domingo, 5 de febrero de 2017

Montes Apenninus

El 26 de julio de 1971, la nave Apollo 15 fue lanzada desde el Centro Espacial Kennedy, en Florida (EEUU), hacia la Luna, llevando consigo a tres tripulantes, David R. Scott, James B. Irwin y Alfred M. Worden.

El 30 de julio de 1971 Scott e Irwin alunizaron, y ayudados por el “Lunar Roving Vehicle” (LRV), el primer Vehículo de Exploración Lunar que se utilizó en el proyecto Apollo, estuvieron llevando a cabo las misiones encomendadas por la zona de Rima Hadley, en la falda de los Apenninus.

Apollo 15
Una de las zonas más espectaculares y accesibles a todo tipo de instrumentos que podemos disfrutar en la Luna. Y personalmente, cuando la estoy observando, no puedo evitar recordar que por ella pasearon en 1971 los dos astronautas del Apollo 15 y sentir una gran envidia. Sé que nunca podré hacerlo yo, pero por lo menos sí puedo deleitarme viendo sus fotografías y el impresionante paisaje que alcanzo a ver con mi telescopio.

Virtual Moon Atlas
Hace 3.850 millones de años el impacto que formó la cuenca de Mare Imbrium provocó una fuerte elevación en la parte sudeste, lo que conocemos ahora como Montes Apenninus, y que se extiende a lo largo de 950 km con una anchura media de unos 100 km.

Durante el 8,4 día de lunación tuve ocasión de apuntar mi SC de 127mm hacia los Apenninus lunares y visitar esta impresionante zona. Viendo el espectáculo decidí volver a probar la técnica del dibujo blanco sobre negro. Sin embargo, tengo que reconocer que no fui capaz de plasmar todos los detalles que se ofrecían a mi vista. De hecho, el resultado final es solo una pequeña aproximación de lo que podemos esperar contemplar, pero como recuerdo observacional me sirve.


El terminador no hacía mucho que había rebasado Eratosthenes, inquietante con sus 58 km de diámetro mostrándose como un pozo negro sin fondo. Una buena referencia para empezar la observación, ya que desde él parte la zona Oeste de los Apenninus.

Siguiendo la cordillera desde Erathostenes hacia el Este, la primera cumbre significativa que encuentro es Mons Wolff (3.500m) distinguible también por la vistosa sombra que emana desde su base. Frente a él, dentro ya de Mare Imbrium, me llama la atención una línea montañosa bien definida que evoluciona paralela a los Apenninus. No tiene asignado ningún nombre, lo que me sorprende, ya que destaca particularmente cerca de la orilla de Mare Imbrium.

Me adentro un poco más en el mar y puedo apreciar un cráter semifantasma, Wallace, al que la lava lo inundó hasta hacerlo casi desaparecer. Un superviviente nato.

Pero no quiero distraerme mucho más allá de mi objetivo principal. Vuelvo a Mons Wolff y prosigo el camino hasta llegar a Mons Ampere (3.000m) y su vecino Mons Huygens, la montaña más alta de los Apenninus que alcanza los 5.400m.

Siguiendo el camino alcanzo Mons Bradley (4.200m), y frente a él, Rima Bradley, una espectacular grieta paralela a los Apenninus dentro de Mare Imbrium. A su altura, pero en plena cordillera, veo uno de los cráteres más destacables que se han superpuesto a ella, Conon, de 22 km. de diámetro.

Ahora me concentro para percibir Rima Hadley y Mons Hadley (4.800m). No pasarían de ser un accidente lunar más, si no fuera porqué allí alunizó el módulo lunar Falcon con los astronautas Scott e Irwin a bordo. Es sólo una curiosidad, pero no deja de ser emocionante observar uno de los pocos lugares de nuestro satélite donde el hombre ha estado presente.

Frente Mons Hadley y en dirección hacia el vistoso Archimedes, veo la zona que Riccioli bautizó como Palus Putredinis (Marisma de la Putrefacción). Sinceramente, creo que Riccioli tuvo un mal día cuando decidió darle este nombre.

Flanqueando Palus Putredinis, puedo ver unas zonas formadas por lavas de color más claro que corresponden a lo que se conoce como Terrazas de los Apenninus (Apennines Bench Fm.). Patricio Domínguez escribió en su página un artículo muy completo sobre esta zona y las teorías que se barajan sobre su formación. Una lectura obligada para comprender lo que estamos viendo por el telescopio, algo que siempre se agradece:

http://www.astrosurf.com/patricio/luna/Apenninus-Bench-Fm.htm

Esta amplia zona de lavas más claras bordean los Montes Archimedes, ofreciendo junto al extraordinario circo de 83 km de diámetro de Archímedes un bonito colofón a la observación de los Apenninus.

Para concluir dejo la fotografía que pude tomar con el SC de 127mm y la ASI120MM:


Y con los accidentes más significativos de mi observación:


No hay comentarios:

Publicar un comentario en la entrada