viernes, 31 de julio de 2015

NGC6217 - Galaxia en Ursa Minor

Muchos astrónomos aficionados sólo visitan la constelación de Ursa Minor con la intención de tomar como referencia la estrella polar para poner en estación el telescopio.

Como mucho visitan alguna doble, algún asterismo o utilizan las estrellas que componen su característica forma para comprobar la calidad del cielo, ya que su brillo va desde la magnitud 2 de Polaris hasta la 5 de Ursa Minoris.


Carta Generada con Cartes du Ciel

Y la verdad es que no hay mucho más que observar con nuestros telescopios de aficionado.

Si queremos intentar cazar alguna galaxia en esta constelación no tendremos más remedio que ir a por la NGC6217.

Carta Generada con Cartes du Cie

No es una galaxia fácil para pequeños telescopios, ya que con su magnitud visual de 11,5 precisa de unos cielos bien oscuros para poder cazarla, pero si las condiciones de la noche nos acompañan, podremos ver una bonita galaxia.

La noche del 16 de mayo de 2015 estaba disfrutando de unos cielos oscuros, con mi SC de 235mm, pero el viento que soplaba no ayudaba demasiado a la hora de forzar aumentos. A pesar de ello hacía ya tiempo que llevaba intención de observar la NGC6217 y decidí probar, a ver cómo respondía en una noche que no era especialmente adecuada.

Este es el dibujo que acabé haciendo de ella:



Gracias a la generosa abertura de mi telescopio y de unos cielos con poca contaminación lumínica, es poner el ojo en el ocular Nagler de 16mm y percibirla sin ninguna dificultad.

Pequeña, alargada y con un núcleo central muy marcado, marcado y concentrando, tanto que en ciertos momentos presenta un aspecto casi estelar.

El halo que envuelve al núcleo se muestra alargado y ciertamente difuso, tal vez afectado por la turbulencia de la noche. A medida que voy adaptando mejor la vista a la oscuridad y utilizando la visión lateral, se aprecia mucho mejor.

Si tuviera que calificar a esta galaxia de alguna manera, diría que es una galaxia coqueta.

Después de observarla busco alguna fotografía de NGC6217 y por un lado encuentro ésta del Hubble que es ciertamente espectacular:

Hubble Site

Y por otro lado, ésta más humilde de Aladin Lyte que me hace plantear si habría podido exprimirla un poco más de haberla observado desde unos cielos más oscuros y en una noche más calmada.

Aladin Lite

NGC6217 es una galaxia espiral barrada descubierta en 1797 por William Herschel que se encuentra a unos 60 millones de años luz de distancia y que presenta un tamaño de 3’x2,5’.

Una galaxia exigente, pero muy bonita, que puede llegar a serlo aún más desde cielos sin contaminación lumínica y un telescopio de abertura generosa.

viernes, 24 de julio de 2015

M97 - Nebulosa Planetaria en Ursa Major con el SC de 235mm

Sopla un fuerte viento, y esto suele arruinar por sí mismo cualquier noche de observación. Aunque disponga de cielos negros y del telescopio de 235mm, la fuerte turbulencia provoca que las estrellas se vean gruesas y temblorosas.

Pero a pesar de todo, decido apuntar hacia M97 para comprobar si puedo aprovechar un poco la noche. Y realmente, no me arrepiento en absoluto.

Sólo con poner el ojo en el ocular Nagler de 16mm (146x), a diferencia de lo que me ocurrió con el SC de 127mm desde cielos semiurbanos (http://laorilladelcosmos.blogspot.com.es/2009/05/m97-nebulosa-planetaria-en-ursa-major.html), pude percibirla sin ningún problema. Una manchita redondeada, blanquecina, enmarcada en un rico y atractivo campo estelar.

Debido a la turbulencia es posible que algunas estrellas más débiles me pasaran por alto, pero como el objetivo era la planetaria, no le doy demasiada importancia.

Intento forzar un poco más los aumentos, pero la noche no da más de sí y decido dibujar la nebulosa con estos 146x. Primero el campo estelar, después, añadiendo el filtro OIII, a M97.



Con el SC de 127mm no fui capaz ni tan siquiera intuir las zonas más claras del interior de la planetaria que le dan ese aspecto que recuerda a los ojos de una lechuza, una peculiaridad a la que debe su conocido sobrenombre.

Con el SC de 235mm en un principio tampoco las distingo. Y empiezo a temer que la atmósfera inestable resulte un impedimento más serio de lo que me había imaginado al principio.

Intento adaptar mejor la vista a la oscuridad, utilizo la visión lateral y muevo ligeramente el tubo. Y es entonces cuando noto como una zona central algo más débil que el resto de la planetaria. Con un poco de paciencia me parece adivinar que la parte de la izquierda (en mi dibujo) se aprecia mejor que no la derecha.

No acabo de quedar convencido del todo y lo primero que hago es dejar anotado volver a M97 con unas condiciones más decentes, a ver si soy capaz de percibir los “ojos de la lechuza” de una manera más cómoda.

M97 fue descubierta el 16 de febrero de 1781 por Pierre Méchain. La podemos localizar sin demasiado problema, siempre y cuando disfrutemos de cielos oscuros, en la constelación de Ursa Major gracias al diámetro aparente de 170” y a su magnitud de 9,9 que presenta.

Carta generada con Cartes du Ciel

Esta planetaria que se extiende a lo largo de 3 años luz, se encuentra según estimaciones a unos 1.630 años luz de distancia y mejora mucho su aspecto si la podemos observar con un filtro OIII. Por poco que podamos, no debemos dejar de intentar su caza.

viernes, 17 de julio de 2015

NGC5897 - Cúmulo globular en Libra

Cuando uno no tiene la suerte de poder observar cuando quiere y se ve condicionado por factores completamente imprevisibles, deja de ser demasiado exigente con las condiciones de observación que le tocan y mira de adaptarse en todo momento. El caso es poder sacar el telescopio y poder recordar lo que es ver algo a través de él.

Pues bien, la noche del 16 de mayo de 2015 era una de esas noches. Me encontraba en mi pueblo, disfrutando de buenos cielos, con el SC de 235mm a mano y sin Luna, pero  soplaba un viento insistente que impedía resolver con éxito cualquier intento de forzar aumentos.

De llevar unas cuantas noches observando, hubiera decidido dejarlo para otra ocasión, pero como no era el caso, me armé de valor y decidí montar el equipo y probar suerte con NGC5987, un cúmulo globular en la constelación de Libra.

Carta generada con Cartes du Ciel

No debe engañarnos la generosa magnitud de 8,4 que vemos se le asigna a NGC5897, los 13’ que ocupa hace que no aparezca excesivamente brillante y marcado ante nuestros ojos, a no ser que observemos desde unos cielos verdaderamente oscuros.

En un primer vistazo no soy capaz de percibirlo, tengo que esperar unos segundos a que mi vista se vaya adaptando para ir viendo como paulatinamente va apareciendo ante mí una manchita blanquecina, de forma algo irregular y cada vez más extensa.

Aunque ya soy capaz de percibirlo sin dificultad, su brillo continúa siendo débil, muy débil, al igual que las estrellitas que voy adivinando a lo largo y ancho del globular y que al final, me hacen llegar a la conclusión que a pesar de su debilidad, estoy ante un cúmulo resoluble.

Algunas componentes las noto algo más brillantes, de manera que se perciben de manera individualizada, pero son la excepción. La mayoría me aparecen y desaparecen con el típico crepitar de aquellos cúmulos de componentes al límite de nuestra percepción.

Veo dos estrellas en la periferia del globular, bueno para ser estrictos, en la periferia de lo que alcanzo a ver del él, que resaltan sobre el resto, lo que me hace pensar que no pertenezcan físicamente al cúmulo. Más tarde leo en el libro de James O’Meara “Hidden Treasures” que la componente más brillante de NGC5897 brilla con magnitud 13,3, por lo que ya no me queda duda de ello.

Este es el dibujo que finalmente hice de lo que veía a través del ocular:



Al final tengo que reconocer que puedo considerarlo como realmente bonito, pero sin duda, bastante exigente en cuanto a calidad de cielos que requiere para sacarle el máximo partido.

De todas formas, tampoco descartaría que la turbulencia atmosférica no me condicionara más de lo que pensaba y, con mejores condiciones, resultara más asequible y espectacular en contra de la impresión que tuve esa noche.

Aladin Lite

NGC5897 fue descubierto por William Herschel el 10 de marzo de 1785. Está situado a 40.400 años luz de distancia y presenta un diámetro de 135 años luz. Es un cúmulo pobre en metales, lo que significa que lo más probable es que se formara en un estado inicial de la evolución de nuestra galaxia.

Se trata del único cúmulo globular que encontramos en la constelación de Libra y sólo por el hecho de mostrarse con un aspecto tan diferente a como podemos ver otros globulares en las constelaciones vecinas (por poner unos ejemplos, M3, M53 o M13), bien vale el esfuerzo de visitarlo cuando disfrutemos de cielos oscuros.