jueves, 26 de agosto de 2010

Júpiter esconde su Banda Ecuatorial Sur

Cuando me compré mi primer telescopio, el SC de 127mm, y tuve la ocasión de apuntarlo hacia Júpiter y verlo “en directo” por primera vez, fue una experiencia de esas que no se olvidan. No lo vi demasiado grande, pero sí que pude distinguir las dos bandas ecuatoriales.

A lo largo de los años he podido observar de manera nítida las zonas polares, la Gran Mancha Roja, el baile de sus satélites, tránsitos y ocultaciones, la sombra de algún satélite sobre el planeta... y sabía que su atmósfera era cambiante, aunque con mi telescopio, detectar esos sutiles cambios era algo que estaba lejos de mi alcance.

Sin embargo, este 2010 saltó una noticia que me dejó perplejo debido a mi ignorancia: la Banda Ecuatoria Sur (SEB, en inglés) había desaparecido. Más tarde leería que no era la primera vez que ocurría, ya que la “desaparición” de la SEB suele darse de una manera cíclica.

En realidad, no es que desaparezca, sino que más bien se produce un desvanecimiento. Podemos encontrar una muy buena explicación del fenómeno en este fantástico artículo de Agustín Sánchez Lavega, fantástico tanto por su contenido como por su clara exposición:

http://www.elpais.com/articulo/sociedad/Desvanecimiento/Jupiter/elpepusoc/20100601elpepusoc_14/Tes

Tenía ganas de observar el fenómeno a través de mi telescopio, pero hasta la noche del 20 de agosto de 2010 no pude echarle un vistazo al planeta en condiciones, pero esa noche tuve suerte y pude observarlo a través de mi SC de 235mm. Este es el dibujo que hice:

Me dio la sensación de estar viendo a un amigo de infancia que hace tiempo que no ves... es él, pero ha cambiado... Se veía perfectamente la Zona Ecuatorial Norte (NEB), la Banda Tropical Norte (NTB) y las dos Zonas Polares, la Norte un poco más marcada que la Sur.

Lo que también presentaba una atractiva disposición eran los cuatro satélites galileanos, una disposición en forma de L.

No quise hacer pruebas con filtros ni estar más tiempo observando el planeta. Preferí sacar la cámara DBK, acoplarla al telescopio e inmortalizar el momento:

Esta era la situación de cada satélite:

Como se ha dicho muchas veces, un sistema solar en miniatura.

Y esta es la foto que hice añadiendo la barlow x2:

Ahora me gustaría poder observar la Gran Mancha Roja en tránsito, pero el tiempo este 2010 no acompaña demasiado... paciencia y perseverancia... y a ver si se presenta la ocasión. Sea como sea, por lo menos ya he podido observar al viejo amigo Júpiter con un aspecto diferente.

martes, 24 de agosto de 2010

WZ Cassiopeiae - Estrella de Carbono, variable y doble en Casiopeia

A 1,6º al noroeste de Caph (Beta Cassiopeiae) podemos encontrar una atractiva estrella: WZ Cassiopeiae. Y es atractiva por varias razones: es variable, es una estrella de carbono, es doble y se encuentra en un atractivo campo estelar.

Este es el dibujo que hice el pasado 20 de agosto observándola con mi SC de 235mm a 94x:

WZ Cassiopeiae es una estrella variable semirregular que en la mayor parte de las veces oscila entre la magnitud 7 y la 8,5. Quien quiera dedicarle tiempo a su seguimiento lo tiene relativamente fácil, ya que al estar situada en la constelación circumpolar de Cassiopeia, si se observa desde el hemisferio Norte, puede hacer estimaciones prácticamente los 365 días del año.

De todas maneras hay que tener en cuenta que al ser una estrella de Carbono y presentar un color anaranjado-rojizo realmente espectacular, puede dificultar su comparación con las otras estrellas de referencia (en especial a su compañera azul), debido al conocido efecto Purjinke.

Si observamos de manera prolongada una estrella roja, excitamos excesivamente nuestra retina y nos da la sensación que la estrella es más brillante de lo que en realidad es. Impresión que se ve acentuada si la comparamos con una estrella azul. Ni más ni menos que lo que nos encontramos con WZ Cas.Para reducir en lo posible este condicionante, se aconseja estimar el brillo dando rápidos golpes de vista en vez de centrarse fijamente sobre la estrella.

Para ayudarnos en este cometido podemos disponer de la carta de la AAVSO:

http://www.aavso.org/vsp/chart/pl/2554lf

Y de las estimaciones hechas por otros aficionados:

http://www.aavso.org/ql/results?auid=000-BBB-022&startjd=2455343.34808

Pero como he comentado, WZ Cas no sólo es atractiva por su variabilidad y su marcado color rojizo, sino también porqué se presenta como una sensacional doble de separación generosa y de contrastados colores. Como doble está catalogada como STTA 254 y en el listado del WDS aparece con los siguientes parámetros:

00013+6021 STTA254AB Angulo de Posición: 89º - Separación: 57.8" – Magnitud: 7.40 / 8.33
00013+6021 STTA254AC AP: 324º - Sep: 155.0" - Mag. 7.40 / 9.56
00013+6021 STTA254AD AP: 118º - Sep: 181.5" - Mag. 7.40 / 10.35
00013+6021 STTA254BD AP: 130º - Sep: 133.3" - Mag. 8.33 / 10.35

Como puede verse, no sólo es doble, si no que está considerada como un sistema múltiple. De todas maneras, para ser sinceros, la excesiva separación de las componentes C y D y su poco brillo no ayudan a percibirla como sistema, si no más bien como una impresionante doble. Con todo, dejo marcadas aquí todas las componentes que pueden observarse con bajos aumentos:

En las notas que tomé durante mi observación resalté que al lado de WZ Cas (a la derecha en el dibujo), podemos encontrar dos estrellitas muy débiles (mag. 10,96/11.87) que se encargan de ofrecer un contraste tan brutal con STTA 254 que más bien parece una representación de “El Gordo y el Flaco”...

Pero tengo que reconocer que el verdadero contraste frente la componente principal es el que observamos con la componente B, que brilla con una magnitud estable de 8,3 y presenta un espectro de clase A0... o lo que es lo mismo, un precioso azul celeste claro y bien marcado.

Después de estar un buen rato observándola, me digo a mi mismo que es una estrella sensacional para enseñar a todo aquel que quiera acercarse a nuestro ocular. Estoy convencido que no dejará indiferente a nadie.

Para acabar la visita a esta estrella situada aproximadamente a unos 1.500 años luz de distancia, saqué una fotografía a foco primario con la DBK:

Aviso que no es lo mismo que observarla en directo a través del telescopio... pero es una buena aproximación. Y confío en que como mínimo sirva para motivar, a quien tenga ocasión, para que le dedique unos instantes de su noche de observación. Vale mucho la pena.

domingo, 22 de agosto de 2010

Neptuno - Un mundo azul

4.348.655.030 km.

4.348.655.030 km es la distancia media a la que se encuentra Neptuno de la Tierra.

A veces vale la pena obtener las distancias de los objetos que observamos en km. para que seamos conscientes de lo lejanos que llegan a encontrarse. Yendo a una velocidad de 120 km/h. tardaríamos 4.136 años en llegar a Neptuno...

El 20 de agosto de 2010 estaba observando con el SC de 235mm. La Luna brillaba al 87% en el cielo y no me permitía una observación cómoda de los objetos de espacio profundo, así que después de echar un vistazo a la propia Luna, a Júpiter y a Urano quise hacer una visita al planeta del Sistema Solar que se encuentra más alejado de nuestra estrella: Neptuno.

A pocos aumentos Neptuno parece una estrella más, pero forzándolos (la noche me permitió llegar a los 313x) ya se adivina como una pequeña circunferencia verde-azulada.

No se aprecia ningún tipo de detalle, aparte del color y de su forma redondeada, que teniendo en cuenta la distancia a la que se encuentra no es poco.

Actualmente Neptuno se encuentra en la constelación de Capricornus, y esa noche se encontraba cerca de la estrella TYC5808-47-1 que brilla con magnitud 8,53. Neptuno lo hace con 7,82, por lo que la vista a través del telescopio se asemejaba a una estrella doble con una separación generosa. Una buena compañía para la observación del planeta.

Esta es la foto que hice con la cámara DBK (Neptuno está situado abajo):

No es gran cosa, pero me ha hecho mucha ilusión cazar a este gigante gaseoso con un radio ecuatorial de 24.746 km, cuatro veces mayor que el de La Tierra, que es de 6.378 km.

Neptuno posee una atmósfera rica en hidrógeno y helio, pero debe su color azulado a la presencia de pequeñas cantidades de metano que absorben las longitudes de onda rojas procedentes del Sol permitiendo sólo reflejar las ondas azules. Gracias a este color azulado, en visual presenta un aspecto realmente atractivo.

El 24 y 25 de agosto de 1989 la sonda Voyager 2 sobrevoló Neptuno y confirmó la presencia de anillos. Son mucho menos compactos y espectaculares que los de Saturno, pero, de momento, ahí están. Según estudios recientes el sistema de anillos de Neptuno no es estable y uno o más de los anillos que lo componen puede llegar a desintegrarse en los siguientes 100 años.

Ni con el mejor telescopio que pudiera conseguir podría observar los anillos. Sin embargo, pasé un rato muy agradable bajo el cielo de verano observando este lejano planeta que podría llamarse el otro planeta azul del Sistema Solar.