viernes, 27 de diciembre de 2013

NGC772 - Galaxia en Aries

La constelación de Aries no es precisamente famosa por los objetos difusos de cielo profundo que podemos observar a través de nuestros telescopios, sin embargo en ella podemos encontrar a NGC772, una galaxia realmente interesante.

Carta generada con Cartes du Ciel

En la carta celeste de localización podemos ver que se encuentra a aproximadamente 1,5º de Mesarthim (Gamma Arietis), con lo que estamos de enhorabuena, ya que se trata de una estrella doble asequible y espectacular.

Ya pude observarla en su momento (http://laorilladelcosmos.blogspot.com.es/2009/11/gamma-arietis-mesarthim-y-1-arietis-un.html) y después de haberla descubierto, cualquier excusa es buena para volver a visitarla. La última medición que aparece en el WDS data de 2012 y en ella se apunta un ángulo de posición de 2º y una separación de 7,5”. Sus componentes prácticamente gemelas (mag. 4,5/4,6) presentan un resplandeciente color blanco.

La noche del 31 de octubre de 2013, observando desde cielos oscuros con muy buenas condiciones atmosféricas decidí ir a la caza de NGC772 y de camino no me olvidé de echar un vistazo a Mesarthim, esa vieja amiga que también aparece catalogada como STF180.

Me costó separarme de ella, pero al final me armé de valor y apunté hacia NGC772 pensando que Gamma Arietis le había puesto el listón muy alto.

Con el ocular de 25mm llego a la zona donde se encuentra la galaxia. Es un campo estelar pobre, pero en este caso resulta un punto a favor a la hora de poder disfrutar de NGC772. Al principio de la noche había hecho una primera intentona de observación, pero seguramente al no encontrarse demasiado elevada respecto al horizonte y que todavía no era noche cerrada lo tuve que dejar por inútil. En cambio, a las 23h 01m T.U., estando la constelación bien alta en el cielo, es poner el ojo en el ocular, adaptar un poco la vista y percibir en el acto una manchita difusa que identifico sin ninguna duda con NGC772.

Antes me había resultado esquiva, ahora se presenta bastante evidente. Noto un núcleo ovalado, pero sin ningún detalle. Lo único que consigo, con un poco de paciencia, moviendo un poco el tubo y utilizando visión lateral es intuir un cierto halo que envuelve tímidamente al núcleo, pero sólo eso, intuir.

Pienso en la belleza serena de Mesarthim, una estrella doble situada a 204 años luz de nuestro Sistema Solar cuyas componentes se encuentran situadas con una separación de al menos 500 UA y con un periodo orbital de unos 5.000 años; y pienso en la dificultad que entraña percibir estas pequeñas manchitas difusas, casi imperceptibles y el tamaño real que tienen (NGC772 se extiende a lo largo de 230.000 años luz, más o menos el doble que nuestra Vía Láctea) y la distancia a la que se encuentran (NGC772 a unos 115 millones de años luz). Hace falta una gran capacidad de abstracción e imaginación para intentar comprender en nuestras mentes lo que realmente estamos viendo.

Este es el dibujo que hice con el SC de 235mm y el ocular Nagler de 16mm:



NGC772 fue descubierta el 29 de noviembre de 1785 por William Herschel y se trata de una espiral barrada tipo Sb a la que vemos, desde nuestra perspectiva, inclinada unos 37º.

Leo también que está incluida en el catálogo de Halton Arp de galaxias peculiares con la entrada Arp 78. En esta relación galáctica está clasificada como una galaxia espiral con compañeras de alto brillo de superficie.

NGC772 se haya interactuando con varias galaxias compañeras, siendo NGC770 la mayor de ellas. Estas dos galaxias se encuentran separadas por unos 160.000 años luz de distancia, siendo NGC770, con unos 40.000 años luz de diámetro mucho más pequeña que NGC772. En visual están separadas por sólo 3’ 27”, pero el débil brillo de NGC770 no me permite percibirla.

El hecho de encontrarse interactuando con otras galaxias me ha llamado especialmente la atención, por lo que he ido a la web de Simbad y me he bajado una placa de NGC772:


Por lo que se ve, yo tan sólo he podido percibir el centro galáctico y el halo que lo envuelve, pero no ese peculiar brazo que se extiende de manera tan marcada. Una lástima, porque sería realmente espectacular. No descarto ocurra algo similar como con M51, que precisa de cielos oscuros y excelentes condiciones de observación para exprimirla al máximo, así que me dejo anotado revisitarla en cuando pueda.

Por cierto, la galaxia de la parte inferior es NGC770, otro reto pendiente.

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