miércoles, 20 de agosto de 2014

NGC6503 - Galaxia en Draco revisitada

El 8 de agosto de 2011 observé por primera vez NGC6503, una espectacular galaxia de la constelación de Draco descubierta por Georg Friedrich Julius Arthur von Auwers en 1854.

En su día no tuve unas condiciones demasiado buenas para observarla, y aun así resultó una galaxia muy atractiva y asequible, de manera que me dejé anotado volver a ella en cuanto tuviera ocasión.

La noche del 21 de junio de 2014 se dieron las condiciones adecuadas y decidí apuntar el SC de 235mm hacia NGC6503 y curiosamente, la vista que tuve de la galaxia no difirió demasiado de la que tuve la primera vez que la observé.

La noche era tan estable que decidí forzar un poco más los aumentos, cosa que no pude en la noche ventosa de agosto de 2011. Llegué hasta los 235x y decidí dibujar lo que veía:



Sin duda es una galaxia muy agradecida. Ya con aumentos bajos se percibe sin ningún problema y como regalo, se encuentra enmarcada en un bonito campo estelar. Como he comentado, animado por las buenas condiciones de la noche llego hasta los 235x para intentar exprimirla al máximo.

Destaca acompañando a NGC6503 la estrella de clase espectral K5, HIP87295 que brilla con magnitud 8,6 y que resulta un complemento francamente bonito a la espectacular galaxia. Ésta se muestra de gran tamaño, con un núcleo marcado, pero que se fusiona de manera casi imperceptible con el halo que lo envuelve.

Es curioso, pero más o menos percibí lo mismo que en 2011, pero más grande.

Sin lugar a dudas, una galaxia muy recomendable.

Simbad/Aladin

lunes, 18 de agosto de 2014

2014-08-18 - Conjunción Venus - Júpiter

Anoche, cuando me fui a dormir, viendo las nubes que había no hubiera apostado ni un céntimo a que esta mañana del 18 de agosto de 2014 pudiera ver la conjunción de Venus y Júpiter que tenía prevista desde principios de mes. Pero como el tiempo es impredecible y caprichoso, hacia las 6,30 hora local he abierto un ojo (el otro no respondía), he sacado la cabeza al balcón y he comprobado que estaba despejado.

De haberlo sabido me hubiera levantado un poco antes y hubiera intentado echar un vistazo con el telescopio, pero a los hombres de poca fe ya les suele pasar estas cosas y me he tenido que contentar en disfrutar del espectáculo a ojo desnudo y con la Nikon D5100:



Como todavía no estaba despierto del todo, en un primer momento he pensado que el más brillante era Júpiter, pero rápidamente he caído en la cuenta que me estaba equivocando. Aunque Júpiter sea casi 12 veces mayor que Venus, éste tiene un albedo del 76% frente al 44% de Júpiter, así que no había duda en saber cuál era cuál.

Esta mañana Venus brillaba con una magnitud de -3,9 mientras que Júpiter lo hacía con -1,8 y se encontraban separados por tan sólo 12’. Como digo, todo un espectáculo.



A media mañana el cielo volvía a estar cubierto de nubes y el viento soplaba con fuerza. Este mes de agosto está resultando desesperante, y sólo en cuenta gotas, como con esta conjunción, estoy pudiendo disfrutar de la afición.

jueves, 14 de agosto de 2014

Gassendi con el SC de 235mm y un Stegosaurio

El 24 de mayo de 2010 hice mi primer dibujo de Gassendi, uno de los cráteres más espectaculares de la Luna. Lo observé con mi SC de 127mm y terminé la entrada que hice en el blog comentando: “Pocos cráteres lunares son tan agradecidos de observar con pequeños telescopios como Gassendi. Y si pillamos una buena noche…”

Ahora puedo decir que pocos cráteres lunares son tan agradecidos de observar con telescopios de abertura considerable como Gassendi. Y si pillamos una buena noche…



La noche del 6 de agosto de 2014 me encontraba en unos cielos oscuros con mi SC de 235mm y una espectacular luna brillando en el 79,4% de su superficie en su onceavo día de lunación.

Gassendi es un cráter de unos 110 kilómetros de diámetro, y está considerado como un cráter de suelo fracturado (En inglés Floor Fractured Crater-FFC). Según la clasificación de Peter H. Schultz, Gassendi se encontraría clasificado como un FFC de tipo III, que se caracterizan por tener un suelo extenso, con un foso amplio, anular y relleno de material de un mare adyacente (en este caso Mare Humorum) con llanuras que separan la zona interna del suelo de las paredes del cráter.

Se formó durante el periodo Nectariano, es decir, en un momento entre hace 3,92 y 3,85 miles de millones de años y su máxima altura es de 1850m.

Nada más poner el ojo en el ocular quedo maravillado, y casi de manera irreflexiva fuerzo los aumentos hasta los 313x que me proporciona mi Takahashi de 7,5mm. No puedo evitar que aflore una sonrisa a mis labios: la turbulencia de la noche será benevolente.

Lo primero que me llama la atención en la profunda oscuridad que emana de Gassendi A, el cráter de 33 km de diámetro situado en plena muralla norte de Gassendi. Un poco más allá lucha por competir en oscuridad Gassendi B, que con sus 26 km de ancho resulta un poco más pequeño que Gassendi A. Esta noche ambos aparecen como una pareja tétrica.

Pero en seguida mi atención se fija en el suelo del cráter. Es increíble como con la abertura de 235mm y una atmósfera estable se aprecian tal cantidad de grietas. Es un festival.

Igual de impresionantes son sus picos centrales y las sombras que proyectan.

Estoy unos cuantos minutos deleitándome con las grietas y las zonas más próximas a las paredes del cráter que veo de manera diferente al resto, otro laberinto de líneas escurridizas.

Este sistema de grietas tan espectacular recibe el nombre de Rimae Gassendi y se formaron por la presión que ejercía sobre la superficie la actividad volcánica del subsuelo.

Entonces me fijo en una pequeña formación montañosa que se encuentra al lado de Gassendi A en la zona opuesta al terminador, una formación que también me llamó la atención en 2010 y que en su momento me recordó un caballito de mar. Pues bien, esta noche me ha recordado la silueta de un Estegosaurio, una prueba más que nuestra imaginación vuela en un sentido u otro dependiendo de las diferentes condiciones de observación.

Un aliciente más en la observación lunar.

Y pensar que en el tiempo en que los dinosaurios eran los reyes en la Tierra, Gassendi ofrecía el mismo aspecto, pero sin que hubiera nadie que pudiera disfrutar de su belleza.

Sorprendiéndome con estas reflexiones decido que ya está bien y que más vale la pena volver al presente y hacer una foto de  este bonito y atractivo cráter: