sábado, 23 de julio de 2011

M59 - M60 - NGC4647 - NGC4638 - Grupo de galaxias en Virgo

La noche del 1 al 2 de abril fue una gran noche de observación. En primer lugar, porqué aproveché los cielos oscuros de mi pueblo, de tan sólo 700 habitantes; en segundo lugar, porqué las condiciones de la noche fueron prácticamente perfectas: seeing de 4/5  (siendo 5= óptimo), sin Luna, no tenía que madrugar al día siguiente... y para colmo de felicidad, las constelaciones de Leo, Coma Berenices y Virgo, superpobladas de galaxias, en la época ideal del año para ser observadas.

No podía desaprovechar la ocasión para intentar acabar de observar los objetos Messier que me quedaban pendientes de dibujar. La gran mayoría, galaxias. Con esta intención empecé la observación a las 20,00h T.U., y uno tras otro fueron cayendo. Llegadas las 2,20h T.U., después de más de seis horas a pie de telescopio y de 17 galaxias observadas y dibujadas, tengo que reconocer que empezaba a estar un poco saturado. Sin embargo, cuando apunté mi SC de 127mm hacia M59 y M60 en la constelación de Virgo, lo que vi por el ocular me hizo olvidar de golpe todo mi cansancio. Este es el dibujo que hice a 78x:


Sin ningún tipo de duda, lo primero que llama la atención es M60, una galaxia situada a unos 55 millones de años luz de distancia. Veo un núcleo marcado y brillante que permite localizar la galaxia nada más poner el ojo en el ocular. A medida que se va adaptando la vista a la oscuridad va apareciendo paulatinamente un halo extenso que con una forma redondeada envuelve el núcleo. M60 es una galaxia elíptica de tipo E2 con un diámetro de 115.000 años luz.

Pero M60 esconde una curiosa sorpresa. A su lado, mirando de reojo aparece una manchita pequeña, muy difusa, evanescente... que resulta ser NGC4647. La veo muy débil y se podría decir que prácticamente está canibalizada por el brillo de M60, de la que, según estimaciones, se encuentra separada por unos 40.000 años luz de distancia. NGC4647 es una galaxia espiral barrada, y a diferencia de lo que podemos observar en la espectacular M51, no se puede ver, por lo menos en visual, una conexión entre ambas. Todavía no está claro si forman un pareja física o no. De todas maneras, visualmente es espectacular.

En el lado opuesto del ocular puedo cazar también la galaxia elíptica M59, que, comparada con M60 decepciona un poco. Con todo, la puedo ver gracias a un núcleo brillante y ovalado que, como curiosidad, comentar que gira en sentido opuesto al del resto de la galaxia (lo mismo que ocurre con M64). Con mi SC de 127mm no he sido capaz de percibir el halo que lo envuelve... pero supongo que con mayores aberturas y cielos oscuros se podría sacar más partido de esta pequeña galaxia.

Pero aquí no acaba la cosa. Formando un triángulo isósceles con M60 y M59 veo una pequeña manchita alargada, muy difusa y ténue, pero perfectamente perceptible. Se trata de la galaxia lenticular NGC4638. De hecho, con mayor abertura, podemos disfrutar de NGC4638... y de NGC4637 justo a su lado.

Con mi SC de 127mm he podido observar cuatro galaxias en el mismo campo del ocular... con mayor abertura, hubiese podido observar cinco... sea como sea, impresiona reflexionar sobre lo que estamos viendo: luz que ha viajado durante 55 millones de años luz antes de impresionarse en nuestra retina; galaxias como nuestra Vía Láctea... enormes, inmensas, formadas por miles de millones de estrellas... que debido a la distancia a la que se encuentran vemos como pequeñas manchitas blancuzcas, todo ello bajo la soledad, serenidad y magnificencia de una noche de primavera en el campo.

Me gusta la astronomía.

No hay comentarios:

Publicar un comentario en la entrada