domingo, 18 de mayo de 2014

M57, la nebulosa del Anillo en una noche excelente

Cuando veo aparecer Vega por el Este lo tomo como una buena señal, el verano está cerca.

La noche del 9 al 10 de mayo de 2014 empecé a montar el telescopio y la vi asomando muy cerca del horizonte. No pude evitar una sonrisa.

Varias horas más tarde, hacia las 00h 15 T.U. (02h 15m hora local), a punto de finalizar ya la sesión, pensé que era buen momento para echar un rápido vistazo a M57. Y lo que había de ser una breve mirada acabó siendo un buen cuarto de hora.

Las condiciones de observación en cuanto a estabilidad atmosférica eran excelentes, el único inconveniente era la Luna que se encontraba brillando hacia el Oeste en un 75,4% de su superficie, pero a pesar de ella, vi esta planetaria como nunca antes la había visto a través del telescopio.



Con mi SC de 235 y utilizando el ocular de 25mm que me proporciona 94x se ve fabulosa enmarcada en un bonito campo estelar. Pero lo mejor de todo es que le puedo apreciar un color azul metálico. Es la primera vez que le noto algo de color.

Decido forzar un poco los aumentos, hasta 235x, y animado por lo bien que los aguanta, opto por llegar a los 391x que me ofrece mi Baader Genuine Orthoscopico de 6mm. Pocas noches puedo utilizar este ocular con el SC de 235mm, pero en las pocas que se presentan con una atmósfera calmada, no me canso de disfrutar de los altos aumentos.

Pero todo tiene su precio. La luz de la Luna no me permite distinguir estrellas excesivamente débiles, y me tengo que conformar con la simple participación de dos que acompañan tímidamente a una M57 muy bien definida. Forma ovalada, anillo muy marcado, zona central muy delicada y evanescente. Pero no todo acaba aquí, fijándome un poco, utilizando visión lateral, soy capaz de notar en los extremos del óvalo unas pequeñas extensiones de la nebulosa. Su brillo es más tenue que el potente del anillo, y para reparar en ellas hay que estar un poco atento.

Cuando he decidido echar un rápido vistazo a esta planetaria, que tal vez sea uno de los objetos que más he visitado desde que tengo telescopio, no me podía imaginar que esta noche, con Luna, sería la vez que la he visto mejor.

Parece mentira lo que puede llegar a ofrecernos cualquier objeto celeste visto con unas condiciones de observación favorables. Lo que me reafirma que en astronomía, la paciencia es una de las mejores virtudes.

Después de disfrutar de M57 con mi SC de 235mm y el SC de 127mm, mi próximo objetivo será, este verano, intentar cazarla con prismáticos. Un reto exigente.

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