viernes, 24 de julio de 2015

M97 - Nebulosa Planetaria en Ursa Major con el SC de 235mm

Sopla un fuerte viento, y esto suele arruinar por sí mismo cualquier noche de observación. Aunque disponga de cielos negros y del telescopio de 235mm, la fuerte turbulencia provoca que las estrellas se vean gruesas y temblorosas.

Pero a pesar de todo, decido apuntar hacia M97 para comprobar si puedo aprovechar un poco la noche. Y realmente, no me arrepiento en absoluto.

Sólo con poner el ojo en el ocular Nagler de 16mm (146x), a diferencia de lo que me ocurrió con el SC de 127mm desde cielos semiurbanos (http://laorilladelcosmos.blogspot.com.es/2009/05/m97-nebulosa-planetaria-en-ursa-major.html), pude percibirla sin ningún problema. Una manchita redondeada, blanquecina, enmarcada en un rico y atractivo campo estelar.

Debido a la turbulencia es posible que algunas estrellas más débiles me pasaran por alto, pero como el objetivo era la planetaria, no le doy demasiada importancia.

Intento forzar un poco más los aumentos, pero la noche no da más de sí y decido dibujar la nebulosa con estos 146x. Primero el campo estelar, después, añadiendo el filtro OIII, a M97.



Con el SC de 127mm no fui capaz ni tan siquiera intuir las zonas más claras del interior de la planetaria que le dan ese aspecto que recuerda a los ojos de una lechuza, una peculiaridad a la que debe su conocido sobrenombre.

Con el SC de 235mm en un principio tampoco las distingo. Y empiezo a temer que la atmósfera inestable resulte un impedimento más serio de lo que me había imaginado al principio.

Intento adaptar mejor la vista a la oscuridad, utilizo la visión lateral y muevo ligeramente el tubo. Y es entonces cuando noto como una zona central algo más débil que el resto de la planetaria. Con un poco de paciencia me parece adivinar que la parte de la izquierda (en mi dibujo) se aprecia mejor que no la derecha.

No acabo de quedar convencido del todo y lo primero que hago es dejar anotado volver a M97 con unas condiciones más decentes, a ver si soy capaz de percibir los “ojos de la lechuza” de una manera más cómoda.

M97 fue descubierta el 16 de febrero de 1781 por Pierre Méchain. La podemos localizar sin demasiado problema, siempre y cuando disfrutemos de cielos oscuros, en la constelación de Ursa Major gracias al diámetro aparente de 170” y a su magnitud de 9,9 que presenta.

Carta generada con Cartes du Ciel

Esta planetaria que se extiende a lo largo de 3 años luz, se encuentra según estimaciones a unos 1.630 años luz de distancia y mejora mucho su aspecto si la podemos observar con un filtro OIII. Por poco que podamos, no debemos dejar de intentar su caza.

viernes, 17 de julio de 2015

NGC5897 - Cúmulo globular en Libra

Cuando uno no tiene la suerte de poder observar cuando quiere y se ve condicionado por factores completamente imprevisibles, deja de ser demasiado exigente con las condiciones de observación que le tocan y mira de adaptarse en todo momento. El caso es poder sacar el telescopio y poder recordar lo que es ver algo a través de él.

Pues bien, la noche del 16 de mayo de 2015 era una de esas noches. Me encontraba en mi pueblo, disfrutando de buenos cielos, con el SC de 235mm a mano y sin Luna, pero  soplaba un viento insistente que impedía resolver con éxito cualquier intento de forzar aumentos.

De llevar unas cuantas noches observando, hubiera decidido dejarlo para otra ocasión, pero como no era el caso, me armé de valor y decidí montar el equipo y probar suerte con NGC5987, un cúmulo globular en la constelación de Libra.

Carta generada con Cartes du Ciel

No debe engañarnos la generosa magnitud de 8,4 que vemos se le asigna a NGC5897, los 13’ que ocupa hace que no aparezca excesivamente brillante y marcado ante nuestros ojos, a no ser que observemos desde unos cielos verdaderamente oscuros.

En un primer vistazo no soy capaz de percibirlo, tengo que esperar unos segundos a que mi vista se vaya adaptando para ir viendo como paulatinamente va apareciendo ante mí una manchita blanquecina, de forma algo irregular y cada vez más extensa.

Aunque ya soy capaz de percibirlo sin dificultad, su brillo continúa siendo débil, muy débil, al igual que las estrellitas que voy adivinando a lo largo y ancho del globular y que al final, me hacen llegar a la conclusión que a pesar de su debilidad, estoy ante un cúmulo resoluble.

Algunas componentes las noto algo más brillantes, de manera que se perciben de manera individualizada, pero son la excepción. La mayoría me aparecen y desaparecen con el típico crepitar de aquellos cúmulos de componentes al límite de nuestra percepción.

Veo dos estrellas en la periferia del globular, bueno para ser estrictos, en la periferia de lo que alcanzo a ver del él, que resaltan sobre el resto, lo que me hace pensar que no pertenezcan físicamente al cúmulo. Más tarde leo en el libro de James O’Meara “Hidden Treasures” que la componente más brillante de NGC5897 brilla con magnitud 13,3, por lo que ya no me queda duda de ello.

Este es el dibujo que finalmente hice de lo que veía a través del ocular:



Al final tengo que reconocer que puedo considerarlo como realmente bonito, pero sin duda, bastante exigente en cuanto a calidad de cielos que requiere para sacarle el máximo partido.

De todas formas, tampoco descartaría que la turbulencia atmosférica no me condicionara más de lo que pensaba y, con mejores condiciones, resultara más asequible y espectacular en contra de la impresión que tuve esa noche.

Aladin Lite

NGC5897 fue descubierto por William Herschel el 10 de marzo de 1785. Está situado a 40.400 años luz de distancia y presenta un diámetro de 135 años luz. Es un cúmulo pobre en metales, lo que significa que lo más probable es que se formara en un estado inicial de la evolución de nuestra galaxia.

Se trata del único cúmulo globular que encontramos en la constelación de Libra y sólo por el hecho de mostrarse con un aspecto tan diferente a como podemos ver otros globulares en las constelaciones vecinas (por poner unos ejemplos, M3, M53 o M13), bien vale el esfuerzo de visitarlo cuando disfrutemos de cielos oscuros.

miércoles, 15 de julio de 2015

2015-07-14 - Conjunción Regulus-Venus-Júpiter

Después de cenar no he podido evitar salir al balcón a tomar un poco el fresco, bueno, es un decir, ya que el calor extremo y la humedad que estamos sufriendo estos días en Barcelona no permite muchas alegrías en este aspecto.

Sin embargo, se estaba bien, y además he vuelto a ver a los protagonistas de la conjunción del pasado 30 de junio de 2015 (http://laorilladelcosmos.blogspot.com.es/2015/07/conjuncion-venus-jupiter-30-de-junio-y.html).

Venus y Júpiter se encuentran ahora separados por unos 6º, mientras que en su máximo acercamiento estuvieron a sólo 22’. Pero la vista que ofrecen actualmente es muy sugerente, ya que se encuentran a una misma altura y parece que quieran mantener un pulso entre ellos.

Esta noche del 14 de julio de 2015 se ha sumado a la fiesta un invitado que no esperaba, la estrella Regulus (Alpha Leonis), que junto a los planetas han formado un peculiar triángulo rectángulo.

La magia del momento ha hecho que decidiera coger un papel y trazar cuatro garabatos que me sirvieran de recuerdo. Así también pasaba un buen rato relajándome con el lápiz en la mano disfrutando de la conjunción.

El dibujo es un rápido bosquejo, pero evoca perfectamente lo que vi:



Más tarde, cuando pasaba las notas al ordenador y escaneaba el dibujo se me ha ocurrido invertirlo con el Photoshop. No he sabido decidirme por qué versión decantarme, así que como me gustan las dos, aquí las dejo:



Ya un poco más fresco de lo que estaba al principio y relajado (cuando se trabaja todo el día con el ordenador delante se agradece expandir la vista de vez en cuando), no he podido resistirme a sacar la foto de la conjunción con la Nikon D5100:



Todo se complementa. La foto es más real y fiel, el dibujo más evocador. Con la foto he disfrutado dos segundos y con el dibujo quince minutos… eso sí, ambos me dejan un buen recuerdo de esta bonita e inesperada conjunción entre Regulus (mag. 1,4) Venus (mag. -4,2) y Júpiter (Mag. -1,3).