendo que fuera impensable intentar cazar objetos débiles de cielo profundo. Así que decidí centrarme, como no, en la Luna, en algunos Messier brillantes y en el majestuoso Júpiter.

Eran cerca de las 20,00h T.U. y pude comprobar, tal como había visto en el Starry Night mientras me preparaba la sesión de observación, que la sombra de Io se encontraba reflejada en la superficie del planeta y que el satélite empezaba a sobrepasar el limbo de Júpiter.

Dejé de lado todo lo que estaba haciendo y me concentré en cómo el satélite se iba alejando del planeta. Resulta impresionante ver por uno mismo esta danza planetaria, y no puedo evitar recordar a Galileo e imaginar qué debía sentir cuando vio por primera vez esto que estoy contemplando.

Cuando Io ya se estaba alejando de Júpiter me animé a poner la cámara ASI120MM y grabar unos cuantos vídeos con los filtros LRGB. Más tarde con Fitswork acoplé las diferentes imágenes resultantes para sacar el planeta en color. La atmósfera no se encontraba demasiado estable, y me resultó complicado sacar algo decente, pero hoy por hoy, no estoy en condiciones de ser exigente con las condiciones de observación.

A pesar de todo, creo que me queda un bonito recuerdo de la noche.


Probé a continuación una toma única en blanco y negro utilizando el filtro IR Pro 742 para ver si era capaz de mejorar en nitidez, pero aunque algo mejora, no es como para echar cohetes. Sin duda, con más tiempo debo afinar un poco más la colimación del telescopio y esperar una noche con mejor “seeing”. Casi nada.


Para acabar con la observación joviana saqué papel y lápiz y me puse a dibujar lo que podía percibir a través del ocular. Europa, Io y Ganímedes acompañaban al planeta, que se mostraba de color ocre claro con sus bandas bien definidas. Un verdadero espectáculo.


El gigante de nuestro Sistema Solar ha respondido perfectamente a mis expectativas.

Júpiter, 6 de mayo de 2017
AR: 12h 56m
Dec: -04º 21’
Constelación: Virgo
Magnitud Aparente: -2,4
Tamaño Angular: 43,1”
Disco iluminado: 99,8%
Distancia desde la Tierra: 4,571 U.A.

No hay comentarios:

Publicar un comentario