viernes, 7 de abril de 2017

M109, galaxia en UMa con el SC de 235mm

Cuando me compré mi SC de 235mm lo hice pensando en sacar más provecho en mis observaciones de objetos difusos, y durante todos estos años he podido comprobar la gran importancia que tiene disfrutar de unos cielos verdaderamente oscuros y de un telescopio de abertura generosa.

Pero a pesar de ello, también soy consciente que con esta abertura también se me escapan detalles que otros compañeros consiguen percibir con telescopios mayores, pero por otro lado, también compruebo que quedo sorprendido con lo que mi SC de 127mm es capaz de ofrecerme.

Sin ir más lejos, la noche del 17 al 18 de febrero de 2017 quise apuntar el 235mm hacia M109 para ver si era capaz de ver sus brazos espirales. Algo que el 1 de abril de 2011 no pude conseguir con el SC de 127mm:

http://laorilladelcosmos.blogspot.com.es/2011/04/m109-galaxia-en-ursa-major.html

Un poco desilusionado, después de estar un buen rato adaptando la vista, comprobé que no era capaz de percibir nada que se asemejara ni tan siquiera a una sección correspondiente a un brazo espiral.



Sin embargo, mentiría si dijese que se veía igual con ambos telescopios. Con mayor abertura noté un núcleo central compacto y brillante, cosa que no me resultó tan evidente con el SC de 127mm, como se puede apreciar en el dibujo que hice:


Vi dos estrellas débiles alrededor de la galaxia, y el tamaño era bastante mayor.

Revisando mi observación de 2011 reconozco que dentro de sus limitaciones, el SC de 127mm se comportó perfectamente, por lo que queda confirmado: los cielos oscuros es lo más importante que debemos buscar en nuestra afición. El tamaño del telescopio, importa, pero no es determinante para que pasemos un buen rato disfrutando de la astronomía observacional.

Carta generada con Cartes du Ciel

viernes, 31 de marzo de 2017

2017-03-29: Conjunción Luna - Mercurio

Cuando la atmósfera está clara y coincide con los primeros días de lunación, podemos contemplar la serena belleza de la luz cenicienta que refleja nuestro satélite.

Nunca me canso de verla y de disfrutar de ella.

El 29 de marzo de 2017, a las 18h 13m T.U., el Sol había desaparecido por el horizonte, y hacia las 18h 30m T.U. empecé a buscar una Luna que se encontraba en su 1,66 día de lunación y que se mostraba iluminada por los rayos solares en tan sólo un 3,7% de su superficie.

Todavía no había oscurecido lo suficiente como para que pudiera verla a simple vista y tuve que ayudarme con mis Olympus 10x50 para poder cazarla. Allí estaba, una fina línea que casi pasa desapercibida.

Tuve que esperar hasta las 18h 46m T.U. para poder percibir claramente la luz cenicienta y un aliciente más que no se ve todos los días, el esquivo planeta Mercurio situado a unos 7,5º de ella.

Por muy poco no entraban ambos en el campo de visión que me ofrecían los prismáticos (6,5º), pero incluso teniendo que desplazar algo los binoculares, la vista era realmente bonita. Y una excelente ocasión de ver Mercurio.

Con todo, a simple vista, la panorámica era magnífica. Tanto que entré en casa, cogí los lápices y una cartulina negra y empecé a dibujar un pequeño boceto que me recordara esta bonita conjunción y la suerte de poder disfrutarla:


Es poco detallado, pero como aproximación a lo que veía y recuerdo del momento me sirve perfectamente.

Cuando acabé, decidí sacar la cámara e inmortalizar el momento fotográficamente. Empecé con una foto de familia:


Continué con el detalle de la luz cenicienta de la Luna:


Y ya a punto de desaparecer detrás de los edificios, la conjunción brillando en el entorno urbano de Barcelona:


Al final, contento. Luz cenicienta, cachito de Luna y brillante Mercurio. ¿Qué más se puede pedir?

viernes, 24 de marzo de 2017

NGC3344 - Galaxia en Leo Minor

Leo Minor, debido a su pequeño tamaño, es una de aquellas constelaciones en las que los astrónomos aficionados no nos entretenemos demasiado. Pero ello no quiere decir que no haya ningún objeto interesante que observar.

Si disponemos de los cielos adecuados podemos apuntar hacia NC3344, una galaxia espiral de tipo SABbc que se encuentra entre 40 y 41 Leo Minoris.

Carta generada con Cartes du Ciel
La noche del 17 al 18 de febrero de 2017 aprovechando los cielos oscuros de mi pueblo, con el SC de 235mm, decidí comprobar qué me podía ofrecer.

Después de un buen rato con ella, llegué a la conclusión de que NGC3344 es una galaxia bastante exigente, pero a la que mereció la pena dedicar tiempo, ya que al final acabó ofreciéndome una vista muy atractiva.

Las dos estrellas que pude percibir a su lado permiten obtener una excelente referencia a la hora de localizarla. A medida que voy adaptando la vista a la oscuridad veo cómo va apareciendo ante mis ojos. Primero, un núcleo compacto, brillante, casi puntual. Y a continuación, un halo evanescente un poco ovalado que lo envuelve.

Utilizando la visión lateral la pude percibir más cómodamente, pero una muestra de lo exigente que resulta, es que cuando abrí la linterna para dibujarla, al terminar de puntear las estrellas y volver a poner el ojo en el ocular, la galaxia había desaparecido por completo.

Tuve que volver a repetir el proceso para volver a percibirla.



Descubierta por William Herschel el 6 de abril de 1785, se estima que se encuentra a unos 20 millones de años luz, presenta una magnitud 9,3 y se extiende aproximadamente, unos 6,7’ x 6,3’.

Leyendo algunas observaciones realizadas por otros compañeros de afición, estoy convencido que desde cielos más oscuros y con un poco más de paciencia, puedo llegar a apreciarle un mayor número de detalles.

Pero hasta que llegue la noche adecuada, me conformaré deleitándome con esta fotografía de NGC3344 que nos ha regalado el Hubble:

Credit: ESA/Hubble & NASA